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21 de noviembre de 2011

Periodismo y Género

Por: Miguel García Angelo
La anterior semana, una periodista argentina visitó Cochabamba, quien durante un seminario taller organizado por instituciones locales, manifestó que a nivel mundial, el 78% de periodistas son varones y el 76% de las personas que trabajan en radio son también varones. Aseguró que a nivel mundial, las mujeres llegan a un 52% en comparación al 48% de los varones, y aun así el protagonismo en el ámbito periodístico sigue siendo de exclusividad “machista”.
Los medios de comunicación, en general, crean y reproducen estereotipos, como por ejemplo, relacionan permanentemente a los varones con poder, liderazgo y racionalidad; en cambio, a las mujeres como seres afectivas, buenas esposas y amas de casa. Por eso -decía la periodista argentina- que los medios de comunicación invisibilizan a las mujeres y eso requiere de una acción política que permita revertir esta situación; el tema de género debe ser transversal en todo el lenguaje periodístico, por ejemplo, cuando se escribe “la presidente de Brasil”, debiese redactarse “la presidenta de Brasil” o cuando se redacta “diputados atienden demandas de la sociedad” debiese escribirse “diputados y diputadas atienden demandas de la sociedad”.
En el mismo seminario, la institución organizadora entregó a los presentes una ordenanza municipal (Nro. 4023/09) aprobado para el Municipio de Cercado, Cochabamba denominado “Promueva una cultura de respeto a la dignidad de la mujer, regulando la emisión y difusión de publicidad con contenido sexista y su transmisión en horarios de protección al menor, evitando la vulneración de derechos de mujeres, niños, niñas, adolescentes y jóvenes en nuestro municipio”. Entre los puntos más importantes que se pueden rescatar de esta ordenanza son: los publicistas, consultores creativos, empresas, instituciones públicas y privadas y otras que elaboran material publicitario deben aplicar y tomar en cuenta parámetros mínimos que eviten publicidad sexista; toda publicidad o programa que cosifique el cuerpo de la mujer o que afecte su calidad de ser humano y ciudadana con iguales derechos y que estén enmarcadas en el decálogo, serán oficialmente notificadas por los representantes de la comisión de la mujer y la niñez; el horario de protección al menor es de 06:00 de la mañana a 22:00 de la noche; la sanción al incumplimiento de la presente ordenanza será de Bs. 50.000.
El taller terminó con una reflexión de la expositora argentina, solicitando a los presentes que sean portavoces de buscar una sociedad cada vez más equitativa, particularmente con el rol de la mujer en la sociedad en general, y específicamente en el tratamiento de la información que los medios de comunicación le dan cuando se trata de mujeres.
La preguntas es, ¿los medios de comunicación realizan un tratamiento de la información con enfoque de género?, ¿conocen los periodistas y comunicadores de la ordenanza municipal relacionada al tema de género en los medios de comunicación, particularmente en publicidades?, o finalmente, ¿las autoridades llamadas por esta ordenanza, hacen cumplir la misma?; en todas las preguntas, lamentablemente la respuesta es NO.

2 de agosto de 2011

Pedro Rivero y El Deber: Añejos banzeristas

Por Edgar Ramos Andrade (*)
SANTA CRUZ-BOLIVIA (Agencia de Noticias Chaco Amazonía–ANC. Domingo 31-julio-2011).-
Creado el 10 de junio de 1953 por el abogado, concejal y prefecto cruceño, senador y magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Lucas Saucedo Sevilla, el diario “El Deber” de Santa Cruz de la Sierra fue refundado el 11 de febrero de 1965 por el abogado Pedro Rivero Mercado, a cargo de la parte periodística. Su esposa, Rosa Jordán Amelunge se encargaba de la venta de publicidad y de ejemplares.
Desde sus comienzos, “El Deber” acompañó a la dirigencia cívica-regional en su lucha por las regalías petroleras del 11 por ciento (1957-1959) y a comienzos del siglo XXI. “Es uno de los medios que tiene capacidad de influir en decisiones políticas, económicas, culturales y sociales en el país (...). Es el único medio que llega a todos los confines de Bolivia y a las provincias cruceñas” señala este diario aunque su llegada se limita a 38 municipios entre los que no está El Alto, la segunda ciudad de Bolivia. Su tiraje promedio (en 2005) es de 40.000 ejemplares diarios.
Según la consultora Price Waterhouse Coopers, desde 1992 El Deber “es el periódico más comprado y preferido en Santa Cruz de la Sierra”. En 2003 El Deber alcanzó “un 94,75 por ciento” de preferencia de lectores, y “de 400 encuestados, el 91 por ciento de estrato social bajo, el 97% de nivel medio y el 86% de clase alta, compra El Deber”. Varios de sus reportajes publicados fueron premiados: “Etnias en extinción” (de Guísela López, Premio Nacional de Periodismo), “La explotación ilegal de oro en Beni” (de Roberto Navia), entre otros.
Rivero Mercado señala, en 2005 que “desde nuestro relanzamiento, no ha variado nuestra posición editorial. Nuestra identificación con la verdad, la justicia y la democracia (...) Se publican noticias que ponen en tela de juicio y afectan en lo personal al director y a la empresa. Soy amigo personal del (ex) Presidente (Carlos Mesa, 2004-2005) porque antes de que fuera figura política era un hombre de las telecomunicaciones y hemos sido socios. Eso no me priva de ser un crítico severo de lo que considero políticas erradas de gobierno”.
Agrega: “...Cuando (el año 2001, durante el gobierno de Hugo Banzer-Jorge Quiroga) me ofrecieron la Embajada de Bolivia en Francia (y la UNESCO), un político me pidió a cambio que ‘El Deber’ lo ayude a mejorar su mala imagen (Banzer “no tenía pisada en Europa” por su pasado dictatorial). Entonces le dije: me quedo sin cargo y sin ir de embajador, porque el periódico tiene su línea, aplaude lo que es bueno y censura lo que es malo y ya estoy viejo para cambiar (...) Eso sucedió hace dos o tres años, cuando me estaba alistando para ir a Francia” según testimonia en “El Deber” edición “Aniversario 1953-2005, Diario Mayor” del 24 de febrero de 2005 páginas 3 al 21. Rivero fue embajador de Bolivia ante el gobierno de Francia y ante el Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura-UNESCO, de 2001 a 2002, designado por el ex dictador Hugo Bánzer y ratificado por los conservadores, Jorge Quiroga y Gonzalo Sánchez de Lozada.
Algunas de características “El Deber” son: 1) Amplia difusión de las actividades de entretenimiento de las clases sociales media y alta de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, compuesta por comparsas carnavaleras, fotogénicas señoritas aspirantes o que ejercen como “miss” o diversiones de prominentes dirigentes empresariales, cívicos y políticos. 2) Desarrolla un incipiente periodismo de investigación, en suplementos como “Dinero & Finanzas”, o en coberturas especiales como “Guaraníes”, “Esclavos”, “Ropa Usada” y otros; 3) Niega (o se muestra indiferente) ante amplios sectores sociales como los indígenas del oriente, los colonizadores o campesinos, consideradas por el “Diario Mayor” fuentes informativas marginales o inexistentes.
El Deber recibió la Condecoración “El Cóndor de los Andes”, la Condecoración del Congreso Nacional en su máximo grado de “Bandera de Oro” conferida por el Senado, el 24 de enero de 1996, acto presidido por el senador Juan Carlos Durán Saucedo nieto del fundador del diario condecorado, Lucas Saucedo. Para 2006 el Grupo Rivero suma nuevos periódicos y otros negocios editoriales.
Propietarios / accionistas: Pedro Rivero Mercado y familia: Rosa Jordán Amelunge (esposa). Hijos: Pedro, Juan Carlos, Sonia, Guillermo y María del Rosario Rivero Jordán. Accionistas asociados: Carlos Mesa Gisberth, Mario Espinoza Osorio, Raul Garáfulic Lehm, otros.
Actividad mediática: Diarios: El Deber (Santa Cruz), El Norte (Montero), Nuevo Sur (Tarija, accionista mayoritario). Comparte acciones y coordinación editorial con la familia Canelas (Editorial Los Tiempos) y con otros grupos en los diarios: La Prensa (La Paz), El Alteño (El Alto), Los Tiempos (Cochabamba), El Potosí (Potosí), Correo del Sur (Sucre) y Gente (La Paz). Radioemisoras: Nuevo Milenio, FM 104.3 (Santa Cruz); Nuevo Milenio FM 104.3 (Montero). Televisión: Canal 51 Santa Cruz “TV Mayor”; Acciones en Red Satelital PAT
Actividad económico-empresarial: Propietarios de Editorial Santa Cruz”, cuya actividad incluye: Servicios de edición e impresos varios: Guías telefónicas, folletería y papelería masiva, otros; Publicidad multimedia (en radioemisoras y diarios del grupo, televisión asociada); Impresión y publicación de separatas, periódicos, libros, revistas; Publicidad en diarios del grupo (a nivel local regional y nacional)
Actividad política: -El Grupo Rivero manifiesta, en los editoriales del diario “El Deber” y en otros del Grupo Líder, apoyo explícito a la denominada “institucionalidad cruceña” liderada por el “Comité Pro Santa Cruz” y compuesta por fraternidades del Carnaval cruceño, comité cívico femenino y empresarios corporativos (CAO, CAINCO, Cooperativas de servicios de agua, luz, electricidad, FEGASACRUZ y otros). Encarna y hace suyas las reivindicaciones de la élite económica cruceña.
En general, sus contenidos excluyen a los pueblos indígenas del oriente como protagonistas de noticia. Importantes y diarias secciones de El Deber otorgan amplísima cobertura a las actividad social y “de farándula” de grupos sociales del centro de Santa Cruz (fraternidades carnavaleras, comparsas y clubes) donde “los migrantes nacionales (colonos, collas o indígenas del oriente) no tienen cabida”. Esas secciones “no se cansan de resaltar los reforzados vínculos entre personajes de las multinacionales con la neo-oligarquía local”.
Pedro Rivero Mercado fue funcionario de gobierno como Embajador de Bolivia ante la República de Francia y ante UNESCO, del 10 de abril de 2001 al 31 de diciembre de 2002, durante las gestiones presidenciales de Hugo Bánzer, Jorge Quiroga y Gonzalo Sánchez de Lozada - Carlos Mesa.
(*) Extractado del libro “Neo-liberalismo mediático”, páginas 20, 21, 22 y 23, del autor Edgar Ramos Andrade, de reciente publicación.

2 de enero de 2011

Poderosa televisión

Ubaldo Padilla Pérez
Acababa de llegar a un hotel sin estrellas en Santa Cruz de la Sierra, cuando en la recepción, el dueño y recepcionista a la vez, asistía a uno de los tantos programas de TV que hacen ver a la gente, lo que no es.
En directo, desde Madrid España; un empresario denunciaba al gobierno de Evo Morales por “perseguirlo políticamente” y por quitarle su colección de autitos que guardaba en su garaje de la calle 24 de septiembre, desde donde otro contacto en directo mostraba “al pueblo” en vigilia apoyando al empresario y en contra del gobierno.
En ese momento me animé a interrumpirlo para pedirle mi llave. Con la mirada desorbitada me atendió diciendo “¿vio al pobre hombre como le están quitando sus cosas?, este gobierno pronto nos va a quitar a todos, todo; están haciendo igual que en Cuba”. Ante una sonrisa mía se irritó y me dijo “¿a usted le gustaría que le quiten lo que le costó ganar en toda su vida?”. Entonces aproveché que el hombre hizo una pausa para respirar, le corté la palabra y le dije: a ver amigo, vamos por parte:
PRIMERO: “ese pobre hombre” como usted lo llama, tiene un patrimonio de 50 millones; según El Deber más de 500 inmuebles y otros tantos a nombre de sus hijos y otros familiares.
SEGUNDO: nadie le quitó nada; en todo proceso o juicio, la LEY aquí y en China, Hoy y en los siglos pasados prevé la aplicación de medidas cautelares de orden personal (detención preventiva), de carácter real (anotación preventiva de bienes) o incautación en caso de flagrancia; son medidas de precaución nada más, no son definitivas; por lo menos hasta que un JUEZ en sentencia diga si es inocente o culpable de lo que se le acusa.
TERCERO: acabo de pasar por la calle 24 de septiembre donde está ubicado el garaje con los autitos de colección y no había la gente en vigilia que ahora muestra la televisión; si usted quiere vamos en este momento y encontraremos en el lugar a 2 policías, unas 20 personas y al equipo de la televisión levantando sus cables.
CUARTO: ¿Cómo en Cuba?; es cierto allá hay muchas carencias, especialmente las colecciones de autos, ropa fina, y artículos de lujo; pero ningún niño anda pidiendo comida por las calles, todos están en sus escuelas; cada familia tiene techo seguro; todos los hospitales están bien equipados y son gratuitos para el pueblo; trabajo tienen todos; la esperanza de vida al nacer es superior en 10 años a la nuestra; la delincuencia no se campea como aquí, no porque no haya que robar sino porque su sistema no produce delincuentes; los precios de los alimentos no suben cada día (mas bien bajan) y aunque racionado hay lo necesario PARA TODOS y los cubanos a pesar de su pobreza, ayudan con miles de médicos a otros pueblos supuestamente más ricos y se dan el lujo de recibir a miles de estudiantes de todo el mundo y los devuelven luego con profesión y sin cobrar un solo centavo.
Ahora respiré yo y esperé que el hombre dijera algo. En ese mismo momento se le había hecho trizas la imagen de dios que él tenía de la televisión; no tenía argumentos y apenas atinó a decir “es que yo no sabía esas cosas”; entonces cobra valor la propuesta del padre Gregorio Iriarte que plantea incorporar en el currículo de la escuela la materia de análisis crítico de los medios , que equivaldría a vacunar al pueblo contra la impostura; claro que de manera conjunta habría que tomar otras medidas legislativas para regular por ejemplo la propiedad de los medios masivos de comunicación.

5 de noviembre de 2010

Acordate moralito de aquel día

por Osvaldo Chato Peredo
Muchísimos son los lloriqueos de aquellos que, naturalmente, no decían nada cuando se apaleaba, se pateaba en la plaza o en la calle, y se atentaba contra la vida de las personas que opinaban distinto de los que habían impuesto un poder regional en base a impunidad, inmunidad y mitos
Fui concejal durante cinco años y, sin entrar en detalles plañideros solo menciono que en ese periodo batieron el record de atentados contra mi persona y mis hijos, en la calle, en el plenario del Concejo y –para no desconocer la labor de los atentos “atentadores”- debo indicar que también me distinguieron con atentados a domicilio.
Llamativo fue que entonces apelaban al “coraje” camba, a la “nación camba”, a la “moral camba” y hasta a la independencia territorial. Desfilaban en las fiestas patrias y departamentales con inscripciones que mancillaban la verde, blanco y verde. Eran muchos los “moralitos” de estas acciones (algunos ahora son seguidores de los pateados). Y eran muchos, no todos, los medios de difusión que incentivaban a los vandálicos. Se sentían realizando una santa cruzada porque hasta hicieron tañer las campanas de la catedral para convocar a los moralitos a moralizar, tomando …..tomando también las instituciones. ¡Acordate moralito de aquel día!
Llamativo es que ahora apelen a la defensa de la libertad de expresión con tanta vehemencia ante una ley aún no reglamentada y se nieguen a participar de su normativa. Pero sí montan escenas con cantantes, misses y hasta, cuando no, con organismos de clara reputación derechista como la SIP, que prefirió susurrar desde afuera para no seguir metiendo las de andar. Curiosos batalladores, pues no aceptan otras reglas que no sean las que ellos impusieron cuando calificaban o descalificaban sin lugar a pataleo.
Pero ….. no hay mal que por bien no venga. Bueno es que se ratifique una vez mas que aquello que se impone por los mitos y las sinrazones puede tener logros temporales, victorias pírricas. Ya no hay campo para otras religiones. Y para nosotros, los que sí estamos en el proceso de cambio, deberá aleccionarnos toda esa parafernalia. Ni la exclusión, ni el racismo al revés se justifican. Cualquier repetición resulta una caricatura.
Por eso les agradezco a esos moralitos por la moraleja que nos dejan: “si hoy te patean y mañana te jalean no te quejes si pasado te mean” y por la canción de Vives que me recuerdan: ”Moralito, moralito se creía que él a mi, que el a mi me iba a ganar/ y cuando me oyó tocar/ le cayó la gota fría/ al cabo e’ la compartía/ el tiro le salió mal. Me lleva él o me lo llevo yo/ pa’ que se acabe la vaina/ moralito a mi no me lleva/ porque no me da la gana”.

19 de octubre de 2010

¿Libertad de expresión?

Mario Iván Paredes Mallea
¿Para qué?
Vividos estos tiempos ¡qué especiales son!Tiempos de tensión, de cólera, de comprensión, de construcción. Tiempos muy otros. Y no podían serlo menos, pues vivimos el nacimiento de algo y el inicio de la muerte de otro algo.
Con pretexto de la promulgación de la Ley contra el racismo y toda forma de discriminación, por estos días se están dando a conocer quienes son, todavía, los que andan en son de continuar cultivando ideas y comportamientos que hicieron un daño inmenso a este país.
La mayoría de los propietarios de medios de comunicación, muchos periodistas comprometidos con la derecha política y no tan pocos periodistas despistados, se manifestaron de diferentes formas en contra de dos artículos de la mencionada Ley.
No es propósito nuestro analizar el contenido de ambos artículos. Pero lo que sí merece la pena meditar es la relación que existe entre el contenido de los dos artículos y las reacciones de los mencionados en párrafo anterior.
Su argumento concentrado en una frase política dice que quieren “libertad de expresión”.
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para contribuir en la continuación del proceso de colonización de las mentes de los bolivianos?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para tener la libertad de decir, de todas las formas posibles, su desprecio por los de piel morena o por los de piel clara?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para utilizar de las formas más elementalmente banales el idioma castellano? Y, así, ¿contribuir en el empobrecimiento del uso del idioma entre la gente de este país?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar distorsionando las noticias?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar ocultando las noticias?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar manipulando las noticias?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar denigrando con las noticias?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar ensalzando con/en las noticias a quienes son sus aliados políticos?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para denigrar a sus enemigos políticos?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para hacer de la mujer un ridículo instrumento de sus obscenidades?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para hacer del diferente motivo de burla, de desprecio y de menosprecio?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para acudir al expediente más fácil de hacer bromas y chistes sobre la base de lo que mata moralmente a este país, es decir, el racismo?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para acudir al recurso grotesco de hacer del sexo motivo de permanente burla y sarcasmo?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar alimentando nuestras mentes con ideas que están destruyendo las condiciones de reproducción de la vida en el planeta todo?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar alienando las mentes de la gente de este país, hasta el grado de desarrollar, in crescendo, la ilogicidad, el irracionalismo y la anticientificidad?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar con el desarrollo de aquellas palabras y conceptos que sirvieron durante siglos al objetivo de justificar la explotación inmisericorde de la fuerza de trabajo de la gente que trabaja en este país?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar haciendo creer que es lo mismo jerarquía eclesiástica que religiosidad popular?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué? ¿Para continuar introduciendo en nuestros corazones el veneno del individualismo sobre la solidaridad entre los humanos?
¿Libertad de expresión?, ¿para qué?
Ellos dicen que nosotros queremos cerrar sus medios de comunicación. Nosotros deberíamos decir: “si quieren ese tipo de libertad de expresión, ¡sí, eso queremos!”
No queremos periodistas que hacen de la profesión un instrumento de lucha en contra de la humanidad.
Deseamos que se desarrollen las facultades mentales, síquicas, espirituales, morales, éticas, estéticas, artísticas para ponerlas en función y al servicio de la humanidad toda.
Siempre va a ser bueno cualquier momento para comenzar a cambiar todo. Y ahora va llegando el tiempo de emprender el cambio del uso de las palabras, de las imágenes, de las ideas hechas comunicación.
¡Basta de improperio, de mentira, de desfachatez, de desvergüenza, de hipocresía!
Queremos libertad de expresión pero para que se luche con espadas brillantes, no con envolturas engañosas.
Queremos libertad de expresión para que se enfrenten los adversarios mostrándose tal cual son, y no como lo muestran aquellos maquillajes que ocultan los verdaderos rostros.
Queremos cambios de verdad, no parodias.
Santa Cruz, 10 de octubre de 2010

El indio en la prensa

Por: Miguel García Angelo
Una de las últimas producciones intelectuales más desafiantes, no solamente a la historia boliviana intencionalmente mal contada y recreada desde las diferentes instituciones sociales hasta las producciones propias de la intelectualidad nacional y escrita aperiodísticamente en los diarios del país desde la Guerra Federal de 1899 hasta nuestros días, y sugestivas para repensar y seguir profundizando el nuevo Estado Boliviano, fue presentado el libro “El indio en la prensa: representación racial de la prensa boliviana con respecto a los levantamientos indígenas/campesinos (1899-2003)”, del pensador social Yuri F. Tórrez en la ciudad de Cochabamba.
El libro de Tórrez describe la concepción y práctica racista y discriminatoria que reflejaron periódicos nacionales desde 1899 hasta el 2002; veamos los siguientes ejemplos: “…Ponga término a los salvajes excesos en que se ejercita el carácter feroz del indio aimará...” reflejaba el periódico cochabambino El Heraldo un 27 de enero de 1899; “…será una guerra de civilización y la barbarie, entre razas progresistas o refractarias… hoy tiene como sombra negra, como terrible amenaza, a su indiada aimará…” se escribía en el periódico chuquisaqueño El Correo del Plata un 18 de febrero de 1899; “… una medida de represión enérgica, se impone atajo al desborde sanguinario de los indios; ya un distinguido publicista boliviano, ha dicho entre otras cosas lo siguiente: Hay una época del año en que la Municipalidad se preocupa de hacer envenenar a los perros y arrojarlos puente abajo, sería una medida muy eficaz, si se hiciera con los indios otro tanto…” reflejaba el periódico paceño La Reforma un 15 de marzo de 1921; el artículo Don Demetrio Canelas y los alzamientos indigenales, publicado en el periódico La Razón, de La Paz, un 21 de agosto de 1927 decía “… la raza indígena está evidentemente en una condición degradante. La libertad no ha sido aún conquistada para ella. El régimen de la propiedad rural, asimila al indio en Bolivia al siervo de la edad media. No tiene, por tanto, independencia y soberanía económica. Tampoco tiene cultura…”; “…No es posible permitir que abusando de la ignorancia de nuestros campesinos se los lleve a extremos censurables. La ansiedad de la raza indígena, es explotada con fines políticos, confundiendo un problema social con un elemento más de acción proselitista…” describía el periódico también paceño La Noche un 27 de julio de 1947; también, un 24 de noviembre de 1979, en el periódico de Cochabamba Los Tiempos, en el artículo de Manuel Zanzetenea se describía que “… una mayoría de los escritores coincide en que para incorporar al indio a la civilización moderna se precisa plantear el asunto desde el punto de vista económico...” Finalmente, ya llegando a la actual década, en la columna editorial del periódico paceño La Prensa (un 5 de octubre de 2000), se escribía que “…en Bolivia, la modernización no ha sido suficiente para transformar del todo al agro… también se encuentra en la innegable carga racista de los sublevados y en sus utopías de regreso a un imaginario paraíso pre-capitalista e incluso pre-colonial. Idealizar el pasado es una típica reacción en contra de los incesantes y casi crueles – darwinistas – mutuaciones de la sociedad moderna…”; otra editorial de fecha 8 de octubre de 2000, titulada El Mallku plantea una guerra racial en el periódico El Diario de La Paz muestra que “…en cambio el móvil de la insurrección aymara es muy distinto y, a la vez, más grave. No persigue fines económicos, sino que plantea una guerra racial a partir de las posiciones de su líder Felipe Quispe, un ex terrorista del Ejercito Guerrillero Tupac Katari, quien proclamó la expulsión de los ´blancos´ del país y que ha llegado la hora de la venganza aymara después de 500 años de esclavitud…”.
Todas las citas descritas anteriormente son apenas una pincelada de la riqueza de información histórica que presenta el libro de Tórrez. Casualmente, o mejor dirían los holistas que la historia no es lineal por lo que los hechos siempre se repetirán, estas últimas semanas Bolivia debate la Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación, ya promulgada por cierto, y como si la historia refrescase la memoria nacional, en particular a quienes son periodistas y dueños de medios de comunicación, y que hoy en día cuestionan dicha ley les dijese que el indio en la prensa es también un sujeto – y no objeto - pleno del derecho a la comunicación y a la información.

18 de octubre de 2010

¿Libertad de expresión sin disidencias?

Soledad Antelo (Santa Cruz)
Octubre 15th, 2010 on 11:17 am

Después de varios días de huelgas de “hambre” y marchas de periodistas y empresarios de la comunicación, es indudable que la demanda de “libertad de expresión” trasciende las aspiraciones de un gremio determinado, para proyectarse como una bandera de la oposición, tan venida a menos últimamente en la región y en Bolivia.
Tal reconocimiento se evidencia, incluso, en la torpeza del periódico El Día de Santa Cruz, cuyo director instruye poner el siguiente e inquietante título:
Rechazo: Estados Unidos se suma a la recolección de firmas
Un despistado lector podría imaginar al Congreso de Estados Unidos reunido en pleno, junto al Presidente Barack Obama, tratando el espinoso asunto que, a juzgar por los deseos de don Cayetano Llobet, debería formar parte de la agenda mundial de la primera potencia… Pero no, sólo se trata de “un periodista de”, que afirma ser comunicador. Así continúa la “noticia”:
Un periodista de Estados Unidos se sumó ayer a la recolección de firmas que se realiza en los nueve departamentos en rechazo a dos artículos de la ley antirracismo que cierra medios de comunicación y que pretende encarcelar comunicadores.
“Mi nombre es Carlos R. Fernández comunicador en los Estados Unidos por 25 años, en Washington, vamos a empezar a recolectar firmas de los bolivianos que radicamos aquí”, dice en una carta que ayer fue leída en el piquete de huelga de hambre en Santa Cruz.
Claro está, hay que hacer bulla, mostrar un masivo apoyo de todo lado: es la humanidad ofendida que se levanta contra el masismo totalitario que pretende encarcelar a cuanto comunicador opositor encuentre.
Para lograr no sólo un efecto de bola de nieve, se involucra incluso a la jerarquía católica. Ésta, fiel a su tradición, muestra una vez más su opción no precisamente por aquellos a quienes el Señor consideró sus favoritos; hoy, sus vicarios (al menos en sus altas esferas) parecen estar en desacuerdo con los preferidos de Jesús, en nombre de la libertad de expresión. Que en ese mismo nombre se silencie por la vía de la omisión cualquier expresión contraria de sacerdotes y monjas comprometidas con los humildes, puede ser asunto interno de la Iglesia.
Pero no lo es la actitud de periodistas y comunicadores que pretenden absoluta coincidencia y alineamiento con la postura de los dueños de los medios de comunicación en su oposición a la Ley contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación.
Resulta entonces contradictorio, por decirlo de una manera suave, que esos periodistas y comunicadores –a quienes les asiste el derecho de confundir sus intereses con los de sus patrones– se vean en la necesidad de ningunear, primero, y luego hostilizar, a sus colegas que dicen estar de acuerdo con la necesidad de sancionar el delito del racismo y la discriminación.
Por esa vía, se deja en la oscuridad del silencio a las voces que se han propuesto aportar a la reglamentación de la ley. Por supuesto, para muchos intelectualistas de micrófono, la voz de campesinos, de trabajadores en radios comunitarias, de sindicatos de medios alternativos y del círculo de periodistas mujeres, por citar sólo algunos, no sólo que no existe, sino que debe ser silenciada, en nombre de la libertad de expresión.
No en vano han anunciado la pronta defenestración de Boris Quisbert, Ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz. Su delito: estar de acuerdo en sancionar los delitos. El fácil expediente de la polarización, expuesta de manera trágicamente magistral por George W. Busch, es aplicada ahora en este caso: o estás con “la libertad de expresión” o con el “totalitarismo” y la ley “mordaza”.
Manipulación más, manipulación menos, el llamado cuarto poder pierde día a día credibilidad. Pareciera no haberse dado cuenta que de nada sirvió todo su aparato, sus campañas, sus dineros, sus especialistas sesudos y toda su parafernalia, a la hora de convencer al pueblo de qué es bueno y qué es malo para el país.
Por supuesto que los colegas periodistas tienen derecho a formar parte de las filas opositoras al proceso de cambio. Pero, por favor, no nos timen con aquello de “libertad de expresión”; que la tienen hasta hartarse.
Quieres leer todo el post? entra a: http://www.execlub.net/?p=4615

17 de octubre de 2010

Periodistas que rechazan una ley que no la leyeron

Por Antonio Peredo Leigue
Periodista y ex senador del MAS


No se tiene vergüenza por las torpezas cometidas, sólo cuando las descubren; debemos tener el valor de disculparnos públicamente por la torpeza antes que nos la enrostren. De la misma manera, la vergüenza no es ni puede ser tan simple, que sólo la sintamos por nuestros errores y groserías; sentimos vergüenza por lo que hacen nuestros semejantes, aquéllos a quienes nos sentimos más ligados de una forma o de otra.
Del mismo modo que nos avergonzamos porque uno de nuestros funcionarios muestra fotos íntimas de otra persona para acusarlo de ¿faltas a la moral?, sentimos vergüenza por los periodistas que se lanzan contra una ley que ni siquiera leyeron. Concretamente se trata de la “Ley contra el Racismo y toda forma de Discriminación” promulgada el viernes pasado; específicamente, los dueños de los medios de comunicación y los periodistas reclaman contra los artículos 16 y 23.
Veamos esos artículos: “Artículo 16.- Prohibición de restringir el acceso a locales públicos”, que tiene tres parágrafos con normas para que estos locales estén obligados a exponer afiches y cualquier otra forma de publicidad contra el racismo. En cuanto al artículo 23, se trata de incorporar un artículo al Código Penal, con el siguiente texto: “Se elevarán en un tercio el mínimo y en un medio el máximo, las penas de todo delito tipificado en la Parte Especial de este Código y otras leyes penales complementarias, cuando hayan sido cometidos por motivos racistas y/o discriminatorios descritos en los artículos 281 bis y 281 ter de este mismo Código. En ningún caso la pena podrá exceder el máximo establecido por la Constitución Política del Estado”.
Puede pensarse que, en el texto final de la ley, los artículos que empresarios y periodistas al unísono condenan, han cambiado de número. Puede ser, pues el artículo 17 dice: “(Medios masivos de comunicación) El medio de comunicación que autorizare y publicare ideas racistas y discriminatorias será pasible de sanciones económicas y de suspensión de licencia de funcionamiento, sujetos a reglamentación”. En cuanto a la otra indicación, se halla en el artículo 25, como una incorporación al Código Penal, con este texto: “(Difusión e incitación al racismo o la discriminación). La persona que por cualquier medio difunda ideas basadas en la superioridad o en el odio racial o que promuevan y/o justifiquen el racismo o toda forma de discriminación por los motivos descritos en el Art. 281 Bis y 281 Ter o incite a la violencia o la persecución de personas o grupos de personas fundados en motivos racistas o discriminatorios, será sancionado con la pena privativa de libertad de uno a cinco años. La sanción será agravada en un tercio del mínimo y en una mitad del máximo, cuando el hecho sea cometido por un servidor/a o autoridad pública. Cuando el hecho sea cometido por un/a trabajador/a de un medio de comunicación social, o propietario del mismo, no podrá alegarse inmunidad ni fuero alguno”.
Vale decir: no se trata de los artículos 16 y 23, sino de 17 y 25 y es la misma numeración del proyecto. No es que haya sido error de un momento, sino que desde que estaba en discusión en la Cámara de Diputados, se usó tales números y se los siguió usando después de la promulgación de la ley. Los periódicos extranjeros y los organismos internacionales se refieren al tema usando esa numeración.
Cuando alguien se toma el trabajo de leer esos dos artículos, la primera impresión que tiene es que, quienes protestan, no los leyeron y, por tanto, no saben contra qué protestan. Rectificación: en realidad, sí lo saben, pues están protestando contra el gobierno. Al menos, así lo dicen los periodistas de El Alto; sí, de El Alto de La Paz que han declarado, al presidente Evo Morales, enemigo de esa ciudad. Que el director de un periódico opositor se sume a una huelga de hambre y que la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), que reúne a los empresarios, esté en tal campaña, es de esperar. Pero, que lo hagan los periodistas de El Alto, llama a una reflexión profunda.
La primera cuestión es ver si tienen la razón de su parte. Más allá de la numeración de artículos, atendamos a los textos referidos a los medios de comunicación y a los periodistas. El primero dice: “El medio de comunicación que autorizare y publicare ideas racistas y discriminatorias será pasible de sanciones económicas y de suspensión de licencia de funcionamiento, sujetos a reglamentación”. ¿Consideran acaso, los periodistas, que el medio en que trabajan debe tener libertad para publicar ideas racistas y discriminatorias? Esperemos que no sea eso lo que defienden. Pensemos que, más bien, se trata de defender la libertad de expresión, sea cual fuese la forma en que se exprese. Pero entonces, la libertad no tiene límites, lo cual es un contrasentido. Si es así no debiera haber leyes; que cada cual haga lo que se le antoje. Es un absurdo.
Pasemos al otro artículo, el 25, en el que un parágrafo establece: “La persona que por cualquier medio difunda ideas basadas en la superioridad o en el odio racial o que promuevan y/o justifiquen el racismo o toda forma de discriminación por los motivos descritos en el Art. 281 Bis y 281 Ter o incite a la violencia o la persecución de personas o grupos de personas fundados en motivos racistas o discriminatorios, será sancionado con la pena privativa de libertad de uno a cinco años. La sanción será agravada en un tercio del mínimo y en una mitad del máximo, cuando el hecho sea cometido por un servidor/a o autoridad pública. Cuando el hecho sea cometido por un/a trabajador/a de un medio de comunicación social, o propietario del mismo, no podrá alegarse inmunidad ni fuero alguno”. Es decir, se castiga la difusión de ideas basadas en el odio racial, la justificación de formas de discriminación y la incitación a la violencia o la persecución por motivos racistas. Quienes lo hagan tendrán de 1 a 5 años de cárcel y, si son funcionarios públicos, de un año y medio a siete años y medio de prisión. En el caso del propietario de un medio de comunicación o un periodista, no podrá alegar inmunidad ni fuero alguno. Uno tiene que preguntarse: ¿cuándo tuvieron fuero o inmunidad los periodistas?, ¿acaso un periodista no está sometido a las leyes?
Otra cosa distinta es la libertad de expresión. Es el derecho a difundir sin restricciones las ideas, siempre que éstas no estén en contra de la sociedad, cuando no inciten al odio, en tanto sean de consenso o confrontación racional. La libertad de expresión supone el privilegio de mantener reserva sobre la fuente de información. La libertad de expresión es el derecho de todos y, en el caso de los periodistas, el deber de orientar la opinión pública. ¿Cuál de estas facetas de la libertad de expresión se vulnera con los artículos señalados en la Ley contra la Discriminación?
Pero, claro, como estamos en democracia, los poderes derrotados en seis consultas públicas realizadas en cinco años, encuentran un nuevo pretexto para ponerle trabas, obstaculizar el proceso de cambio.
Una publicación local, más allá de toda sospecha de apoyar al gobierno, incluye un largo artículo del sociólogo francés Michel Weiviorka, quien dice, en un párrafo: “Las herramientas que tienen las democracias para luchar contra tales prácticas (de discriminación y racismo) son desiguales, así como la forma en que las encaran. Las democracias corren el riesgo de que se las enfrente con sus propias reglas de funcionamiento, sobre todo cuando sus textos fundamentales prohíben toda traba a la libertad de expresión”. Tal parece que el analista está refiriéndose a lo que ocurre en Bolivia pero, por supuesto, el señor Weiviorka desconoce la realidad de nuestro país. Termina el artículo diciendo: No hay fundamento entonces para exonerar a los medios de comunicación de toda responsabilidad en la evolución del racismo (y la discriminación), como si tan solo lo repercutieran o lo vehicularan; tampoco se les puede imputar una mayor responsabilidad, como si funcionaran con total independencia, fuera de las relaciones sociales.
Es así: los medios de comunicación son responsables, pues sus propietarios aprueban o rechazan, disponen o prohíben, lo que se publica en su medio. Y son también responsables los periodistas, pues a ellos les corresponde el cuidado y el ejercicio responsable de la libertad de expresión. Y habrá que insistir: no es de ellos toda la responsabilidad. Por eso, son dos artículos que se refieren a éstos; el resto de la ley se refiere a la sociedad en su conjunto y, cuando se trata de servidores públicos, con más dureza.
Nos da vergüenza, por todo lo señalado, que tanto empresarios de los medios como los mismos periodistas digan: Estamos de acuerdo con la Ley contra el racismo, pero no nos prohíban incitar a hacerlo o publicar sus expresiones.
No es vergüenza ajena. Siento vergüenza propia de que esto esté ocurriendo en mi país, promovido por mis colegas.

17 de abril de 2010

La historia y ERBOL

Tinku Verbal - Andrés Gómez Vela

La historia y ERBOL

Estos últimos días, el poder se ocupó de Erbol y lo expuso en un escaparate. Y cuando el poder ataca públicamente a una institución es porque no tiene la llave para controlarla y las falacias que formula se desmoronan frente a su independencia. La palabra del poder no puede contra el poder de la palabra porque esta última se sustenta en la verdad y aquella, generalmente, sobrevive sobre la mentira.

En el caso de Erbol, la historia testifica el valor de sus acciones y esclarece todas las posibles dudas del solipsismo del poder. Veamos:

• Cuando Evo Morales era todavía un niño de 10 años, Erbol ya había comenzado a enseñar a los marginados a leer, a escribir, y, fundamentalmente, a promover pensamiento político para que un día haya un Presidente como él.

•Cuando la exclusión indígena era casi natural en la década del 60, Erbol ya fomentaba el uso de las lenguas originarias en la programación de sus radios para recuperar la autoestima y revalorizar las culturas indígenas originarias campesinas; por lo que los bautizaron como “indio radios”.

• Cuando hablaban y hacían política sólo los poderosos, Erbol abrió sus micrófonos al pueblo (hoy rebautizado como movimientos y organizaciones sociales) para que tome la palabra y después tome el poder, con ese fin formó líderes obreros, campesinos, indígenas, quienes han ido desbrozando el camino hacia el gobierno desde las décadas del 60 y 70.

•Cuando la derecha fascista impuso la dictadura en el país, decenas de trabajadores y sacerdotes de Erbol fueron asesinados, perseguidos, torturados, exiliados; enfrentó a la dictadura a través de las cadenas radiales mineras con las únicas armas que tenía: la palabra y la verdad; y coadyuvó en el retorno de la democracia a través del apoyo logístico y directo a la huelga de hambre de las cuatro mujeres que derrocaron a Banzer.

• Cuando el gobierno de Víctor Paz impuso el sistema neoliberal, Erbol acompañó la marcha por la vida de mineros, relocalizados, obreros empobrecidos, campesinos marginados y propugno un sistema económico más humano.

• Cuando estallaron las movilizaciones de principios del siglo XXI, la “guerra del agua”, los bloqueos campesinos en el altiplano, Erbol acompañó la resistencia del pueblo en busca de un Estado nacional.

• Cuando El Alto sufrió la masacre y comenzó la insurrección revolucionaria en Octubre 2003, Erbol se convirtió en una asamblea virtual del pueblo, sufrió atentados, amenazas y puso en riesgo la vida de sus periodistas. Por la cobertura informativa de ese hecho, el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada culpó a Erbol de su caída. Hoy algunas responsables del MAS culpan a Erbol de causar su baja votación en El Alto y su derrota en La Paz.

• Cuando el MAS ganó las elecciones por primera vez en diciembre de 2005 un grupo de políticos tradicionales increpó a Erbol: “¿Están contentos? Acaban de parir a un indio Presidente, ya verán cómo les va a ir”.

Este paseo histórico demuestra que Erbol nació al lado de los marginados del futuro, de los excluidos de la esperanza, de los más necesitados de palabra.

Las decisiones de Erbol son producto de la deliberación y de un alto razonamiento colectivo en un amplio escenario democrático: la Asamblea Anual. Esta instancia decidió apoyar el proceso de cambio que arrancó con intensidad el año 2000 y llegó a su clímax el 2003. También determinó impulsar y defender la Asamblea Constituyente y sostener el proceso de cambio frente a la derecha fascista y apátrida.

Por cumplir con sus principios, los grupos de choque de las fuerzas conservadoras casi queman las radios de Erbol: Aclo Sucre; San Miguel de Riberalta, Juan XXIII de San Ignacio de Velasco, Alternativa de Santa Cruz; Ichilo de Yapacaní. No sólo eso, por ser consecuente, puso en riesgo la vida de sus periodistas, quienes han sufrido agresiones, insultos y calumnias.

Erbol decidió en marzo de 2009 cuidar el proceso de cambio fomentando un pensamiento crítico y exigiendo consecuencia en las acciones gubernamentales porque “los principios no se negocian”, diría Fidel Castro. La Asamblea de 2010 ratificó esa posición y determinó informar para que el cambio llegue a cada uno de los hogares de los bolivianos. Pues, todo cambio revolucionario requiere pensamiento crítico para sostenerse en el tiempo, escribiría Ernesto “Che” Guevara.

Erbol fomenta la crítica constructiva, en los términos de Luis Espinal, “porque es aquella que se dirige a los amigos. Si no fuesen amigos, ¿para qué ofrecerles el servicio de una crítica constructiva? Pero como la crítica constructiva suele doler, casi siempre se interpreta como crítica destructiva y malévola. Y entonces ¿vamos a perder un medio tan importante para no repetir errores u olvidos como en la crítica y la autocrítica? (…) Pero, por favor, no nos consideren enemigos cuando hacemos alguna crítica constructiva. ¿No es esto un presupuesto para una verdadera democracia?”.

Nuestra crítica es como la de una madre a un hijo, nutre su alma, y es como un faro que ilumina mejor su inteligencia. Sólo los oportunistas no critican porque temen perder su pega y prefieren vivir bajo la sombra del poderoso de turno.

Erbol no es un simple medio, Erbol es un proyecto político de comunicación con una opción muy clara: los pobres. Muchos gobernantes no lo han entendido, entre ellos los ex presidentes Sánchez de Lozada, quien pretendió silenciarnos por informar sobre la Masacre de Octubre, y el ex presidente Carlos Mesa, quien quiso descalificarnos, en su libro Historia de Bolivia, escribiendo que “la Red Erbol tomó liderazgo en el comienzo del siglo XXI, aunque con un sesgo ideológico muy marcado”. ¿Será que el poder actual lo entiende?

Por las razones expuestas Erbol es patrimonio de Bolivia, es la Red Multilingüe que une al país. Erbol mira de frente a los actores políticos de turno porque tiene moral para hacerlo, por sus cabinas pasan todas las personas, desde aquellas que no piensan igual que nosotros hasta los que comparten nuestros sueños.

Erbol es causa del proceso, no es consecuencia. Para Erbol, el cambio está más allá de un partido o de un político porque la historia aún no ha dado su última palabra sobre lo que estamos viviendo en este momento en Bolivia.

17 de julio de 2009

La doble moral de los medios

16 Jul 2009
Vicenç Navarro


Uno de los mayores problemas que tiene la democracia española es la muy limitada diversidad ideológica que existe en los medios de información de mayor tiraje del país. Y ello es fácil de demostrar. Si miramos, por ejemplo, el número de artículos críticos hacia el presidente Chávez y su Gobierno en Venezuela que se han escrito en los últimos doce meses en los cinco diarios de mayor difusión en España, vemos que se han publicado nada menos que 72. Si buscamos, en cambio, artículos favorables al presidente Chávez o a su Gobierno, no encontrarán ni uno (sí, leen bien, ni uno). Esta falta de diversidad contrasta con la existente en el país criticado –Venezuela–, donde pueden leerse, en la prensa venezolana de mayor tiraje, artículos críticos del presidente y de su Gobierno, así como artículos favorables. Lo mismo ocurre en los medios televisivos. En realidad es mucho más fácil encontrar artículos críticos sobre Chávez en los mayores medios venezolanos, que favorables a tal dirigente venezolano en los medios de mayor difusión en España. De tal hecho, fácilmente contrastable, puede deducirse que hay mayor diversidad ideológica y libertad de prensa en Venezuela que en España. Por mera coherencia ideológica, uno esperaría que las mismas voces liberales que están alarmadas por lo que consideran como un peligro para la democracia venezolana –la disminución de voces críticas en aquel país– estarían escribiendo artículos críticos de la extraordinaria limitación a la diversidad ideológica que existe en España. Pues no, permanecen callados. En realidad, son los mismos autores y editorialistas que denuncian alarmados la situación de Venezuela (preocupados por las limitaciones democráticas en los medios de aquel país), los que son responsables de la falta de diversidad ideológica en el nuestro. La doble moral de aquellos medios, en su supuesto compromiso con la libertad de expresión, es notoria y fácilmente demostrable.

Este asfixiante sesgo de aquellos medios de información y persuasión liberales tiene dos consecuencias. Una de ellas es que constantemente se está proveyendo opinión como si fuera información, la cual se convierte rápidamente en la sabiduría convencional del momento, al no poder ser contrastada con puntos críticos, que son excluidos de tales medios. Así, el colaborador de El País Antonio Elorza escribía un artículo titulado “Eclipse de la democracia” (27-02-09) en el que, además de homologar a Hugo Chávez y a Evo Morales con Berlusconi, señalaba “el caos de la política económica llevada a cabo por el Gobierno de Chávez” sin citar ningún dato o referencia que avalara tal conclusión. En realidad, la evidencia empírica publicada por instituciones que gozan de alta credibilidad como el prestigioso Center for Economic and Policy Research de Washington, o la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, no apoyan tal opinión. El Gobierno de Chávez ha sido uno de los pocos gobiernos que ha conseguido sobrepasar el objetivo del programa de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas (de reducir la pobreza extrema a la mitad), disminuyéndola de un 25% de la población en el año 2003 a un 7,6% en 2007. Ha sido también uno de los países de América Latina que: 1) ha reducido más las desigualdades y el desempleo; 2) ha incrementado más el número de beneficiarios de la Seguridad Social, doblándolo; 3) ha reducido su deuda pública más extensamente, pasando de un 30% del PIB a un 14%; y 4) ha tenido un mayor crecimiento económico, una tasa promedio del 10,4% durante los últimos 20 trimestres, habiendo aumentado su PIB de 99.000 millones de dólares en 1999 a 227.000 en 2007.

Ninguno de estos datos ha aparecido en aquellos medios, donde la demonización de Chávez es una constante. De ahí la sorprendente noticia de que, según una encuesta reciente del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Chávez es el dirigente internacional menos valorado por la población en España, menos incluso que el presidente Bush de EEUU, valoración negativa que fue ampliamente citada por tales medios. No se citó, en cambio, que según la misma encuesta realizada en la mayoría de países de América Latina, la población venezolana era la que indicaba, en mayores porcentajes en aquel continente, que “su Gobierno actuaba para el bien de la población”, y que expresaba mayor satisfacción con la situación económica y social del país. Y era el segundo país de América Latina que creía que “la democracia funcionaba bien en su país”.

Tal negativismo hacia Chávez contrasta con el positivismo hacia el presidente Uribe de Colombia, uno de los gobiernos de América Latina donde los derechos humanos son más vulnerados. El Gobierno utiliza su campaña contra la guerrilla para reprimir a las fuerzas de izquierda, incluyendo partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales que no tienen ninguna relación con la guerrilla. El 60% de los sindicalistas asesinados en el mundo lo han sido en Colombia, tal como documentó la Confederación Sindical Internacional el pasado 10 de Junio en París. Sólo en 2008 fueron asesinados 46 dirigentes sindicales. La conexión entre el Gobierno y los paramilitares es bien conocida y documentada, siendo estos últimos conocidos por su campaña de terror contra las fuerzas progresistas. Muy pocas de estas noticias han aparecido en aquellos medios.

Una última observación. Este artículo no es sobre Chávez o sobre Uribe. No es mi objetivo ni defender a Chávez (con quien tengo acuerdos y también muchos desacuerdos) ni denunciar a Uribe (labor que otros han hecho, más elocuentemente de lo que yo pueda hacerlo). Este artículo es sobre la falta de diversidad ideológica en los medios mayoritarios de nuestro país, que debiera ofender a cualquier persona demócrata que, independientemente de sus simpatías o antipatías hacia aquellos dirigentes, debiera preocuparle lo que está ocurriendo en aquellos medios, que son más de persuasión que de información.

Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de ‘Policy Studies’ en The Johns Hopkins University

11 de julio de 2009

Roban los equipos de una radio de la Red Erbol en la provincia cruceña de Guarayos

Santa Cruz, 10 Jul (Erbol).- Educación Radiofónica de Bolivia (ERBOL) denunció la tarde viernes el robo de los equipos de transmisión de una de sus radios afiliadas ubicada en la provincia Guarayos del departamento de Santa Cruz.
Según la denuncia, el pasado 5 de julio personas no identificadas sustrajeron los equipos de transmisión y el receptor satelital, por lo que solicitó al gobierno nacional que instruya el esclarecimiento de este hecho.
Denuncia pública
Educación Radiofónica de Bolivia (ERBOL) denuncia el robo de los equipos de transmisión y un receptor satelital de nuestra afiliada radio Santa Cruz, ubicada en la población de Guarayos, departamento de Santa Cruz. El hecho fue cometido el pasado 5 de julio de 2009 por personas aún no identificadas hasta la fecha, pese a que la denuncia fue presentada ante las autoridades policiales del lugar.
Solicitamos al Gobierno Central pedir a la Policía Nacional una investigación minuciosa de este robo agravado dadas las circunstancias curiosas en las cuales fue cometida, antecedida por una serie de amenazas anónimas en contra de nuestra institución, a la cual calificaron de ser una “radio de comunistas” y que “por ello no debería tener señal” en esa región.
Confiamos en que la investigación arrojará resultados positivos y aguardamos las sanciones penales correspondientes contra los culpables por haber violado el derecho de los habitantes de Guarayos a la información, a la comunicación y a su libertad de expresión, garantizados en los artículos 106 y 107 de la Constitución Política del Estado, el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y el artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica; y por haber atentado contra la vigencia plena de la Democracia.

27 de abril de 2009

En los medios que se pueda debemos ejercer el periodismo con ética social

De sábado a sábado

En los medios que se pueda debemos ejercer el periodismo con ética social

Remberto Cárdenas Morales*

La mayoría de los medios de difusión bolivianos censuran, autocensuran, dicen medias verdades, manipulan, matan a la verdad o siquiera lo intentan, al tiempo de informar y de opinar sobre la desarticulación del grupo armado que habría venido, desde Europa, a independizar Santa Cruz o cuando menos a conseguir mayor autonomía de aquel jirón de la patria.

Compartimos la definición de Althusser: los medios de difusión son “aparatos ideológicos”, es decir, instrumentos que difunden ideas (a veces las elaboran) y que ejercen la política.

Falacias sobre los medios, como la que sostiene que son instituciones de servicio público y, por tanto, imparciales o neutrales, ahora no resisten ninguna argumentación seria.

Entre nosotros, esos medios, los últimos días se han presentado de cuerpo entero, otra vez, lo que ocurre especialmente en lo que va de las reformas avanzadas en Bolivia.

Un vocero de los empresarios de los medios impresos se encarga de difundir otra mentira: que el “periodismo político” no es periodismo. Aquel colega ignora que este arte de “contar cosas”, vale decir, los periódicos en Bolivia, en el siglo XIX, desde sus primeras ediciones declaraban su simpatía y/o su pertenencia a tal o cual partido político.

En ese camino, El País de España, en su primer número avisó que sería el “intelectual colectivo” de la transición de la dictadura franquista a la democracia; ésta que sigue vigente en España, aunque limitada como es.

En Bolivia los medios ocultan esa tarea ideológica y política suya, pero la emprenden la que, en este último tiempo, es mucho más visible. A la vez, esos medios se definen como imparciales, objetivos, serios, decentes y otras “cualidades” de las que se habla, también, en ambientes académicos… Pero, en la realidad, no existen aquellos rasgos constitutivos de esos medios.

En el último tiempo, La Razón se animó a confesar (una vez) que iba a realizar una campaña (y lo hizo) para que Ronald MacLean sea elegido alcalde de la sede de gobierno. Esa decisión determinó la renuncia de varios editores de ese diario, los que apelaron a la cláusula de conciencia (por discrepar con esa línea informativa) y consiguieron que les paguen sus beneficios sociales. Sin embargo, durante largo período, esos ex redactores no encontraron trabajo en otros medios por lo que fundaron una agencia de noticias, la que fue cerrada.

Estos últimos días, la mayoría de los medios, especialmente las televisoras, imponen la censura, la que se demuestra cuando en cualquiera de ellos se instruye a un redactor que no entreviste a determinados personajes del mundo político o que como a ellos ya se les dio espacio no caben otras entrevistas. Redactores que con frecuencia viven ese tipo de realidades sienten que así son censurados, actitud que se la encubre de múltiples formas.

La autocensura (“callar es lo mismo que mentir”) es otra técnica para desinformar o subinformar. Una manera de guardar silencio cómplice. Por ejemplo, estos últimos días no se difunde, como otras, una nota periodística de un enviado especial a Belgrado (1992) que circula, entre periodistas, referida a que “Un brigadista español en Croacia (Eduardo Flores Rozsa), (es) acusado de ordenar el asesinato de un periodista”, la del suizo Christian Würtenberg. Ese crimen ocurrió en 1992, cuando Eduardo Rozsa Flores comandaba la Brigada Internacional de Voluntarios que luchó “junto al Ejército croata”. Eduardo Rozsa Flores, según aquellas fuentes, antes de enrolarse en aquel grupo armado, fue corresponsal del diario español La Vanguardia en Hungría y Croacia.

Son medias verdades las que se propagan acerca del que se considera fue jefe del grupo armado desarticulado en Santa Cruz (16-IV-09). Sólo destacar que aquél fue escritor, poeta, cineasta, periodista y coronel condecorado del Ejército croata. Que se negó a recibir una pensión de jubilado de aquella institución armada. Como yapa, que él inspiró una película destinada a contar las hazañas de aquél que no era mercenario, de acuerdo a su entrevistador, el húngaro Andras Kepes.

Manipular es torcer la verdad. Eso hicieron, sobre todo medios televisivos los primeros días posteriores al 16 de este mes. Dijeron que el jefe del grupo mercenario admiraba al Che y que en Bolivia se proponía seguir los pasos del Comandante de América y aseguraron que esos datos fueron tomados del blog de Rozsa Flores. Ahora se conoce que éste no quería seguir los pasos del Che en su accionar que pretendía independizar a Santa Cruz, según la entrevista que el periodista húngaro guardó como material “embargado”, técnica practicada en el mundo.

Esos medios de difusión, a más de lo anotado, matan a la verdad o lo intentan por dos vías: difunden declaraciones de fuentes y en forma textual, aparentemente sin averiguar nada más, sobre lo que dijo el gerente del hotel Las Américas: que la noche del atentado en la casa del Cardenal Terrazas los presuntos autores materiales no habían salido de aquel hospedaje. Eso que parece un intento de coartada, que podrían difundir cómplices de un delito, es palabra que amplifican los medios. La otra forma de matar a la verdad es asegurar que la llegada, a Santa Cruz, del 40 por ciento del Ejército boliviano causa “pánico” en “toda” la población cruceña.

Esos mismos medios de difusión utilizan las verdades para volcarlas en contra del gobierno o de algunos de sus integrantes. Dan cuenta de que se militariza Santa Cruz, lo que ocasiona pánico, según los opositores al gobierno, reiteramos. Quizá la deficiencia de los gobernantes es que no explican de manera suficiente los alcances de aquella movilización de tropas hacia esa región y, específicamente, en dirección a las extensas fronteras de Bolivia con Brasil, lugares en los que narcotraficantes, contrabandistas, sicarios y otros sujetos con prontuarios delictivos pululan por esos sitios en los que encuentran formas de vida con crímenes mediante.

El gobierno tiene la obligación ineludible defender la integridad territorial del país y el orden democrático, a pesar de las limitaciones de este último que favorecen a los conspiradores y dificultan la acción de los movimientos sociales. Asimismo, que éstos desarrollen su acción en la escena boliviana quita la calma a los que ejercían el poder, sin restricciones, hasta el 22 de enero de 2006.

Ante aquel cuadro, una vez más es necesario decir que la mayoría de los medios de difusión en Bolivia cumplen la misión para la que fueron creados, están en su salsa. Sería una lamentable ingenuidad que sigamos esperando que la mayoría de aquellos medios informen con veracidad, que faciliten la comunicación de la gente sencilla, que opinen con responsabilidad y que interpreten con ética la noticia y el comentario.

Esto último tienen que hacer los medios del Estado boliviano, administrados ahora por el gobierno en funciones. Son pocos los medios privados que emprenden esa difícil labor.

Concretamente, es necesario conseguir que se abra paso un mejor periodismo en las condiciones en las que vivimos y luchamos. Aquél implica emprender una y las campañas que sean necesarias para contar la verdad desde donde sea posible y buscarla todos los días (y en las redacciones los periodistas deben luchar por el derecho a informar con veracidad). El pueblo tiene mucho que decir sobre el presunto o real pánico (miedo excesivo sin causa justificada), en Santa Cruz, ante el desplazamiento de los uniformados. La gente, a la que los medios del sistema en decadencia menosprecia, debe ser la fuente principal para averiguar el estado de ánimo de los que de veras quieren vivir en paz pero con soluciones en Bolivia y en Santa Cruz, región en la que los verdaderos jefes políticos, financiadores, cómplices y/o vinculados a los separatistas alzados en armas, con certeza, empiezan a vivir con pánico porque temen ser descubiertos.

Debemos opinar, con responsabilidad, sobre el terrorismo apoyados en datos irrefutables que muestren el papel que aquél jugó en la historia boliviana, especialmente, en tiempos de las dictaduras y para el advenimiento de éstas.

Tenemos que investigar (para reconocer y descubrir) y para contar con materiales imprescindibles para interpretar con ética social aquel fenómeno político. Interpretar con ética social, como propone la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), quiere decir ejercer el oficio periodístico para lo que son prioritarios los intereses colectivos respecto de los individuales o, lo que es similar, establecer el lugar de los verdaderos intereses regionales, populares y nacionales al informar, comunicar, opinar e interpretar, en este tiempo en el que Bolivia cambia a pesar de la resistencia de la derecha.

La Paz, 25 de abril de 2009.
* Periodista

7 de abril de 2009

El desfile mediático de Carlos Mesa

Por: Miguel García Angelo *

En los últimos meses, Carlos Mesa Gisbert, el ex-Vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada y ex periodista, empezó su campaña mediática para las elecciones presidenciales de diciembre de 2009, empero se desconoce qué programa de gobierno tiene y el partido o agrupación ciudadana con la que se presentará para estos comicios. En ese afán político de buscar llegar a la población, Mesa se presentó en el Programa de Televisión “En la mira”, conducido por los periodistas Rocío Bernal y Juan Carlos Arana, además de otra persona de apodo “Toto”, este pasado sábado 28 de marzo de 20:00 a 21:00 pm. El programa se desarrolla en La Paz y al ser una red nacional (Cadena A), en Cochabamba se difunde por Canal 36 UHF.

El programa, tanto el invitado como los periodistas, estuvo lleno de adjetivos e interpretaciones en contra del gobierno nacional, actitudes que no condicen con una entrevista periodística objetiva e imparcial. En varios momentos, no se sabía si los periodistas eran los invitados o el invitado era el periodista. “… vamos hacia un sistema totalitarista… ¿qué se puede hacer Carlos?...”, preguntaba Arana, una forma periodística parcializada y de tinte político tendencioso. El mismo periodista dijo: “Pedirle a Carlos (Mesa), como buen comunicador que es, ayudarnos a cerrar este programa…”; una vez más Arana ingresa en lo subjetivo del periodismo y cae en lo que el hombre andino lo calificaría de “llunk`u”, que en castellano quiere decir “arrimado”. La población boliviana recordará que durante varias temporadas, Arana trabajaba en PAT, de propiedad en ese entonces de Carlos Mesa.

En otro momento del programa, Bernal decía: “…ante las desordenadas decisiones de este gobierno, parece que el mar está cada vez más lejos…¿cómo ven esta situación?...”; primero, la periodista ya tiene una opinión clara del gobierno en torno a la problemática mar y por lo tanto ingresa también en un periodismo subjetivo y busca influir en su audiencia, y peor aún utiliza descalificativos cuando menciona “desordenadas decisiones”, lo que refleja un periodismo funcional estructuralista poco coherente con un periodismo moderno. También recordarán los bolivianos y bolivianas que vieron el Documental “Si se pudo, Goni”, una producción de HBO de la Directora Rachel Boynton en el año 2002, en donde se muestra la campaña que realizó el MNR para las elecciones del 2003. Durante la realización de ese documental, se muestra un almuerzo con mujeres periodistas organizado por el propio Sánchez de Lozada y en su domicilio, en donde aparecen varios periodistas, entre ellos Rocío Bernal; pero, ¿qué tiene de especial este episodio con Bernal?, veamos… una periodista le preguntaba al Ex Presidente qué pensaba sobre que el Mallku (Felipe Quispe) le estaba robando gente, de donde antes el MNR había sacado para la revolución del 52; Sánchez de Lozada respondía: “… es un fenómeno muy autoritario, tipo Evo, porque tú no puedes agarrar una comunidad y decir si no gano yo, les vamos a poner una pollera a los dirigentes…”. Mientras eso decía Goni, Bernal movía la cabeza de arriba hacia abajo, dando a entender que respalda plenamente dicha opinión, lo que también explica su sistemática oposición periodística en contra de Morales.

Finalmente, Carlos Mesa reflejó su Gonicentrismo, por ejemplo decía: “…el 53, el MNR hizo la reforma agraria, Evo Morales hizo una reglamentación basada en la Ley INRA aprobada por Gonzalo Sánchez de Lozada…”, otra respuesta fue: “…Coincido con Víctor Paz Estensoro cuando dijo que Chile no es el enemigo sino el país complementario para Bolivia…”; ambas respuestas y complementadas con el tratamiento periodístico que le dieron Bernal y Arana, podrían llevar a la hipótesis que Gonzalo Sánchez de Lozada sigue influyendo peligrosamente en la opinión periodística, por lo menos eso refleja el programa televisivo “En la mira”, emitida por Cadena A.

20 de marzo de 2009

7 joyas mediáticas y una columna

Ricardo Bajo H.

http://www.erbol.com.bo/opinion.php?id=28


La arremetida mediática se intensifica. Un programa de PAT se estrena y comienza con este titular: “A 271 días de la elección”. Diciembre parece lejos pero está cerca. Los comunarios de Hautajata le hacen la campaña gratis a un candidato semi enterrado. La prensa de derechas aprovecha la bandeja de plata y alista sus baterías tierra-tierra.

1.- Tapa del miércoles 11 de marzo del periódico cruceño El Mundo: “Impunidad a los bárbaros andinos”. La respuesta a la toma de la casa del ex vice gonista, Víctor Hugo Cárdenas (que ha traido horas y horas de televisión) es un titular que alienta el racismo y el divisionismo. Así contribuye la prensa a la concertación y la unidad del país, como apuntaba hace una semana el sabio Luis Ramiro Beltrán, único boliviano en ganar el premio Mac Luhan de periodismo.

2.- Páginas 6 y 7 del mismo diario del mismo dia (El Mundo): Hernán Cabrera, el dirigente de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz, FTPSC, es acusado simultáneamente de haber trabajado para Johhny Fernández y ahora ser masista. Parte de la COD pide su renuncia inmediata.

¿Su delito? Ser el único que ha defendido a la ultrajada compañera de Unitel, Marcia Cedeño. La Federación presentó hace una semana una querella criminal contra el alcalde Percy Fernández por el caso “dengue dengue” en el cual una periodista de Unitel fue humillada y ultrajada con insultos y amenazas por el “chistosito” del burgomaestre cruceño. La respuesta de las elites cruceñas: acoso y derribo contra Cabrera.

3.- Programa juvenil de PAT. Se llama “Reel”. Pasado miércoles 11. Los ocurrentes chicos montan un concurso de belleza que parodia al famoso Hawaian Tropic. La idea original se llama Miss Guarayan Tropic y desfilan chicos disfrazados de chica. La CIDOB y la COPNAG elevan su protesta y piden clausurar Reel. PAT pide disculpas y El Deber titula dos días después en sus páginas de cultura: “Parodia causa repudio del pueblo guarayo”. La idea está clara: los indios tienen derechos pero todavía son ridiculizables en cualquier momento y lugar.

4.- Tema Alto Parapetí: titular de La Razón, sábado 14 de marzo, página A-15: “Evo reúne a miles de guaraníes para ofrecerles tierra”. Ese mismo día, El Deber, página A-15: “Presencia de 3.500 guaraníes y militares inquieta en Cordillera”. Y me pregunto: ¿el presidente ofrece tierras cuando va a entregar títulos de tierras? ¿la presencia de un pueblo indígena en su propio territorio puede inquietar a alguien? ¿quizás a los latifundistas y a los terratenientes esclavistas? La idea está clara: Evo regala cosas a los suyos.

5.- La derecha mediática y la otra ha decidido ponerse detrás de dos banderas: VHC y Leopoldo Fernández, ex prefecto de Pando acusado de la masacre de Porvenir. Para los medios de la derecha, el adenista es simplemente “Leo”. Cubriendo los actos organizados el pasado lunes 16 de marzo bajo el lema “Liberen la verdad”, los medios comienzan a calificar a los detenidos por masacres, tomas de instituciones y diversos atentados como “presos políticos”. Titular de El Deber, sábado 14, pag A-13: “Movilización cívica por los presos politicos”. La idea está clara: Bolivia vive una dictadura y ya tiene presos políticos”. Esta idea será repetida una y otra vez, hasta que alguien sea la crea.

6.- La SIP (la gran patronal de los medios) se reúne en Asunción, Paraguay. El deber del domingo 15, pág A-32: “La SIP dice que sigue acoso a la prensa en el país”. La Razón del domingo 15, pág A-20: “Denuncian ante la SIP los ataques de Evo a la prensa” y La Prensa, domingo 15, páginas 16 A y 17 A: “Denuncian a Evo ante la SIP por ataques contra la prensa”. Otra idea clara: Evo, el dictador, ataca a la prensa democrática.

7.- Diario español de Madrid, El País, del grupo Prisa, los mismos dueños (por ahora) de La Razón de La Paz. Día miércoles 18 de marzo. Titular: “La oposición de Bolivia denuncia clima de acoso”. Firma la periodista Maite Rico, desde España, obviamente.

La nota comienza así: “Cuando la turba invadió su casa, Lidia Katari y sus hijos se refugiaron en una habitación de la planta alta. "Todo se llenó de humo. Me dije: si no salimos, nos quemamos. Al salir, nos agarraron a chicotazos [latigazos], palazos y pedradas". El pecado de Lidia, que fue hospitalizada, era ser la esposa de Víctor Hugo Cárdenas, ex vicepresidente de Bolivia. Y el pecado de Cárdenas, aymara, académico respetado y pionero en la lucha por los derechos indígenas, fue haber "traicionado a su raza" y haber pedido el rechazo a la Constitución impulsada por el presidente Evo Morales, aprobada en referéndum en enero”. Y la nota sigue: “Y algunos dirigentes sociales del MAS, añade el presidente del Senado, han advertido que tomarán otras casas, entre ellas las del escritor y periodista Carlos Mesa, que presidió Bolivia entre 2003 y 2005, y cuyo talante conciliador no logró aplacar las protestas capitaneadas por Evo Morales. "Empezamos a vivir la estrategia del miedo y una vulneración muy peligrosa de derechos y garantías ciudadanas", sostiene Mesa. "Evo Morales está destruyendo el Estado de derecho".Otra vez, la idea: Evo, dictador. ¿Pero no ha ganado cinco elecciones consecutivas? No importa, es un dictador.

8.- Y una columna: Para contextualizar esta arremetida, es clarificador leer la columna del domingo 15 de marzo de La Prensa, página 18-A. Se titula: “Hacia el reino del fascismo indigenista”. Y la firma, el jefe de redacción, Carlos Morales, al que supuestamente pronto nombrarán director de dicho matutino paceño. Morales, por si alguien no recuerda, es el responsable de aquel titular de tapa que decía “Evo da luz verde a los contrabandistas”. En la columna, Morales escribe: “Lo peor viene, sin embargo, de las elites gobernantes. La justificación de la violencia desde las más altas esferas del poder (se argumenta el “por algo será”, que se utilizaba en las dictaduras de los años 70 en América Latina), su apego al fundamentalismo indigenista (que rompe el Estado de Derecho en favor de la fragmentación territorial e institucional), la manipulación de la Justicia y de las fuerzas de seguridad (que impide el legítimo uso de la fuerza y la legalidad para resguardar el imperio de la ley), la disolución del Estado en favor de la voluntad de las corporaciones sindicales indígenas, la instalación de la justicia a manos del movimiento social ajena a la acción estatal y la enunciación de un discurso totalitario que se considera dueño de la “verdad histórica” y donde sólo es posible pensar un país sin lugar al disenso nos llevan a la conclusión de que estamos en las puertas de un fascismo indigenista que no merece más que el repudio de todos los bolivianos, incluso de quienes apostaron por “otro país” más justo, menos corrupto y más igualitario”.

UNITEL y Leopoldo Fernández

Por: Miguel García Angelo *

Alrededor de 20 minutos, entre entrevistas en vivo en los estudios de televisión desde las ciudades de La Paz y Cochabamba y despachos periodísticos desde Santa Cruz y Pando, la gran Red Televisiva Unitel, de tendencia opositora desde el punto de vista político y periodístico, por el tipo de tratamiento periodístico que realizan, al Gobierno de Evo Morales Ayma, inició su principal programa informativo nocturno el pasado lunes 16 de marzo, dando a conocer a su tele audiencia el apoyo que diferentes ciudadanos y en diferentes departamentos le dieron a Leopoldo Fernández, Ex Prefecto de Pando, quien había cumplido 6 meses en el Penal de San Pedro de la ciudad de La Paz acusado de la masacre a campesinos el pasado 11 de septiembre de 2008 en ese departamento.
La gran cobertura periodística duró alrededor de 1.200 segundos, hecho poco usual en la televisión; en los estudios de La Paz estuvo la esposa de Fernández, quien manifestó que su marido era preso político del actual gobierno; y desde Cochabamba mostraron en vivo la manifestación encabezada por el hermano mayor del ex Prefecto, quien pedía un proceso justo para su familiar. Por otro lado, entre las entrevistas en vivo, iban variando con despachos de prensa que diferentes ciudadanos y ciudadanas hicieron durante el día en las ciudades de Santa Cruz y Beni; todos estos hechos periodísticos mezclados entre información, opinión e interpretación tenían como objetivo principal mostrar a la ciudadanía que el caso Fernández es un hecho político y no legal; y para rematar este despliegue mediático, pusieron dos entrevistas a dos políticos tradicionales de la derecha de este país y aliados a Fernández, entre ellos a Edwin Jiménez, actual diputado de la Agrupación PODEMOS y Ex militante del MNR.

El tratamiento de la información supone buscar equilibrio de fuentes; es decir, en los más de 1.100 segundos dedicados al caso en cuestión, no apareció ninguna nota sobre las víctimas de Pando, aquellas personas campesinas e indígenas que perdieron a sus familiares en lo que el informe de UNASUR calificó de “Masacre”. No se trata de desconocer los sentimientos que están viviendo los familiares de Fernández por estar encarcelado, sino se trata de cómo se estructura, se arma y se administra la información en un canal masivo como lo es Unitel, y ese es el rol del buen periodismo. Se debería crear espacios de comunicación (humana) entre todos los bolivianos y bolivianas que salieron afectados en el conflicto de septiembre pasado, ya que al otorgarle mayor tiempo y un despliegue mediático tan bien organizado y que supone un alto costo económico bajar señal para todo el país y en red, lo único que este medio está generando no es información sino in-comunicación (no humana ni solidaria), y por ende mayor confrontación social entre los sectores en cuestión.

La información equilibrada e imparcial es una obligación y un deber del buen periodismo; buscar y reproducir solamente una parte del hecho social sujeto al tratamiento informativo y comunicacional, y más cuando se tratan temas tan sensibles como son las muertes en Pando, definitivamente deberían llamar a la reflexión a quienes conducen y administran la información en la Red Unitel.

* Comunicador Social y Docente Universitario
Cochabamba, 17 de marzo de 2009

23 de enero de 2009

El rumor como medio de convencimiento electoral

Escrito por Ismael Guzmán(*)
Además de la desinformación, la degradación de la verdad y el prevalecimiento de consignas políticas expresadas en los procesos electorales (referéndums incluidos) a través de los medios de comunicación, es también característico la utilización del rumor cuyo impacto es igualmente contundente, puesto que circula de oído en oído, desplazándose de un barrio a otro, de comunidad en comunidad, de domicilio en domicilio vía la comunicación interpersonal. El rumor, generalmente falso pero dotado de su propio carisma, a veces llega a límites insólitos y hasta aberrantes, como por ejemplo que “si ganará el Si al proyecto de Nueva Constitución Política del Estado, a los viejitos los va a hacer jabón para que no estorben en el país”.
El rumor es una poderosa técnica de comunicación interpersonal de uso habitual en el área rural, por lo menos en varias regiones de tierras bajas. Cuando no surge de la mera fantasía, el rumor se recrea sobre la base de un dato, una información o una situación y está dirigido a posicionar un personaje, una propuesta o un interés, es decir, busca adhesión, aceptación o simpatía; pero también y con mayor frecuencia, tiene una función esencialmente destructiva de personas, grupos sociales, situaciones o verdades.
Un rumor puede implicar un auto convencimiento como grupo. Pero también puede ser generado a partir de una persona o un grupo e incluso un sector social y estar dirigido a lograr adhesiones objetivos sociopolíticos e incluso económicos.
En los hechos, por ejemplo dentro de las organizaciones sociales, se suele emplear el rumor al interior de un mismo grupo para desprestigiar con o sin razón a un dirigente o para promocionarse como líder a sí mismo o a otro sujeto, de igual manera suele ser empleado para desviar la atención de una situación incómoda o comprometida. Pero también es utilizado el rumor por actores externos para debilitar una organización con la finalidad de consolidar intereses propios de personas o de grupo; incluso se puede atribuir o en su defecto acudir a terceras personas para dotarle al rumor de mayor credibilidad o conservar una imagen limpia, porque las réplicas también suelen manchar.
En parte, la efectividad del rumor se basa en la vitalidad de la comunicación interpersonal, especialmente en aquellas culturas donde la oralidad es un instrumento y/o un valor fuertemente arraigado. El rumor, en tanto portador de distorsión de la realidad, para camuflarse se sirve del valor ético de la palabra y de ese modo consigue grados considerables de credibilidad.
Quizá por afinidades en su orientación, es en el escenario de la política donde el rumor juega un rol mucho más protagónico y adquieren un carácter más perverso, puesto que está dirigido a menoscabar fortalezas del rival político y para ello no se repara en los principios éticos ni de ninguna otra índole. Es más, pareciera que existe una aceptación mutua entre los actores políticos para servirse del rumor, cada quien según su “talento creativo” y su inventiva; por eso los calendarios electorales son como las fechas del carnaval: todo está permitido, no hay vergüenza por el abandono de la ética, no hay contemplación por lo sucio del comportamiento propio, no hay remordimiento por la afectación de la dignidad individual ni colectiva ajena; es el escenario de la guerra de los rumores y ello despierta pasiones, adhesiones, réplicas y contraréplicas.
El sentido del rumor también es dinámico y se adecua con mucha facilidad a los vaivenes de cada coyuntura. En ese sentido por ejemplo en el actual Referéndum constituyente, el rumor, además del desprestigio, se enfoca a infundir miedo a sus destinatarios, es decir, a la población. Miedo a lo nuevo y con ello se induce a una actitud conservadora, incluso se inculca inescrupulosamente el terror: a que los hagan jabón, que les quiten sus hijos, a renunciar alegrarse con su música y sus bailes tradicionales, a renunciar a la mitad de su territorio para dotarles a otros, etc. Y algo curioso, medios de comunicación social están también siendo vertiginosamente absorbidos como instrumentos portadores del rumor.
Finalmente, con la vitalidad del rumor como instrumento de destrucción, la sociedad pierde y también es afectado uno de los valores esenciales de muchas sociedades, como el de los pueblos indígenas en tierras bajas: el valor de la palabra como medio de compromiso, como medio de aprehensión de los saberes tradicionales y como transmisor de la memoria histórica de estos pueblos. Como el rumor es parte de la oralidad, entonces la palabra pierde porque se la desacredita por su mal uso, pierde la palabra porque la deslegitima, pierden las culturas orales porque ingresan en procesos desestructurantes.
Sin embargo, se ha visto también que la radicalización del uso del rumor y lo fantasioso del sentido que tiende a dotársele, en cierta forma experimenta un efecto contraproducente, porque la exageración le resta credibilidad, despierta rechazo, desconfianza e incluso genera la desacreditación de sus emisores.
(*) Ismael Guzmán es Sociólogo de CIPCA Beni

24 de diciembre de 2008

Navidad y medios de comunicación

Por: Miguel García Angelo

En las últimas dos semanas, Cochabamba ha visto grandes despliegues mediáticos ligados a la celebración de la navidad 2008, en particular por las grandes redes de televisión a nivel nacional: Unitel, ATB, Bolivisión y otros. Unos organizando campañas de recolección de juguetes, otros regalando productos de primera necesidad dotadas por empresas privadas como PIL Andina, Elfec, Comteco, la Banca y otros.

“Estamos con una intensa actividad estos días, para que los niños tengan una navidad feliz…”, decía una de las conductoras de televisión de uno de los programas noticieros de las mañanas; “… estamos en vivo desde el hogar de niños…. en donde nuestra red se ha propuesto robarle una sonrisa por esta navidad…” daba a conocer otra periodista de otro canal; “…les estamos sirviendo un chocolate con su pastel, además de obsequiarles juguetes…” manifestaba un ejecutivo de una empresa local al ser entrevistado por otro canal televisivo. Es decir, la magnificencia y el espectáculo mediático para recibir y recordar el nacimiento de Jesús de Nazareth nuevamente son una muestra más de la superficialidad y poco compromiso social que muestran varios medios de comunicación y empresas privadas del medio a lo largo del año.

Digo a lo largo del año, porque lamentablemente los otros trescientos y sesenta y cuatro días del año muchos medios de comunicación y empresas privadas olvidan que la pobreza, el desempleo y la poca solidaridad con la gente más desposeída y marginada de este país son su diario vivir. Por un lado, varios canales de televisión mostrando imágenes obscenas en horarios diurnos y entrevistando permanentemente a políticos tradicionales con mensajes divisionistas del país, por otro, empresas privadas buscando únicamente el lucro y la ganancia antes que un mejor salario y mejores condiciones sociales para sus trabajadores. Claro… es que hoy es navidad y los medios de comunicación y la empresa privada deben mostrar su “rostro solidario” ante la sociedad, su cara humana y su práctica religiosa católica en estas fiestas como queriendo reivindicar que todavía tienen un espíritu para y hacia los demás.

Si todos los días fuésemos solidarios y correctos al pagar un salario justo y con todas las responsabilidades sociales hacia los trabajadores y trabajadoras del país, en el caso de la empresa privada; y objetivos, equilibrados, con mensajes educativos y respetando el derecho a la comunicación y a la información que tiene la ciudadanía en general, en el caso de los medios de comunicación, yo quisiera que todos los días fuese navidad; tal vez así seríamos más humanos y más hijos de Dios que sacrificó a su hijo Jesús para salvarnos.

14 de noviembre de 2008

En Bolivia, la mejor oposición no es político-partidaria, sino mediático-empresarial

Club Internacional de Prensa

Es necesario reiterar que la gran mayoría de los medios de comunicación social del mundo, no están cumpliendo con el objetivo sagrado de informar, comunicar y educar”. Esta ha sido una de las máximas en las que Álex Contreras (1) abordó en su Conferencia sobre “Acción Política y Medios”, dentro de las Jornadas “El futuro de la Industria de la Comunicación” que desde el 23 de octubre lleva a cabo el Club Internacional de Prensa con sede en Santiago de Compostela, España.
Aunque situando el contenido de la conferencia en un marco bien diferente a la conferenciante antecesora, la diputada italiana del PD Amalia Schirru –con la que coincidía en la relación del poder político y su dominio sobre los Medios-, Álex Contreras, defendió que “definitivamente a la filosofía, a los objetivos y al espíritu de los medios de comunicación y a los intereses de la sociedad se están anteponiendo intereses particulares o de grupo empresarial mediático”. Tanto en radio, televisión y prensa escrita ocurre la misma situación: la acción política controla los medios de comunicación”.
Un control que genera autocensura en los periodistas
“Este control político también es contra los periodistas que deben soportar la censura comunicacional o recurrir a la autocensura”, afirmó el periodista y escritor boliviano, defendiendo que “debemos recuperar el verdadero rol de los medios de comunicación desechando la acción política y su influencia en ellos”.
Sin embargo, reconoce el cambio que estamos viviendo actualmente, en el que la pesar de que los medios de comunicación juegan un papel protagónico convirtiéndose en portavoces del poder económico y en los principales opositores a los cambios ejerciendo lo que denominó “terrorismo mediático”, también nacen iniciativas de comunicación transformadora, populares, alternativas, comunitarias, educativas y otras.
Contreras trajo consigo el mensaje de conclusión del Llamamiento para Democratizar la Comunicación, elaborado en el III Foro Social de las Américas, celebrado hace unos días en Guatemala, que afirmó que “La Comunicación es un Derecho de todas las personas. El Derecho a la comunicación implica garantizar diversidad y pluralidad. No nos conformamos con las proclamas empresarias que reducen la libertad de expresión a la libertad de empresa. No se trata solamente de que los Estados no censuren a la prensa, entendemos necesaria la implementación por parte de los Estados de políticas públicas, con participación ciudadana, para garantizar a todas y todos, el ejercicio, en igualdad, de los derechos a la libre expresión, a la información y a la comunicación. De esa forma se posibilitará la expresión a pueblos y sectores silenciados”. Es decir, que la comunicación debe ser democrática y horizontal, no elitista y monopólica; debe ser un derecho y no una simple mercancía, indicó.
La constitución que se votará en Bolivia garantiza la libertad de prensa
Mientras en EEUU o México se están realizando debates abiertos para reformar la legislación en materia de comunicación, así como en otros países del mundo –a consecuencia de la injerencia de la política-, en Bolivia –afirma Alex Contreras, “la nueva Constitución Política del Estado que será aprobada a través de un referéndum el 25 de enero de 2009, respeta y garantiza la libertad de prensa, expresión e información a favor de la sociedad”.
Una cruzada para democratizar la comunicación
“Cuando la acción política se impone en los medios de comunicación comerciales, quienes pretendemos rescatar los principios universales del periodismo debemos continuar una cruzada para democratizar la comunicación”, una declaración-llamamiento que Contreras no dudó en lanzar. Se basó para ello en la máxima de que “el arte de servir al pueblo” y los medios de comunicación son “el instrumento de estar al servicio del pueblo”, nos encontraríamos ante una acción indisoluble, “ante una acción inseparable, ante una acción a favor de la sociedad; sin embargo, en la realidad ocurre todo lo contrario”.
Los ejemplos de Contreras: de la liberación de Betancourt a las mentiras sobre Evo Morales
Los ejemplos que expuso Alex Contreras fueron, cuando menos, meridianamente claros y resultado del análisis realizado: por ejemplo, la liberación de Ingrid Betancourt por parte de las FARC.
“Esta es una cita textual difundida hace pocos días en el periódico El Nuevo Herald: "Apenas se conoció la liberación (de Ingrid Betancourt) comenzaron a llamarnos amigos del FBI, de la policía y de la fiscalía para felicitarnos. Hay quienes no quieren creer que nosotros no pudimos llegar hasta el final de lo que salió calcado a lo que planeamos desde mayo'', afirmó el abogado colombiano Carlos Toro López. ¿Cómo se puede recibir felicitaciones del Buró Federal de Investigaciones (FBI), la agencia policíaca de los Estados Unidos que se ha convertido en la más fuerte y poderosa del mundo, si no se tiene conexiones al más alto nivel? Simplemente no es posible”.
El 2 de julio de 2008 -dos meses después de todo lo planificado y negociado- la noticia que dio vueltas al mundo sobre la liberación de la ex congresista francesa Ingrid Betancourt y tres estadounidenses de manos de las Fuerzas Armadas de Colombia (FARC) causó gran impacto. La noticia además fue sinónimo de una movilización social y solidaridad mundial. Pero, “a los pocos meses se empieza a desnudar que, en realidad esa acción se trató de un show mediático, caracterizada por una intervención camuflada, y, sobretodo financiada desde las esferas más altas de los Estados Unidos y también del gobierno de Álvaro Uribe de Colombia”.
Hizo referencia al periodista español Pascual Serrano, en un artículo en Rebelión, los dos abogados colombianos que negociaron el rescate millonario por Betancourt, se habla aproximadamente de medio millón de dólares, “fueron luego engañados por Uribe”.
“Entonces, la presunta liberación no fue una acción heroica del ejército ni del gobierno colombiano –como mostraron la mayoría de los medios de comunicación del mundo- sino un negocio y traición de dos guerrilleros que, precisamente, sucumbieron ante el poder de la acción política y los medios de comunicación”. Sin embargo, dijo, “por esa acción de “liberación”, Betancourt hace pocos días, acá en el mismísimo suelo de España recibió el Premio Príncipe de Asturias”.
La acción de los monopolios en América Latina
Continuó con el ejemplo de Bolivia. “Recurriremos a algunos titulares de los últimos meses del periódico de mayor tiraje e influencia en Bolivia, La Razón: “Evo Morales coloca a Bolivia al borde de la guerra civil”, “El totalitarismo de Morales ahuyenta la inversión extranjera”, “La Bolivia indígena de Morales se enfrenta a las cinco regiones autonomistas”, entre otros. Esas son las informaciones, por ejemplo en La Razón que –bajo la acción política- son transmitidas a nivel nacional e internacional, pero debemos señalar que en la mayoría de los casos se tratan de medias verdades o sencillamente son informaciones falsas e incompletas, además manipuladas”.
La Razón, -continuó- tiene como principal accionista al grupo español Prisa y, como este medio, existen cientos y miles en el mundo que dependen de los consorcios de la comunicación.
Simple mercancía
Contreras también analizó lo que ya es un grito a voces en buena parte de la sociedad latinoamericana: “los grupos económicos que tienen fuerte influencia política y partidaria en la sociedad, también controlan gran parte de los medios de difusión a nivel mundial. Eso sucede en España como en Bolivia, en Japón como en Brasil o en Estados Unidos como en Venezuela”.
Reforzando su intervención y para profundizar en la acción política y los medios, analizó el caso Prisa, “precisamente porque es español, edita el periódico madrileño El País y los periódicos Cinco Días (económico) y AS (deportivo). Pero, además el grupo Prisa tiene una veintena de otros diarios locales, la Cadena Ser y a través de Unión Radio, la mayor red de emisoras de lengua española en Estados Unidos, México, Colombia, Costa Rica, Panamá, Argentina y Chile. En América Latina, Prisa controla casi medio millar de emisoras, entre propias y asociadas. En Argentina compró AM Radio Continental (se dice que por más de 12 millones de dólares), una de las emisoras de mayor potencia de Buenos Aires”.
Habló también de otros medios de importancia que pertenecen al grupo Prisa, como: La Razón, el principal diario de Bolivia; El Nuevo Día, el segundo diario de Santa Cruz; Extra, el periódico sensacionalista; la red nacional de televisión ATB y también un portal de Internet. La red de radio Caracol de Colombia, además opera a través del Grupo Latino de Radiodifusión en Bolivia, Panamá, Costa Rica, Estados Unidos, Francia y México.
“Además, los planes radiofónicos de Prisa involucran una expansión en toda América Latina y en el mundo hispano de Estados Unidos, a través de una nueva empresa llamada Unión Radio que también controla el 50 por ciento de la compañía mexicana Televisa”, afirmó.
Terrorismo mediático
A pesar de que los medios de comunicación “tienen en su filosofía, en sus principios, como pilares fundamentales “la objetividad”, “la veracidad” o “la imparcialidad”, cada vez más, están ligados precisamente a intereses políticos que defienden. La mayoría de estos medios de comunicación, con el objetivo de adquirir mayor poder –cual si se tratara de pulpos mediáticos- conformaron grandes monopolios. Y, a título de ser los paladines de la libertad de prensa y jugando con la gran tecnología controlan la información a favor de intereses político-empresariales”.
En este mundo globalizado, “la realidad no es como la pintan sino otra diferente: gran cantidad de los medios de comunicación comerciales se convierten cada día más en una simple mercancía porque están sujetos a la libre oferta y la demanda”.
“Ellos –afirmó- ya no venden la noticia sino que venden al consumidor y, además, la mayoría de estos medios de comunicación comerciales pretenden imponer un terrorismo mediático. Estos medios no cumplen con los objetivos sagrados que deben tener al servicio de la comunidad para el cual fueron creados sino que responden estrictamente a los intereses de clase de sus propietarios que, en general, influyen con acciones políticas”.
Anteponen las acciones políticas a las comunicacionales
Álex Contreras fue tajante al afirmar que “las empresas monopólicas –con intereses empresariales y acciones políticas antes que comunicacionales- son dueñas de casi todos los medios de comunicación en diferentes países. En la Argentina, Brasil Colombia, Paraguay, Venezuela, como en Bolivia, son dos o tres las empresas monopólicas que controlan a decenas y centenas de medios escritos, televisivos y radiales. Y, en otros países la situación es exactamente la misma. En ese sentido, la acción política y medios van ahora de la mano, unas a favor de los gobiernos, otras con una oposición mediática no sólo contraria a una gestión gubernamental sino a la propia población. Ambas están en contra de los derechos de la sociedad”.
Concluyó su conferencia reafirmando que “en algunos países, ya no son los partidos políticos los opositores a un determinado gobierno, sino que los medios de comunicación se convirtieron “en la mejor oposición”. Por ejemplo, en mi país: Bolivia, la mejor oposición no es político-partidaria sino mediática-empresarial”.
Club Internacional de Prensa
http://www.clubinternacionaldeprensa.org/
Nota
(1) Alex Contreras, periodista y escritor boliviano, ex vocero del gobierno de Evo Morales, es actualmente corresponsal de ALAI en Bolivia.

22 de octubre de 2008

De Ric a Melgar

Claudia Benavente

En Santa Cruz se ha levantado una suerte de persecución contra "collas" y "cambas traidores" libre de límites. Si no se baja la cabeza ante las ideas de una oposición extremista que se cobija bajo el paraguas cívico, las personas están sometidas a un hostigamiento público que parece de otro siglo. La violencia simbólica y física anulan entonces derechos básicos. Uno de los recientes casos del que los medios, esencialmente televisivos, no han dicho gran cosa, es el de Salvador Ric.
El viernes 3 de octubre, gente de los movimientos ultras pro-cívicos, salieron del Comité Cívico a las calles para hacer "jocha". La escena fue un café de la avenida Monseñor Rivero (barrio chic cruceño) donde encontraron a Salvador Ric, conocido empresario y ex ministro del Gobierno del MAS durante los primeros meses de gestión. Se acercaron y, sin anestesia, le exigieron que abandone el local. Ric simplemente se trasladó a otro café de la misma avenida donde los ultra intolerantes mutaban palabras en violencia física. El ex ministro terminó refugiándose tras los mostradores. Finalmente buscó seguridad en la planta alta del local hasta que llegó la Policía (tan venida a menos por allá), para salvarlo, pues según la prensa, abandonó el lugar resguardado por uniformados y disfrazado de policía.
"Abandoné la política hace más de dos años" dijo Salvador Ric horas más tarde, cuando el punto no es ese, sino el descarado abuso de sectores poblacionales cuyo mundo es tan estrecho que no logra dar paso a ningún grado de diferencia entre ellos y los otros, los que piensan diferente. Sólo este enorme vacío explica que una mujer lance sin tapujos: "juro por Dios, juro por esta tierra, que ese hijo de perra no amanece vivo, mierda". Bajo sus promesas a Dios, su lealtad a la cruz y a Santa Cruz se han perdido en el peor de los infiernos. El del espíritu de venganza, ese que impulsa a escribir "listas de traidores", ese que derivó en atentados a los "indeseables", en agresiones públicas como la que le tocó a Alfonso Román, intelectual cruceño que fue humillado delante de cámaras de televisión.
Los casos precedentes, pese al paso de las semanas, no se enfrían porque son muestras de la irracionalidad que sufrimos cotidianamente. Viene también al caso porque en la anterior semana una de las noticias duras fue la detención de Jorge Melgar y vale la pena un par de consideraciones en paralelo. De entrada, llama la atención que la flagrante violación de los derechos ciudadanos de Román o de Ric (por citar apenas dos apellidos) no haya ocupado el centro de la discusión mediática como lo fue en días pasados la detención de Melgar. Por supuesto que nos sumamos a las voces que piden términos democráticos en las detenciones, en el trato a los familiares y criticamos el uso de capuchas en una detención bajo ley. Sin embargo, estos dobleces no nos hacen quitar la vista del núcleo del asunto: las razones de la detención.
A diferencia de Ric y de Román, Melgar no tomaba un café ni salía de ser entrevistado. Está acusado de sedición, de conspiración, de participar en tomas de instituciones, sin mencionar el detalle de sus antecedentes penales. Sus defensores afirman que se trata de una venganza política por conducir el programa Camila y Macarena, contrario a la línea gubernamental. El problema real es que uno puede ser todo lo opositor que quiera siempre y cuando no se salga de la raya democrática. Entonces, vociferar que tal y tal sean fusilados, vociferar que hay razas malditas u otras perlas más es no haber entendido el ABC de la democracia y es injustificable en cualquier contexto. Es simplemente execrable. Periodista o no, comentador o no, camba o colla.