11 de febrero de 2011

Sexo, política y poder

ALAI, América Latina en Movimiento

2011-02-10
Sexo, política y poder
Rosa Montalvo Reinoso
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Lisístrata (1) cuyo nombre puede traducirse como “la que disuelve el ejército” fue una mujer ateniense que, cansada de que su marido permanezca lejos de su hogar debido a la guerra que enfrentaban Atenas y Esparta, decidió convocar a otras mujeres también hartas de que sus hombres estuvieran más preocupados por la guerra que por su casa y hacerles una propuesta para acabar la guerra del Peloponeso. Todas ellas deberían abstenerse de tener relaciones sexuales con sus maridos o los amantes, mientras estos no decidan terminar de una vez por todas con la guerra. Luego de las dudas iniciales, las mujeres aceptaron y lo juramentaron:

Lisístrata: Lampito, todas las mujeres toquen esta copa, y repitan después de mí: no tendré ninguna relación con mi esposo o mi amante.
Cleónica: No tendré ninguna relación con mi esposo o mi amante.
Lisístrata: Aunque venga a mí en condiciones lamentables.
Cleónica: Aunque venga a mí en condiciones lamentables. (¡Oh Lisístrata, esto me está matando!)
Lisístrata: Permaneceré intocable en mi casa.
Cleónica: Permaneceré intocable en mi casa.

Las mujeres mayores tomaron la Acrópolis donde se guardaba el dinero de la ciudad, impidiendo que sea utilizado con fines militares. Nadie pudo echarlas del lugar pese a los intentos, logrando ellas finalmente que se firme la paz y los hombres vuelvan a sus casas. Esta historia viene al caso en estos días en que en Bélgica, la senadora socialdemócrata flamenca Marleen Temmerman, harta también ella - como Lisístrata - de que no se resuelva el bloqueo político que existe en el país y que está a punto de llevar a Bélgica a tener el record de días sin gobierno que hasta este momento ostenta Irak con 289 días, ha hecho un llamado similar a las esposas de los políticos señalando que “si todas nos ponemos de acuerdo en la abstinencia sexual, estoy convencida de que podremos lograr que las negociaciones (para formar gobierno) avancen más rápido.” (2) No es la primera vez que surgen seguidoras de Lisístrata en pleno siglo XXI haciendo un llamado a la huelga de sexo para dirimir asuntos políticos, o buscar la paz o reconciliación entre dos bandos.

En el 2009 en Kenia también un grupo de mujeres autodenominadas como las G10 convocaron a las mujeres a que se abstuvieran de tener relaciones sexuales durante siete días, para ver si así lograban que se resolviera la disputa entre el presidente Mwai Kibaki y el primer ministro Raila Odinga, bajo la premisa de que una huelga de esta naturaleza tendría un importante impacto en los políticos. Mujeres de Kirca, un pueblo de Turquía, hartas de que el agua escaseara y tuvieran que aumentar sus horas de trabajo para ir a buscarla, se propusieron también una huelga similar, en vista de que los hombres no hacían nada por solucionar el problema de abastecimiento de agua. Asimismo, hace unos años en Pereira, Colombia, una de las más violentas ciudades del país, un grupo de jóvenes mujeres tomaron la misma acción con la intención de reducir la violencia de sus novios pandilleros.

Estas acciones podrían pasar como anecdóticas si no pusieran sobre la mesa la reflexión sobre el poder y la sexualidad, territorios en los cuales hasta ahora las mujeres hemos tenido la desventaja, en la medida en que nuestra sexualidad es sujeta del control de numerosos mecanismos sociales y culturales, discursos y normas destinados a disciplinarnos. El campo de la sexualidad de las mujeres no es por tanto un territorio autónomo sobre el que podemos transitar con libertad y decidir sin ninguna restricción lo que deseamos o no. Veamos nomás la oposición que existe cuando se trata de decidir sobre nuestros cuerpos, decidir si terminamos con un embarazo no deseado, o de vivir libre y abiertamente nuestra sexualidad, con quien deseemos independientemente de su sexo, asuntos últimamente tan politizados y banalizados al mismo tiempo en el debate electoral.

Entonces la rebelión de las mujeres que plantean un No rotundo a las solicitudes maritales, politizando un espacio que se considera el non plus ultra de la intimidad y de lo privado, constituye una pequeña revolución en una sociedad que ha confinado la sexualidad a la función reproductora expropiada del deseo. Y es que la resistencia de las mujeres pretende actuar sobre el deseo de los hombres, manipularlo y exigirle una determinada línea de acción, un comportamiento esperado, el fin de la ingobernabilidad, el agua o la paz en el caso de las tres experiencias citadas.

Es una expresión evidente de poder, dirigida a controlar la conducta de los otros, los esposos ― más ya no los amantes como la antigua Lisístrata, pues eso no sería bien visto en la sociedad actual ―, apuntando a limitar su deseo, sus placeres, evidenciando las debilidades de quienes tienen en sus manos el futuro del país, de las comunidades. La utilización del deseo sexual al entrar en el campo de lo privado y muchas veces prohibido es sobre todo una expresión del contrapoder, entendido éste, como lo define Manuel Castells, como “la capacidad de los actores sociales para desafiar y finalmente cambiar las relaciones de poder institucionalizadas en la sociedad.” (3) Terminar con la inercia en que el conflicto mantiene el país es la pretensión de esas modernas Lisístratas. Lo que es lamentable es que en pleno siglo XXI cuando se supone que ya las mujeres tenemos derecho a la ciudadanía a diferencia de la Grecia Antigua, todavía tengamos que recurrir a lo privado, personal y sexual para movilizar conductas políticas, cuando la disputa debería darse en la esfera pública y no como esposas sino como ciudadanas.

Por otro lado, es interesante visualizar en estos casos como el sexo que suele ser colocado como un tributo del poder de los políticos se constituye en su No poder, un camino que puede significar su derrota política. Es la necesidad de validarse de Berlusconi como macho alfa y poderoso sexualmente lo que está a punto de hacer caer su gobierno, que parecía infalible frente a todo y que ha logrado que miles de italianas tomen distancia del “bunga bunga”, que según dicen son los momentos claves de la fiestas que ofrece el presidente, y que reclamen por la dignidad de las mujeres.

Y para recordar un ejemplo local, un asunto que constituyó una piedra en el zapato para el ex presidente Toledo fue lo sucedido en el hostal Melody en donde según los testimonios se habría encontrado con varias chicas. Otra vez el sexo y el deseo metiendo sus narices en la política al vincularse tan fuertemente a los políticos y que en el caso del ex presidente ahora candidato aún constituye una sombra que surge de vez en cuando y que ya está dando vueltas en esta campaña, pese a que haya pasado más de una década..

Cuando el sexo o las preferencias o experiencias sexuales de los políticos salen al espacio público puede significar el fin de sus carreras políticas, como ha sucedido en tantos casos y no sólo masculinos. Sólo recordemos lo que sucedió con Iris Robinson, parlamentaria de Irlanda del Norte y esposa del Primer Ministro, quien tuvo que dejar sus escaños al descubrirse su relación con un joven 39 años menor.

¿Para qué tanta exigencia de debate político, de presentación de propuestas claras, de actuar responsablemente y transparentemente en la esfera pública, si sólo convenciendo a las esposas podría lograrse tanto? podría ser el mensaje de estas experiencias. Sin embargo, lo que estos hechos dejan en evidencia es que la sexualidad femenina, por el poder que detentaría y las posibilidades de constituirse en un mecanismo de resistencia como en los casos citados, tendría que seguir siendo disciplinada, no vaya a salirse demasiado de los canales instituidos para su control.

Una huelga de sexo es “mejor que el cinismo”, ha declarado la senadora belga Temmerman y quizá tenga toda la razón.

Notas:

(1) Obra teatral más popular del dramaturgo de la Grecia clásica Aristófanes
(2) “Bélgica: huelga de sexo por desgobierno”, Perú21, 7 de febrero del 2011. http://peru21.pe/noticia/710069/belgica-huelga-sexo-desgobierno
(3) Manuel Castells, “Comunicación, poder y contrapoder en la sociedad red (II). Los nuevos espacios de la comunicación”, Telos No 75, abril-junio 2008.

Fuente: http://www.noticiasser.pe/09/02/2011/teleidoscopio/sexo-politica-y-poder

Economista Max-Neef: EEUU, un país en vías de subdesarrollo

26 de noviembre de 2010
AMY GOODMAN: En Bonn, Alemania tuve oportunidad de conversar con Manfred Max-Neef, el reconocido economista chileno que ganó en 1983 el Right Livelihood Award, dos años después de haber publicado su libro Economía Descalza: Señales desde el Mundo Invisible. Empezé preguntándole que explique el concepto de la economía descalza.
MANFRED MAX-NEEF: Bueno, es una metáfora, pero es una metáfora que se originó en una experiencia concreta. Yo trabajé alrededor de diez años de mi vida en áreas de pobreza extrema, en las sierras, en la jungla, en áreas urbanas en distintas partes de Latinoamérica. Al comienzo de este periodo, estaba un día en una aldea indígena en la sierra de Perú. Era un día horrible; había estado lloviendo todo el tiempo. Estaba parado en una zona muy pobre y enfrente de mí estaba otro hombre parado sobre el lodo (no en el barrio pobre sino en el lodo). Y bueno, nos miramos. Este era un hombre de corta estatura, delgado, con hambre, desempleado, cinco hijos, una esposa y una abuela. Yo era el refinado economista de Berkeley, maestro de Berkeley, etc. Nos mirábamos frente a frente y de pronto me di cuenta de que no tenía nada coherente que decirle en esas circunstancias; que todo mi lenguaje de economista era obsoleto. ¿Debería decirle que se pusiera feliz porque el producto interno bruto había subido un 5% o algo así? Todo era completamente absurdo. Entonces descubrí que no tenía un lenguaje para ese ambiente y que teníamos que inventar un idioma nuevo. Ese es el origen de la metáfora “barefoot economy” o economía descalza, que, en concreto, significa la economía que un economista usa cuando se atreve a meterse en los barrios bajos. El punto es que los economistas estudian y analizan la pobreza desde sus oficinas lujosas, poseen todas las estadísticas desarrollan todos los modelos y están convencidos de que saben todo lo que hay que saber sobre la pobreza. Pero ellos no entienden la pobreza. Ese es el gran problema. Y es también el motivo por el cual la pobreza aún existe. Esto cambió completamente mi vida como economista. Inventé un lenguaje coherente para esas condiciones de vida.
AMY GOODMAN: ¿Y cuál es ese idioma? ¿Cómo aplicas un sistema económico o haces que las circunstancias expliquen esos cambios?
MANFRED MAX-NEEF: No, la cosa es mucho más profunda. Es decir, no es como una típica receta que te da alguien de tu país, en donde te dicen "te garantizamos quince clases o la devolución de tu dinero." Ese no es el punto. Deja ponértelo de esta manera. Hemos alcanzado un punto en nuestra evolución en el que sabemos muchas cosas. Sabemos muchísimo pero entendemos muy poco. Nunca en la historia de la humanidad ha habido tanta acumulación de conocimiento como en los últimos cien años. Mira cómo estamos. ¿Para qué nos ha servido el conocimiento? El punto es que el conocimiento por sí mismo no es suficiente. Carecemos de entendimiento. La diferencia entre conocimiento y entendimiento te la puedo explicar con un ejemplo. Vamos a pensar que tú has estudiado todo lo que puedes estudiar desde una perspectiva teológica, sociológica, antropológica, bioquímica y biológica sobre un fenómeno llamado amor. El resultado es que tú sabrás todo sobre el amor, pero tarde o temprano te vas a dar cuenta de que nunca entenderás el amor a menos de que te enamores. ¿Qué significa esto? Que sólo puedes llegar aspirar a entender aquello de lo que te vuelves parte. Como dice la canción latina, somos mucho más que dos. Cuando perteneces, entiendes. Cuando estás separado, solo acumulas conocimiento. Y esa ha sido la función de la ciencia. Ahora bien, la ciencia se divide en partes pero el entendimiento es completo. Holistico. Eso sucede con la pobreza. Yo entendí la pobreza porque estuve allí; viví con ellos comí con ellos y dormí con ellos. Entonces comienzas a entender que en ese ambiente hay distintos valores, y diferentes principios-–comparados con los que existen allí de donde tú provienes y te das cuenta de que puedes aprender cosas fantásticas de la pobreza. Lo que he aprendido de los pobres supera lo que aprendí en la universidad. Pero pocas personas tienen esa oportunidad, ¿te das cuenta? Ellos ven la pobreza desde afuera en lugar de estarla viviendo desde adentro. Aprendes cosas extraordinarias. Lo primero que aprendes y que los que quieren mejorar el sistema de vida de los pobres no saben, es que dentro de la pobreza hay mucha creatividad. No puedes ser un tonto si quieres sobrevivir. Cada minuto tienes que estar pensando, ¿qué sigue? ¿qué puedo hacer aquí? ¿qué es esto y lo otro y lo otro? Así que el estado creativo es constante. Además, están los contactos, las cooperativas, la ayuda mutua y toda una gama de cosas extraordinarias que ya no se encuentran en las sociedades dominantes, las cuáles, son individualistas, avaras, egocentristas, etc. Allá encuentras exactamente lo opuesto de lo que ves acá. Y es sorprendente porque a veces llegas a encontrar gente más feliz entre los pobres que la que encontrarías en tu propio ambiente. Lo que ya te dice que la pobreza no solo es una cuestión de dinero. Es algo mucho más complejo.
AMY GOODMAN: ¿Qué crees que debamos cambiar?
MANFRED MAX-NEEF: ¡Oh!, casi todo. Somos dramáticamente idiotas. Actuamos sistemáticamente en contra de las de las evidencias que tenemos. Conocemos todo lo que no debemos hacer. No hay nadie que no sepa esto. Especialmente los grandes políticos saben exactamente lo que no se debe hacer. Y aún así lo hacen. Después de lo que pasó en octubre del 2008, tú pensarías que van a cambiar porque se han dado cuenta de que el modelo económico no funciona. Que incluso tiene un alto nivel de riesgo. Es drásticamente peligroso. Y uno se pregunta:¿Cuál fue el resultado de la última reunión de la Comunidad Europea? Ahora son más fundamentalistas que antes. De tal modo que de lo único de lo que se puede estar seguro es de que ya viene la próxima crisis y que será mucho más fuerte que la actual. Pero para entonces ya no habrá suficiente dinero. Esas son las consecuencias de la estupidez humana.
AMY GOODMAN: Si tú estuvieras al cargo de la economía ¿qué harías para evitar otra catástrofe?
MANFRED MAX-NEEF: Primero que nada, necesitamos economistas más cultos, que sepan historia, de dónde vienen, cómo se originan las ideas, quién hizo qué y así sucesivamente. Lo segundo es que un economista se percibe como un subsistema dentro de un sistema más grande que es finita: la biosfera. También entiende que el crecimiento económico es imposible. En tercer lugar, un sistema que entiende lo anterior sabe que no puede funcionar sin tomar en serio los ecosistemas. Pero los economistas no saben nada de ecosistemas. No saben nada de termodinámica, ¿sabes? Nada de biodiversidad. Quiero decir, son totalmente ignorantes con respecto a estos temas y otra cosa así. Realmente no entiendo en qué puede dañar a un economista saber que si los animales desaparecen, él también desaparecerá porque entonces ya no habrá qué comer. Pero él no lo sabe, que dependemos completamente de la naturaleza ¿te das cuenta? Sin embargo, para los economistas que tenemos hoy en día, la naturaleza es un subsistema de la economía. Es completamente absurdo. Además, debemos acercar al productor con el consumidor. Yo vivo en el sur de Chile y ésa es una zona fantástica, tenemos toda la tecnología para la creación de productos lácteos de calidad. Hace unos meses estaba en un hotel desayunando. Noté estos paquetitos de mantequilla sobre la mesa. Tomé uno y descubrí que la mantequilla venía de Nueva Zelanda. Es absurdo ¿sabes? ¿y por qué sucede una cosa así? Porque los economistas no saben calcular costos. Traer mantequilla desde un lugar que queda a 20,000 kilómetros a un lugar en donde se produce la mejor mantequilla bajo el pretexto de que es más barato es una estupidez descomunal. ¿No toman en cuenta el impacto que causan esos 20,000 km de transporte sobre la naturaleza? Por si fuera poco, es más barato porque está subsidiado. Es un caso muy claro en el que los precios no revelan la verdad. Todo tiene un doble fondo ¿sabes? Pero ésos causan mucho daño. Si se acerca al productor con el consumidor, uno comerá mejor, tendremos mejores alimentos y sabremos de dónde vienen. Incluso podrías llegar a conocer a la persona que lo produjo. Se humaniza el proceso ¿sabes? Pero hoy en día lo que los economistas hacen está totalmente deshumanizado.
AMY GOODMAN: ¿No crees que la misma tierra nos forzará a actuar de diferente modo? ¿Estamos llegando al fin?
MANFRED MAX-NEEF: Sí claro. Ya algunos científicos lo están diciendo pero yo aún no he llegado a ese punto. Pero muchos lo creen y piensan que es definitivo: estamos fritos. Dentro de algunas décadas no habrá más humanos. Yo personalmente no creo haber llegado a ese punto, pero si diré que ya cruzamos el primero de los tres ríos. Y si observas lo que está pasando en todos lados, sí es alarmante cómo la cantidad de catástrofes ha ido en aumentando. Y se manifiestan de todas formas: tormentas, terremotos, erupciones volcánicas. El número de eventualidades crece dramáticamente y nosotros seguimos haciendo lo mismo.
AMY GOODMAN: ¿Qué has aprendido en las comunidades en las que has trabajado que te de esperanza?
MANFRED MAX-NEEF: La solidaridad de la gente. El respeto por los otros. Ayuda mutua. Nada de avaricia. Éste es un valor inexistente dentro de la pobreza. Y uno pensaría que allí es donde estaría más presente. Que la avaricia la poseen los que menos tienen. No, al contrario, entre más tienes más quieres. Esta crisis es el producto de la avaricia. La avaricia es el valor dominante del mundo actual. Mientras persista, estamos acabados.
AMY GOODMAN: ¿Cuáles serían los principios que enseñarías a los jóvenes economistas?
MANFRED MAX-NEEF: Los principios de los economistas deberían estar fundamentados en cinco postulados y un valor esencial.
Primero: la economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía.
Segundo: el desarrollo es para las personas, no para las cosas.
Tercero: crecimiento no es lo mismo que desarrollo y el desarrollo no necesariamente requiere de crecimiento.
Cuarto: no hay economía que sea posible en la ausencia de servicios de ecosistema.
Quinto: la economía es un subsistema de un sistema mayor y finito: la biosfera. Por ende, el crecimiento permanente es imposible.
Y el valor esencial para sostener una nueva economía debería ser que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar por encima de la reverencia de la vida.
AMY GOODMAN: Explica lo que acabas de mencionar.
MANFRED MAX-NEEF: Nada puede ser más importante que la vida. Y digo vida, no seres humanos porque, para mí, el centro es el milagro de la vida en todas sus manifestaciones. Pero hay un interés económico, es decir, uno no solo se olvida de la vida y otros seres vivientes sino, de los humanos. Si recorres esta lista que acabo de mencionar, uno a uno, verás que lo que tenemos ahora es exactamente lo contrario.
AMY GOODMAN: Ve al tercer punto, crecimiento y desarrollo y explícalo por favor.
MANFRED MAX-NEEF: El crecimiento es una acumulación cuantitativa. Desarrollo es la liberación de posibilidades creativas. Cada sistema vivo de la naturaleza crece hasta cierto punto y para de crecer. Tú ya no estás creciendo, ni él ni yo. Pero continuamos desarrollándonos. De otro modo no estaríamos dialogando en este momento. El desarrollo no tiene límites pero el crecimiento sí. Y este es un concepto muy importante que políticos y economistas no entienden. Están obsesionados con el crecimiento económico. He estado trabajando a lo largo de varias décadas y se han hecho muchos estudios. Soy el autor de una famosa hipótesis: la hipótesis liminal, que dice que en cada sociedad hay un periodo de crecimiento económico-–entendido convencionalmente o no-–que trae una mejora en la calidad de vida ; pero sólo hasta cierto punto, el punto liminal, a partir del cuál, si hay crecimiento, la calidad de vida comienza a decaer. Esta es la situación en la que nos encontramos actualmente. Es decir, tu pais es el ejemplo más extremo que puedes encontrar. En una parte de un capítulo de mi libro que saldrá publicado el próximo mes en Inglaterra, titulado La economía desenmascarada-–se encuentra un capítulo llamado " Estados Unidos, una nación en vías de subdesarrollo" la cuál es una nueva categoría. Tenemos el concepto de desarrollado, subdesarrollado y en vías de desarrollo. Ahora tenemos el nuevo concepto de en vías de subdesarrollo y tu país es el mejor ejemplo. El 1% de los americanos cada vez están mejor y el 99% va en decadencia y se refleja en todo tipo de manifestaciones. Las personas que viven en sus autos, ahora duermen en sus carros, ¿sabes? estacionados enfrente de la casa que fue suya. Millones de personas que uno conoce han perdido todo. Pero aquellos que especularon, los que trajeron consigo todo el problema, esos están muy bien. Para ellos no hay problemas.
AMY GOODMAN: ¿Entonces, cómo cambiarías las cosas?
MANFRED MAX-NEEF: Bueno, no sé cómo cambiarlas. Es decir, solitas van a cambiar ¿sabes? pero de forma catastrófica. No entiendo cómo no hay millones de personas en las calles de Estados Unidos destruyendo las cosas. Pero podría suceder. No lo sé. La situación es dramáticamente mala. Se supone que es el país más poderoso del mundo. Y a pesar de las condiciones, siguen con sus guerras absurdas gastando miles de milliones y billones. Trece billones de dólares se especularon y ¡ni un centavo se fue para las personas que perdieron sus casas! ¿Qué tipo de lógica es esa?

8 de febrero de 2011

“El Viejo”, los separatistas y la CIA

Fortunato Esquivel
El chofer del mercenario Eduardo Rozsa Flores, Ignacio Villa Vargas (El Viejo), acaba de caer ante el micrófono del reportero José Luis Patuy, quien tras espectacular persecución logró entrevistarle y arrancarle una verdad que gente interesada desea desvirtuar. Efectivamente se organizó una conspiración para desembocar en separatismo y creación de la República Santa Cruz.
Lo confirmó “El Viejo” porque sabe muchas cosas y entre ellas, detalles de los preparativos. Por eso, se siente perseguido y teme por su vida, con justificada razón, pues aparentemente, no sabe exactamente de qué lado vendrán los que atenten contra su vida.
Los acontecimientos, se desencadenaron a poco de anunciarse el inicio de una segunda parte del proceso denominado “Terrorismo II”, que presuntamente, esclarecerá la identidad de los verdaderos financiadores del proceso de división del país.
El 4 de junio de 2009, la agencia de noticias ABI, informó que el Grupo La Torre, recaudó 40 millones de dólares para el proceso autonómico, de los cuales deslizó seis al grupo mercenario bajo comando del croata-boliviano Rozsa Flores, quien organizaba activamente el proceso divisionista.
Detrás estaba el mismísimo embajador norteamericano Philip Goldberg, quien igual que Rozsa Flores, había aterrizado como diplomático tras promocionar exitosamente el desmembramiento de Yugoslavia y la escisión de Kosovo. Esa experiencia pretendía ser reproducida en Bolivia.
El Grupo La Torre y Human Rigths Foundatión (HRF), coordinaban conjuntamente las acciones de organización y financiamiento. Al Grupo La Torre estaban vinculados los autonomistas y la prefectura hacía resbalar allí dineros para movilizaciones callejeras. El organismo de derechos humanos era el más peligroso de ambos.
HRF dirigido por Hugo Achá Melgar, fue acusado de financiar las actividades terroristas con dirección al separatismo. La Fundación es una ONG, tapadera de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Por algo, Philip Goldberg era el principal organizador del proceso separatista.
Achá Melgar, estaba en constante contacto con Nueva York, desde donde se dirigían las actividades de esta fundación por el terrorista cubano-norteamericano Armando Valladares. Entre octubre y noviembre de 2008, Rozsa Flores comenzó a tener diferencias con los oligarcas cruceños que le retardaban la entrega de dinero para comprar armas de destrucción masiva, entre ellos misiles y tanques.
Rozsa Flores, buscó un contacto directo con la CIA para financiar el separatismo, gracias a sus contactos con el agente de ese organismo, el húngaro-croata Istvan Belovai, quien además le asesoraba en el plan de escisión. El 6 de noviembre de 2008, Belovai murió en Denver en circunstancias misteriosas.
El escritor Jean-Guy Allard, escribió en la página digital “Rebelión” que Rozsa Flores estuvo en estrecho contacto con Uno-América, una organización de tendencias fascistas, encabezada por Alejandro Peña Esclusa. Este personaje está muy vinculado a los golpistas hondureños y a la mafia cubana de Miami
Tras ser desarticulado el grupo de Rozsa Flores, el principal ejecutivo de Human Rights Foundation-Bolivia, Hugo Achá Melgar escapó a Estados Unidos y cuatro de sus siete fundadores simularon renunciar por “falta de transparencia y comunicación de su presidente”. Los renunciantes fueron Alejandra Barbery, Fernando Cuellar, Emilio Martínez y Centa Rek. Pero luego se reconstituyeron y siguen allí.
La espectacular reaparición de “El Viejo”, puede aportar importantes datos sobre el proceso separatista. Su arresto, puede esclarecer mucho sobre los financiadores y sobre todo, la participación del tenebroso organismo estadounidense, cuyas maniobras en Bolivia se hacen cada vez más evidentes.
/////// SCZ 05/02/11

4 de febrero de 2011

Reencauzar el proceso de cambio

Bolivia

Reencauzar el proceso de cambio

Antonio Peredo Leigue
Febrero 2, 2011


El decreto 748 que elevó el precio de los combustibles en montos de 50% a más de 80% y su posterior derogatoria, marcó el quiebre de un proceso que, durante los cinco años anteriores, avanzó con buenos resultados aunque también con fallas y deficiencias. El quiebre ha provocado un aumento en los precios de gran parte de los alimentos. A esto se suma la crisis mundial, que aumenta aún más esos costos, y se presenta el fantasma de la carestía.

Que los opositores y los enemigos de este proceso celebren la enorme dificultad que supone atravesar esta crisis, era de esperar. Que no puedan hacerlo públicamente, también, porque el problema es de todos. Cada quien, en su nivel social, está sufriendo las consecuencias. El gobierno está defendiendo la economía del país con medidas de corto plazo, buscando mantener el control de la situación. Ya no se trata del gobierno frente a la oposición. Se trata del país, más allá de los pleitos partidistas.

Hay que poner las cosas en claro para sugerir algún camino. Los precios de la gasolina y el diesel están subvencionados desde hace mucho tiempo; mucho antes de este gobierno. Esto ha permitido, ciertamente, que se mantenga un costo de vida bajo en el país. Pero, como contrapartida, ha beneficiado a determinados sectores que, en estos cinco años, han obtenido ganancias mayores que antes.

Esto no es responsabilidad del gobierno actual; es el efecto del alza en las cotizaciones internacionales del petróleo y la crisis que azota a los países enriquecidos. De modo tal que, una subvención que alcanzaba a 150 millones de dólares en 2006, se ha elevado a casi 400 millones en la actualidad. El contrabando, que es una actividad superlativa en Bolivia, encontró terreno abonado para engordar su bolsillo. Es más: otros muchos se iniciaron en el contrabando y la corrupción burocrática creció sin restricción. Autoridades honestas han fracasado en la tarea de terminar con esas lacras. Funcionarios deshonestos han puesto en práctica trucos, malabares y mañas de antiguo y nuevo cuño.

Con ese lastre, todas las medidas que el gobierno consideró oportunas, no pudieron impedir que aumentasen los precios en los mercados. Importar grandes volúmenes de alimentos, establecer mejores controles aduaneros, sigue siendo insuficiente y, además, significa un gasto de proporciones similares o talvez mayores a la subvención de los combustibles. De modo que, ahora, tenemos un gasto doble que antes de los malhadados decretos de ajuste de precios y derogatoria del ajuste.

Además, no podemos olvidar que, sólo para poner un ejemplo, la cotización internacional del azúcar ha subido 20%; lo mismo ocurre con otros alimentos. Internamente, manteníamos los precios bajos que, de algún modo, eran soportados por los productores, porque la gasolina y el diesel estaban subvencionados. Así, estábamos pasando la crisis casi sin sentirla, no obstante los vaticinios malignos de cuanto comentarista se cree ducho en materia económica. La situación cambió cuando se puso un clavo que debía sostener el equilibrio económico en el país. El efecto, al contrario, fue devastador y haberlo sacado no solucionó nada, porque el hueco que dejó ha sido tan grande que, hasta ahora, no es posible llenarlo.

Que debíamos hacer esto o aquello, que tal o cual es responsable y éste o aquel se opuso entonces, no remedia nada. Lo cierto es que, el proceso de cambio ha sufrido una caída considerable, que no podemos ocultar. Estamos viviendo la situación más crítica que se ha presentado desde el 22 de enero de 2006; talvez desde octubre de 2003, cuando el pueblo derrocó a Gonzalo Sánchez y nos propusimos cambiar este país de la cabeza a los pies. No ha sido una tarea fácil, pero convengamos en que la acción del pueblo y el gobierno de Evo Morales lograron superar situaciones riesgosas como los intentos de desabastecer el mercado, desatar la guerra civil, atentados criminales y muchas otras cosas. Hoy, la situación tiene otro aspecto: el gobierno enfrenta reacciones de las organizaciones sociales que son o deben ser la base del proceso de cambio.

Una frase que se está repitiendo con mucha frecuencia es que el Presidente no escucha al pueblo. Quienes la dicen, entienden por escuchar, aceptar y resolver cuanto reclamo hagan todos los sectores. Los transportistas hablan a nombre del pueblo, lo hacen los cooperativistas mineros, se suman los trabajadores en salud y los maestros, gritan lo mismo los panificadores y los comerciantes minoristas, incluso se proclaman portadores de esa voz los avasalladores. En fin, el Presidente tendría que quitar a todos sus ministros y poner uno por cada sector que protesta. Así, no se gobierna; no se puede gobernar, ni siquiera para contentar al pueblo.

Pero tampoco se solucionará ningún problema encerrándose para tomar decisiones y saliendo para asistir a actos protocolares. Durante mucho tiempo, el Presidente Morales asumió la tarea de vincularse con los sectores populares. Se suponía que, el trabajo operativo para mantener el equilibrio económico y la concreción de proyectos de avance, era labor de los ministros y sus equipos técnicos. Pero Evo asumió una tarea mucho mayor que lo llevó a escenarios internacionales. Todos sabemos que nadie puede sustituirlo en esa ligazón que tiene con las organizaciones sociales. Con sus viajes internacionales, esa relación se hizo cada vez más distante hasta que se disolvió.

El Vicepresidente García Linera y el gabinete, en conjunto y por separado, intentaron sustituir el papel del presidente, sin conseguirlo. Al contrario, sus acciones han provocado reacciones negativas en las organizaciones sociales. Así lo dicen las protestas, por más injustas que sean. Ya es hora de que hagamos algo diferente.

En principio, hay que trabajar en las organizaciones del pueblo; no sólo para éstas, sino dentro de ellas. Las direcciones del instrumento político, los responsables departamentales, regionales y zonales, tienen que estar allí y trabajar intensamente para hacerlas partícipes del proceso de cambio. Ser partícipe no supone, de ninguna manera, acceder a un cargo público. Las organizaciones sociales comprometidas con este proceso, deben definir claramente el papel que juegan en este momento histórico. Hemos vuelto a la mala costumbre de pedir el respeto a nuestros derechos, la satisfacción de nuestras demandas y hasta la concesión de las prebendas que se nos antoje, advirtiendo que se tomarán medidas de fuerza si no se les atiende. ¿Dónde están los dirigentes y militantes del MAS? Se ocultan, se suman a la protesta e, incluso, usan la función pública que ejercen para presionar al Presidente. Si las organizaciones sociales no acompañan, no participan, no están comprometidas con el proceso de cambio, una vez más habremos fracasado como en la Revolución Nacional y como en el gobierno de la UDP. Después de esas experiencias, se instalaron regímenes retardatarios para implementar soluciones por la catástrofe. Basta recordar a Barrientos que redujo el salario de los mineros en 40% y al gobierno de Paz-Banzer que impuso el 21060.

Hay que rearmar el MAS-IPSP para que asuma, responsablemente, las tareas que le corresponde. Este es un paso esencial que debió darse hace mucho tiempo pero aún no es tarde para hacerlo. Los responsables nacionales y departamentales, por lo menos, no pueden ejercer otras tareas. Es mucho lo que debe hacerse desde esas direcciones y hay que garantizar que, quienes estén a cargo, cumplan debidamente su labor, sin sobresaltos ni prebendalismo.

Pero, por supuesto, es económico el problema que aflige en este momento. Hay que activar un plan de contingencia. Los precios seguirán subiendo, aunque no vuelva a tocarse el tema de los hidrocarburos. Seguramente en marzo la situación se habrá estabilizado, si se toman las medidas adecuadas. Habrá que hacer un corte entonces y estudiar la inflación ocurrida de enero de 2010 a marzo de 2011. Esa debiera ser la base de negociación para el aumento salarial, sin que quiera decir que el aumento será igual al porcentaje de inflación. La negociación será ardua, pero debe ser creíble. Y será creíble si las medidas tomadas por el gobierno tuvieron efecto. La importación de artículos de consumo debe anudarse con planes de producción nacional. Habrá que incentivar la producción agrícola del campesino pobre, después de auxiliarlo en los daños que está sufriendo por el cambio climatológico; con los empresarios, firmar convenios de atención económica bajo claros compromisos de producción. Trabajar con los municipios, sobre todo en las grandes ciudades, para tener un sector comercial confiable. Si no es posible, hacer que los centros de acopio y comercialización del Estado tengan una estructura estable y dejen la eventualidad en que han trabajado hasta ahora.

No será suficiente, por supuesto, pero es lo inmediato. A mediano y largo plazo la realización de obras que garanticen un empleo digno. Ya el presidente anunció la construcción de una ferrovía como parte del corredor bioceánico. El satélite tiene que ser una realidad, no por el empleo que pueda dar, sino porque la educación y la salud para todos, lo necesitan. Finalmente, hagamos los esfuerzos necesarios para industrializar el gas.

No se trata de las sugerencias de un sabelotodo. Es nada más que el fruto de un trabajo periodístico de recolección de las expectativas, los anhelos y los requerimientos de la gente de la calle. ¡Qué bueno sería que el Presidente Morales las escuche directamente!

30 de enero de 2011

¿A quién representa el Conamaq?

¿A quién representa el Conamaq? //versión corregida
de Pablo Stefanoni, el Domingo, 30 de enero de 2011 a las 23:05
Pablo Stefanoni
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La verdad de la milanesa

Yo no se si el Comamaq tiene a un genio a cargo de la comunicación, o se trata de cuestiones más prosaicas: la ley del menor esfuerzo periodístico que hace que se consulte a quienes están a mano para decir algo o la búsqueda de indígenas críticos del “gobierno indígena”. Lo cierto es que hay una sobrerrepresentación del Conamaq en el terreno mediático en relación a su fuerza política social efectiva. Al final de cuentas, varios de los procesos de "reconstrucción" de las federaciones de ayllus son recientes (de los años 80), y el Conamaq es orgánicamente débil y su desarrollo no es ajeno al giro etnicista de parte de la cooperación europea. Pese a la persistencia del ayllu como forma de organización societal a pesar de las expropiaciones de tierras comunales (en el siglo XIX) y la "campesinización" de los años 50, los sindicatos campesinos han sobrevivido a los triunfos kataristas e incluso indianistas radicales en el seno de la CSUTCB y han mostrado eficacia en las luchas contra el Estado y capacidad para entroncarse con la memoria larga.
Parece normal que en el exterior el Conamaq tenga una exposición acorde a la búsqueda de la autenticidad (y al menosprecio, a menudo, de lo popular realmente existente), pero en Bolivia sería interesante sopesar la real representación de esta organización creada en 1997, en el boom del “desarrollo con identidad” financiado por los organismos multilaterales de crédito. Ahora el Conamaq volvió a ocupar los medios con una propuesta destinada a causar “sensación”: el pedido de revocatoria del vicepresidente Alvaro García Linera, propuesta que sin duda aporta poco al complejo debate que requiere el actual proceso de cambio para concretar un efectivo golpe de timón. Pero la propuesta garantiza, sin duda, una buena tribuna en el programa de Sisi Añez/Pomacusi y otros medios; un indígena criticando al Evo siempre vende.
Su autodefinición como representante de ayllus y markas da una idea inflada de su verdadera capacidad de movilización e interpelación de los indígenas de esos ayllus y markas: si eligieron las largas marchas como repertorio principal de acción colectiva y no los bloqueos es básicamente porque carecen de la capacidad de lucha de los vilipendiados –por ellos y sus compañeros de ruta intelectuales- sindicatos agrarios. En gran medida, las demandas de reconocimiento del Conamaq parecen actualizar una cierta añoranza colonial: respeto a la autonomía local indígena a cambio de la preservación del Estado neocolonial. Como señala el libro Sociología de los movimientos sociales (A. García Linera, M. Chávez y P. Costas, 2004) se da el hecho paradójico de que los "aylluistas", "que afincan su nombre en una lectura anticolonial de la historia indígena, son los más propensos a la preservación negociada de las actuales estructuras coloniales del Estado, en tanto que los ‘sindicalistas’ [CSUTCB, etc.] supuestamente herederos de las influencias coloniales de las reformas del 52, son los más propensos a una descolonización radical del Estado”: Evo y Felipe Quispe provienen de ellas.
De hecho, el Conamaq fue marginal en las luchas populares que abrieron paso a la actual transición posneoliberal: abril de 2000, octubre de 2003 o junio de 2005. Sus marchas por la Asamblea Constituyente hubieran logrado, en el mejor de los casos, la absorción de las demandas indígenas por el neoliberalismo multiculturalista hegemónico en los 90, pero nunca hubieran transformado las relaciones de fuerza político-ideológicas en el país. Mientras los aymaras liderados por Felipe Quispe eran reprimidos por el “Estado colonial”, en 2000, el Conamaq entregaba al ex dictador y entonces presidente democrático Hugo Banzer Suárez un poncho y un bastón de mando tradicionales.
En la Constituyente, el Conamaq reivindicaba que los recursos naturales (incluso gas y petróleo) fueran manejados a nivel local, una posición en todo caso coherente con el fin del Estado nación que pregonan varios intelectuales y ONGs. El etnicismo antinacionalista es presa fácil de las políticas de debilitamiento del Estado, un instrumento del que ningún país puede prescindir para construir igualdad y bienestar.
La famosa Mesa 18 en le contracumbre climática de Cochabamba sirvió para atraer a ecologistas extranjeros, compadrear con ONGs varias y salir en los medios, pero menos para movilizar a alguien. No es la primera vez que el Conamaq amenaza con grandes acciones, hasta bloqueos de La Paz. Al parecer la radicalidad de las promesas de luchas es inversamente proporcional a las posibilidades de llevarlas adelante.

27 de enero de 2011

Caldo de cultivo fascista

- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -

Estados Unidos:
Caldo de cultivo fascista
Frei Betto

Caldo de cultivo es cuando permanezco enganchado a un videojuego intentando matar figuras virtuales. Según Newsweek, el videojuego más vendido en Estados Unidos en 2010 fue Grand Thief Auto 3 (El gran robo de coches 3). El jugador progresa más cuanto más crímenes comete. Si el jugador roba un coche y mata a un peatón, la policía lo perseguirá. Si dispara al policía, aparece el FBI. Si asesina al agente federal, entran en escena los militares…

Caldo de cultivo es cuando mi hermano lucha en Afganistán, así como mi padre lo hizo en Irak y mi abuelo en Vietnam.

Caldo de cultivo es entrar, a los 23 años, en una tienda y comprar, sin el menor trámite burocrático, una pistola Glock 9mm y un cargador extra que me permite disparar 33 tiros seguidos sin necesitad de rastrillar, como hizo Jared Lee Loughner, en Tucson (Arizona), el sábado, 8/1, matando a 6 personas, entre ellas al juez federal John M. Roll, e hiriendo gravemente a varias, incluida la diputada demócrata Gabrielle Giffords.

Los Estados Unidos están en un impasse. La elección de un presidente negro con un discurso progresista no ha sido asimilada por amplios sectores racistas y conservadores. Esto ha dado origen al más reciente caldo de cultivo fascista: el Tea Party, liderado por Sarah Palin, ex-gobernadora del Alaska y candidata a vicepresidenta por el Partido Republicano en 2008.

El movimiento Tea Party se sitúa a la derecha del Partido Republicano. Para sus adeptos, las libertades individuales están por encima de los derechos colectivos. Aunque muchos estén contra la guerra, ellos coinciden con los ultramontanos al reprobar la unión de los homosexuales y la legalización de los inmigrantes, y defender la abstinencia sexual como el mejor preservativo frente al riesgo del SIDA.

Obama es una decepción para muchos de sus electores. En las elecciones legislativas de noviembre, la abstención entre jóvenes, negros y latinos que votaron por él fue alta. No parece saber lidiar con la crisis económica que afecta al país desde 2008. Muchos perdieron sus casas debido al estallido de la burbuja especulativa; 8,5 millones de trabajadores se quedaron sin empleo y 8 millones carecen de seguro de desempleo. El propio gobierno admite que en 2012 la tasa de desempleo rebasará el 8%.

Pese a su Nobel de la Paz, Obama no puso fin a las guerras en Irak y en Afganistán; no redujo la amenaza terrorista; no avanzó en la cuestión ambiental; no mejoró las relaciones con Cuba; no reformó el proyecto de ley de inmigración; y no tiene seguridad de que su reforma de la salud será aceptada por el actual Congreso.

Hoy, los Estados Unidos están más a la derecha de la que estaba en la elección de Obama. En el pleito de noviembre, el Partido Republicano avanzó 63 sillas. Ahora, son 242 diputados republicanos y 193 demócratas. Obama se siente acorralado. No es atrevido como Roosevelt ni reformador como Kennedy. Ya cedió ante los republicanos al incumplir su promesa de campaña y anunciar, el 6 de diciembre, la prórroga de los privilegios tributarios a los más ricos, herencia de la era Bush. Dio un regalo de navidad de US$ 400 mil millones a la élite usamericana. Y redujo del 6,2% al 4,2% el impuesto recaudado en la declaración del impuesto a la renta y destinado a financiar la Seguridad Social, ahora con menos US$ 120 mil millones.

Y el Senado, donde los demócratas mantienen mayoría, no dio paso, el 18 de diciembre, a la legalización de 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

La democracia queda aún más amenazada desde que la Suprema Corte, hace un año, dio luz verde para las grandes corporaciones financieras engrosen la caja dos de las campañas electorales. Se estima que en las elecciones de noviembre, los republicanos recolectaron US$ 190 millones, y los demócratas la mitad. Y la pandilla de la privatización de la salud contribuyó con US$ 86,2 millones para intentar boicotear la reforma propuesta por Obama al sector. En suma, el modelo usamericano de democracia es rehén del dinero.

El nuevo Congreso va a golpear fuerte en la tecla del recorte de gastos del gobierno. Eso significa, en un país en crisis, reducir los servicios sociales y multiplicar la exclusión social y la criminalidad. Incluyendo la de los fanáticos como Loughner, convencidos de que las cabezas que no piensan como las de ellos merecen una sola cosa: bala. (Traducción:

J.L.Burguet, revisión ALAI)
- Frei Betto es escritor, autor de “Cartas da Cartas da Prisão” (Agir), entre otros libros. www.freibetto.org - twitter:@freibetto

20 de enero de 2011

Las oligarquías en el “exilio”

Max Murillo Mendoza
Ni siquiera García Márquez se habría imaginado que tendrían mejores ocurrencias nuestras realidades, que sus novelas alucinantes de exuberancia y ficción por doquier. Así es, como si de novelas de ficción se tratara la Cosa Nostra de las oligarquías “bolivianas” escapan como ratas del barco que se hunde, y se “asilan” en todas partes “porque en Bolivia no hay garantías ni democracia”. Los capos de las distintas mafias ya están a buen recaudo en Estados Unidos (Reyes Villa, Sánchez de Lozada, Verzaín, Asbún, Marinkovich). Los otros menores están en los países vecinos (Cossio, Pachi Rivera, etc). Y desde sus cómodos negocios, de negociados de pasadas democracias, utilizan los medios de incomunicación para referirse a la democracia de Bolivia. Consideran que no se sienten seguros, para sus negociados.
Existe una extraña coincidencia entre las cúpulas de la iglesia católica, las cúpulas de las oligarquías y las colonias extranjeras, respecto de sus percepciones de nuestra democracia. No soportan una democracia donde indígenas, campesinos y obreros se sientan en la misma mesa. Y debaten el futuro de estas tierras para intentar humanizarla, de alguna manera, a pesar de sus complejidades y duras exigencias económicas. No soportan que el poder político se haya repartido de mejor manera. En definitiva, no soportan que las reglas de juego hayan cambiado de alguna forma, no totalmente como me habría gustado. Porque no hubo tal revolución cultural ni mucho menos. Se mejoró la democracia formal y nada más. Ya es algo.
Las mafias de las oligarquías por supuesto que extrañan sus años dorados, donde el saqueo y el robo indiscriminado era una competencia leal. Los turnos estaban fijados de acuerdo al calendario ritual de su democracia. Democracia perfumada y en alfombras doradas, manchadas de sangre y sacrificio humano. Democracia donde el poder estaba repartido democráticamente: entre los grupos oligárquicos, colonias extranjeras, y testaferros menores de las clases a medias. Democracia prostituida y bañada en la peor manera de odio contra el país profundo. Donde el rencor histórico era carta de presentación oficial, para ser parte del poder: cuánto más crueldad y robo, mejores eran dichas cartas de presentación social y oficial. La hipocresía corría por parte de la iglesia católica y sus monjes extranjeros, mayormente españoles, para justificar su democracia y el lavado de consciencia necesario y prudente frente a Dios.
Son estas oligarquías que destruyeron este país, porque no es suya. Porque jamás se sintieron parte de estas tierras, porque además no son de estas tierras y espiritualmente están legítimamente ligados a otros sueños, y no les podemos exigir que sean parte de nuestros sueños. Estos grupos de poder exigen hoy que haya democracia como si se tratara de una fiesta, y hay que atenderles en sus peticiones a estos señoritos democráticos. Son a estas oligarquías que jamás les importó el hambre del pueblo, las necesidades, la desocupación y la impunidad total del poder hacia el país profundo. Y hoy son los abanderados de la democracia con el mismo cinismo con que destruyeron nuestras regiones e intentaron destruir nuestras culturas. Sus compadres de las oligarquías vecinas, como Paraguay y Perú, les alojarán durante un tiempo. Necesitan alimentar su ego democrático y sus farras internacionales contra el gobierno del MAS. No importa, deberíamos aceptar sus “auto exilios”. Incluso firmarles algún documento para que no retornen nunca más al país. De todos modos no son de estas tierras.
La justicia boliviana nunca fue una institución. Siempre fue una sucursal de las cloacas del poder político y económico. Allí afinaban su puntería para legalizar el saqueo los grupos de poder. Hoy existe cierta esperanza de que eso cambie. No ha cambiado nada. Los discursos son los discursos, de indios o de colonizadores es lo mismo si en las prácticas cotidianas nada cambia. Y hoy nada ha cambiado de esas prácticas corruptas cotidianas. Hecha la ley, hecha la trampa. En realidad las oligarquías están siendo perseguidas por sus mismas leyes, y sus mismos abogados que hace tiempo eran sus soldados. Nada ha cambiado. Sólo se confiaron y pensaron que se quedarían hasta el fin de los siglos. Y no se cuidaron al robar dejando demasiadas huellas por donde pasaron.
Si los compañeros del MAS fusilan a unos cuantos corruptos, quizás empecemos a creer en la justicia boliviana. Y en esas listas estoy seguro que habría cientos y cientos, de las mismas filas del MAS. Pero mientras todo sea discurso las oligarquías seguirán sintiéndose abanderadas de la democracia boliviana. Y perseguidos políticos por el “totalitarismo indigenista”, y la “falta de libertades individuales”, sobornándole a Vargas Llosa para que cante por ellos nobelmente. Realmente los tiempos están cambiando…en algo.
Cochabamba, 17 de enero de 2011.

18 de enero de 2011

Como anillo al dedo

Ubaldo Padilla Pérez

“Así como en un momento crítico Adolfo Hitler encarnó las frustraciones y aspiraciones de millones de alemanes, Pinochet llevó a Chile por un camino que muchos querían. Ni Hitler ni Pinochet podrían haber existido sin el consentimiento tácito o expreso de millones de ciudadanos”, escribe Isabel Allende (sobrina de Salvador Allende) en un artículo que encontré entre mis archivos titulado Pinochet, sin odio….y que le viene bien al momento histórico que estamos viviendo en Bolivia.

Allende (dice Isabel) fue el primer político marxista del mundo que alcanzó la presidencia de un país en elecciones libres. Y continúa “Por su condición de médico, conocía a fondo las necesidades de los pobres”.

En 1970, después de tres intentos fallidos, Allende finalmente llegó a la presidencia en una elección muy reñida. Fue un presidente en minoría, ya que había obtenido sólo el 36 por ciento de los votos.

Y continúa…”Inmediatamente después de oficializados los resultados de las elecciones, la CIA y la derecha chilena iniciaron una campaña de terror para impedir que asumiera el cargo. Planearon el secuestro de René Schneider, el comandante en jefe de las fuerzas armadas, con el propósito de provocar un golpe militar. Pero el plan fracasó, Schneider fue asesinado y Allende asumió la presidencia” afirma la escritora Chilena sobrina del presidente mártir y agrega.


“El gobierno nacionalizó los bancos, muchas industrias y las minas de cobre, que representaban la principal fuente de ingresos del país y que estaban en manos de capitalistas norteamericanos. En ese momento la oposición, respaldada por la CIA, emprendió una serie de acciones con la intención de desestabilizar la economía” ¿coincidencia?. “Y para peor, el gobierno estaba paralizado por las luchas de poder dentro de la Unidad Popular”.

“La consecuente crisis económica alcanzó proporciones asombrosas. El índice de inflación trepó al 350 por ciento en medio de la escasez de toda clase de productos, desde alimentos hasta repuestos para máquinas sumamente necesarias”.

A diferencia del Gobierno de Evo, Allende no tenía un respaldo popular aplastante ni dos tercios en el legislativo; no contaba con un bloque de países sudamericanos que respaldaran su gobierno; ni era visto como figura mundial descollante. Esas debilidades sumadas a las disputas internas de su coalición la Unidad Popular, mas las frustraciones y aspiraciones insatisfechas del pueblo que siempre quiere resultados inmediatos en sus bolsillos y sus estómagos colaboraron para que suceda lo que ya sabemos que sucedió en aquel trágico 11 de septiembre de 1973, inicio de la represión más cruel contra las clases bajas, consideradas por los militares como el principal terreno de cultivo del marxismo. El pueblo era castigado por haberse atrevido a desafiar a aquellos que siempre habían tenido el poder político y económico.

El costo de no escuchar a la naturaleza

- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -
Leonardo Boff
ALAI AMLATINA, 17/01/2011.-
Un cataclismo ambiental, social y humano se ha abatido en la segunda semana de enero sobre las tres ciudades serranas del Estado de Río de Janeiro, Petrópolis, Teresópolis y Nueva Friburgo, con cientos de muertos, destrucción de regiones enteras y un inconmensurable sufrimiento de quienes perdieron familiares, casas y todos sus haberes. Sus causas más inmediatas han sido las lluvias torrenciales propias del verano, y la configuración geofísica de las montañas, con poca capa de suelo sobre el cual crece una exuberante floresta subtropical, asentada sobre inmensas rocas lisas, que a causa de la infiltración de las aguas y el peso de la vegetación provocan frecuentemente deslizamientos fatales.

Se culpa a las personas que ocuparon las áreas de riesgo, se incrimina a los políticos corruptos que distribuyeron terrenos peligrosos a la gente pobre, se critica al poder público que se mostró indolente y no hizo obras de prevención por no ser visibles y no atraer votos. En todo esto hay mucha verdad, pero la causa principal de esta tragedia avasalladora no reside en eso.

La causa principal deriva del modo como solemos tratar a la naturaleza. Ella es generosa con nosotros, pues nos ofrece todo lo que necesitamos para vivir, pero en contrapartida la consideramos como si fuera un objeto del que podemos disponer a capricho, sin sentido de responsabilidad por su preservación y sin que le demos retribución alguna. Al contrario, la tratamos con violencia, la depredamos, arrancando todo lo que podemos de ella para nuestro beneficio. Y encima la convertimos en un inmenso basurero de nuestros desechos.

Todavía peor aun: no conocemos su naturaleza ni su historia. Somos analfabetos e ignorantes de la historia que se realizó en nuestros lugares a lo largo de millares y millares de años. No nos preocupamos de conocer su flora ni su fauna, las montañas, los ríos, los paisajes, las personas significativas que vivieron ahí, artistas, poetas, gobernantes, sabios y constructores.

Somos en gran parte todavía deudores del espíritu científico moderno que identifica la realidad con sus aspectos meramente materiales y mecanicistas sin incluir en ella la vida, la conciencia y la comunión íntima con las cosas que los poetas, músicos y artistas nos evocan en sus magníficas obras. El universo y la naturaleza tienen una historia que está siendo contada por las estrellas, por la Tierra, por la afloración y la elevación de las montañas, por los animales, por los bosques y selvas, y por los ríos. Nuestra tarea es saber escuchar e interpretar los mensajes que nos mandan. Los pueblos originarios sabían captar cada movimiento de las nubes, el sentido de los vientos, y sabían cuando venían o no trombas de agua. Chico Mendes con quien participé en largos recorridos por la selva amazónica de Acre sabía interpretar cada ruido de la selva, leer las señales del paso de la onza en las hojas del suelo, y con el oído pegado a la tierra conocer la dirección que llevaba la manada de peligrosos cerdos salvajes. Nosotros hemos olvidado todo eso. Con el recurso de las ciencias leemos la historia inscrita en las capas de cada ser, pero este conocimiento no ha entrado en los currículos escolares ni se ha transformado en cultura general. Antes bien, se ha vuelto técnica para dominar la naturaleza y acumular.

En el caso de nuestras ciudades serranas es natural que haya lluvias torrenciales en el verano. Siempre pueden ocurrir desmoronamientos de las laderas. Sabemos que ya se ha instalado el calentamiento global que hace estos sucesos más frecuentes y más intensos. Conocemos los valles profundos y los riachuelos que corren por allí. Pero no escuchamos el mensaje que nos envían, que es no construir casas en las laderas, no vivir cerca del río, y preservar celosamente la vegetación de las riberas. El río tiene dos lechos: uno normal, menor, por el cual fluyen las aguas corrientes y otro mayor por donde se vacían las grandes aguas de las lluvias torrenciales. En esta parte no se puede construir ni vivir.

Estamos pagando un alto precio por nuestro descuido y por la destrucción de la Mata Atlántica que equilibraba el régimen de lluvias. Lo que se impone ahora es escuchar a la naturaleza y hacer obras preventivas que respeten el modo de ser de cada ladera, de cada valle y de cada río.

Sólo controlamos la naturaleza en la medida en que la obedecemos, sabemos escuchar sus mensajes y leer sus señales. En caso contrario tendremos que contar con tragedias fatales evitables.

- Leonardo Boff es Teólogo y filósofo
Fuente: http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=418

16 de enero de 2011

Los pueblos indígenas pueden sufrir de planes de compensación de contaminación.

Por Dennis Martínez*
Fuente: SERVINDI 12 de enero, 2011
Olvídense de cualquier interpretación manipulativa. Al final, la reciente reunión de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en Cancún repitió el fracaso de Copenhague en 2009. Una vez más, las economías industriales del mundo se negaron a fijar nuevas reducciones obligatorias de las emisiones de gases de efecto invernadero, a pesar de las serias advertencias de los científicos. En cambio, los delegados vagamente prometieron dinero de nuevo para la adaptación y mitigación climática: esta vez, treinta mil millones de dólares a los países en desarrollo para el año 2012 y cien mil millones de dólares más para el año 2020.
Una vez más, parece que los países industrializados han prometido gran parte de este dinero en una medida de rescate denominada «REDD» o Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal en Países en Desarrollo.
Establecida por los países ricos, los inversionistas riesgosos, el Banco Mundial y las Naciones Unidas, REDD pagaría por el carbono absorbido en los países en desarrollo para compensar la contaminación causada por los países industrializados.
La iniciativa permitiría que los contaminadores compraran créditos de carbono de las empresas, comunidades, organizaciones no gubernamentales o países que prometen no destruir los bosques durante un período específico. Según los contaminadores, separar el dinero para la absorción de carbono en un bosque de REDD es mucho menos costoso que reducir las emisiones de los tubos de escape o chimeneas.
Pero incluso si funciona, lo cual constituye un punto de disputa, esta compensación de emisiones de carbono simplemente pospone cualquier intento de romper la dependencia en la economía de los combustibles fósiles.
Quizás las personas menos impresionadas por esta medida a medias sean las que necesitan con más urgencia una solución a los trastornos climáticos. Desde la cuenca del Amazonas hasta las sabanas de África, los pueblos indígenas tradicionales dependen directamente de su medio ambiente local para su subsistencia. Por esta razón, son los más vulnerables al cambio climático. En Cancún, los líderes indígenas vieron nuevamente como los tecnócratas REDD intentaron «salvar» sus bosques como sumideros globales de carbono, en lugar de reducir las emisiones de sus propios países.
REDD puede apuntar precisamente a los bosques tropicales porque las comunidades indígenas los han conservado cuidadosamente durante miles de años. Sin embargo, la iniciativa parece tener poca utilidad para los mismos habitantes de los bosques. Las conversaciones sobre el clima de las Naciones Unidas relegan a los pueblos indígenas al estatus de «observador». Al menos ocho planes nacionales de REDD financiados por el Banco Mundial permitirían prohibir el tipo de agricultura a pequeña escala basada en la biodiversidad que es practicada por muchos pueblos indígenas y es erróneamente denominada «tala y quema».
Al mismo tiempo, por lo menos diecinueve de los planes explícitamente contienen disposiciones para las plantaciones de árboles, que desplazan a los habitantes del bosque, degradan la biodiversidad y constituyen un alto riesgo de incendio. Las plantaciones se toleran bajo la definición de bosques de las Naciones Unidas. Éstas satisfacen a los inversionistas de carbono que prefieren la medición precisa y la previsibilidad, no los desordenados hábitats forestales ricos en biodiversidad.
Esta mentalidad inspira lo que los críticos llaman fortress conservation [conservación de fortaleza]: las organizaciones no gubernamentales y las autoridades nacionales cercan la tierra para proteger a las especies y establecer proyectos de compensación de emisiones de carbono. Así expulsan a los administradores indígenas de sus bosques, quienes llegan a ser «refugiados de conservación». John Nelson, asesor en política para África del Programa para los Pueblos de los Bosques (FPP), estima que alrededor de ciento cincuenta mil a dos cientos mil personas en la cuenca del Congo han sufrido este destino.
«Imagínese despertar un día —él comenta— para encontrar una frontera fuera de su pueblo, con guardias paramilitares armados que le dicen que no se puede entrar al bosque». Si la gente no puede entrar, no pueden enseñar a sus hijos a vivir en las formas tradicionales, y estas formas tradicionales, con todo lo que tienen que enseñar al mundo en general sobre el almacenamiento de carbono y la reparación de los ecosistemas forestales, se perderán. «¡Las políticas de mitigación de los países desarrollados —dijo Ramiro Batzin, un maya kaqchikel de Guatemala, recientemente al Banco Mundial— nos van a matar antes del cambio climático!».
A pesar de su larga residencia en los bosques, muchos pueblos indígenas han luchado durante décadas para establecer la propiedad legal de la tierra. Pero nada en Cancún requirió que los programas de REDD establecieran o garantizaran esos derechos u obtuvieran consentimiento genuino para los proyectos en las comunidades indígenas.
Este descuido, y la conservación de fortaleza que éste permite, no es sólo una injusticia, sino también una oportunidad perdida. Los estudios han demostrado que el manejo tradicional de la tierra, cuando el título de propiedad está asegurado, hace que el carbono se absorba de manera mucho más eficaz y barata que los esfuerzos convencionales favorecidos por REDD.
Los emberá de Panamá, al igual que los ogiek de Kenya, han sido los administradores de la tierra por milenios. Pero en el mejor de los casos, REDD les prometerían una compensación, además de una dependencia dudosa en una economía monetaria, que tiende a erosionar la cultura tradicional. Sobre todo en una época de caos climático, la erosión de dicha administración es inaceptable. Y en cualquier caso, nadie debe confundir la iniciativa con una solución real a un clima cambiante. Tal como en el caso de Kioto, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero también será la solución real a finales de este año en Durban.

Dennis Martínez, es especialista indígena de los Estados Unidos en la restauración de bosques, forma parte del comité directivo de la Iniciativa Indígena de Evaluaciones Bioculturales sobre Cambio Climático (IPCCA). Laird Townsend de la organización de medios de comunicación sin fines de lucro, Word Project, un proyecto del Centro Tides, contribuyó a este artículo.

12 de enero de 2011

Siete preguntas sobre hidrocarburos, carreteras y otros

Activando desde la Plaza - Alejandro Almaraz
- 11/01/2011


La justificación que el Gobierno ha dado al gasolinazo, pretendiendo demostrar su necesidad social, y que sintomáticamente persiste aun después de abrogado el respectivo decreto, se centra en el cálculo de cuántos hospitales, kilómetros de carretera y conexiones de agua potable se podrían financiar con los 380 millones de dólares de la subvención a los carburantes, o con los 600 que le cuesta al Estado su importación. Tratando de aprovechar la manifiesta capacidad de nuestro alto Gobierno para las matemáticas y su sensibilidad hacia la inversión social, en el ánimo de indagar sobre la realidad de la industria hidrocarburífera en el país, es pertinente formularle las siguientes preguntas:

1. ¿Cuántos hospitales, kilómetros de carretera y conexiones de agua potable se podrían financiar con los, por lo menos, 1.500 millones de dólares que, en el conjunto de los contratos de recuperación suscritos con las empresas petroleras transnacionales, YPFB se compromete a pagarles por concepto de devolución de inversiones, no obstante que la “migración” de sus contratos no les ha privado de la posesión y disfrute de esas inversiones, pues continúan siendo los socios operadores de la explotación en sus respectivas áreas?

2. ¿Cuántos hospitales, kilómetros de carretera y conexiones de agua potable se podrían financiar con los 250 millones de dólares que se les pagó a las transnacionales capitalizadoras de Transredes por sus acciones, no obstante existir en poder del Gobierno abundante evidencia de varios y graves delitos cometidos por ellas contra el Estado boliviano, y que la única inversión que efectuaron se financió con una deuda que también ha sido asumida por YPFB?

3. ¿Cuántos hospitales, kilómetros de carretera y conexiones de agua potable se podrían financiar con los 700 millones de dólares que regalamos anualmente al Brasil en líquidos asociados al gas que le vendemos, a falta de la tan famosa y largamente anunciada planta separadora que sólo cuesta alrededor de 150 millones de dólares?

4. ¿ Cuál es el monto anual de la devolución del IVA y del Impuesto a las Transacciones del que se benefician las empresas transnacionales contratistas, no obstante que tales impuestos recaen en última instancia en el consumidor, y cuántos hospitales, kilómetros de carretera y conexiones de agua se podrían financiar con el mismo?

5. Como dicen todos los entendidos, los escasos campos petroleros en actual producción están en declinación y no pueden ya producir el petróleo que satisfaga el consumo interno de carburantes líquidos; por lo tanto, las posibilidades de aumentar la producción de petróleo radican en las reservas de La Paz, Beni y Pando. Al mismo tiempo, la explotación de esas reservas representa la única oportunidad para que YPFB recupere el efectivo carácter de empresa operadora en la producción de hidrocarburos, en condiciones de consumar materialmente la reapropiación nacional de los hidrocarburos, resguardando sólidamente el interés nacional y preservando de gasolinazos a la economía popular. Si esto es así y, como dice el Gobierno, YPFB no tiene problemas financieros, ¿por qué sólo una pequeña parte de los bloques petroleros correspondientes a esas reservas se ha reservado a YPFB y a su sociedad estratégica con PDVSA (Petroandina)? ¿La gran mayoría de esos bloques declarados disponibles está reservada a las transnacionales que ya tienen en su poder real más del 80% de nuestras restantes reservas hidrocarburíferas?

6. Si, como todo parece indicarlo, el Gobierno pretende acudir a las transnacionales, “a las que saben”, como principal medio para aumentar la producción de petróleo entregándoles la mayor parte de nuestras nuevas reservas, es coherente estimularlas comprándoles su producción a mayor precio, como el mismo Gobierno lo declara. Pero si recordamos que antes de la nacionalización Repsol declaró que su costo de producción por barril de petróleo era de diez dólares, y tenemos en cuenta que ese costo, probablemente inflado, no tendría que haber experimentado dramáticos aumentos en los últimos años, ¿no será mucho comprarles a 60 dólares el barril transfiriéndole el costo a la gente vía gasolinazo? Aparte de lo que quieren las transnacionales, no habrá que considerar, un poquito siquiera, lo que la gente pobre de este país quiere y necesita, por ejemplo, comer un poco mejor, tener hospitales, agua potable o carreteras?

7. ¿Cuáles son los movimientos sociales “patriotas” y cuáles los “traidores”? Si los primeros son los que apoyaron el gasolinazo y los segundos los que lo rechazaron, ¿habrá que contar entre los “patriotas” a la Cámara de Hidrocarburos y a su no declarado sindicato de “expertos” y “analistas”, esos mismos que dieron perfecta justificación técnica a la capitalización desnacionalizadora de los hidrocarburos y que, a propósito del gasolinazo, han ponderado la “actitud corajuda”, la “condición ilustrada” o el “mérito pedagógico” de nuestros altos gobernantes?



Alejandro Almaraz es abogado.

Fue viceministro de Tierras.

10 de enero de 2011

Ministra de Lucha contra la Corrupción destaca que en Bolivia no habrá más impunidad

Asunción, PARAGUAY 6 ene (ABI).- Ningún ciudadano que cometa delitos de corrupción en Bolivia, así sea una autoridad se podrá librar de procesos en su contra, manifestó la ministra de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo.

"Antes, por el solo hecho de ser autoridad, todo quedaba impune. Era la costumbre. Prefecto, ministros u otros, ellos podían hacer lo que querían con los recursos del Estado. Había impunidad. Eso no va a ocurrir más en Bolivia", dijo en una entrevista al diario Ultima Hora de Paraguay.

La siguiente es la entrevista:

ULTIMA HORA (UH).- ¿Usted habló con los miembros de la Comisión Nacional de Refugiados? ¿Qué resultado lleva?

NARDI SUXO (NS). -Lo único que hemos hecho es entregar a las autoridades de esta Comisión los documentos que han sido emitidos por la Fiscalía General del Estado de Bolivia.

(UH),- ¿Es cierto que hay procesos judiciales contra Cossío?

(NS).- El informe del fiscal general indica que hay 14 denuncias procesadas en su contra.

(UH).- ¿En Bolivia hay una ley que permite al Gobierno destituir a un gobernador con la sola denuncia o acusación fiscal?

(NS).- Mire. No es una destitución. Tengo que aclarar. Se trata de una suspensión temporal de la autoridad para que asuma su defensa en total libertad y que la investigación se haga también de esa manera.

(UH).- ¿Existe la Ley?

(NS).- Es una disposición legal que tuvo su origen en la Ley de Municipalidades. Ha sido precisamente una ley promulgada en la época del gobierno de Mario Cossío (en Tarija). La disposición legal ha sido trasladada a la Ley de Autonomía.


(UH).- ¿Qué es lo que dice la Ley de Autonomía?

(NS).- Señala claramente que cuando se tenga una acusación formal, cuando se concluya la investigación fiscal, y se determine que hay materia justiciable para llevar adelante un juicio, entonces sí, se puede proceder a la suspensión.

(UH).- ¿Cómo procede la suspensión?

(NS).- Procede previa votación de los miembros de la asamblea departamental. Todo eso tiene que ver en Tarija. No tiene nada que ver con el Gobierno central.

(UH).- Cossío dice que esa Ley es una herramienta para la persecución política.

(NS).- Lo que dice Cossío cae por su propio peso. Hay autoridades departamentales del propio partido de gobierno de Tarija (opositor al presidente Morales) que hacen las denuncias. Hay un tema que a mí me sorprende.

(UH).- ¿Cuál?

(NS).- En ningún caso he visto -trabajé en instancias de derechos humanos- que una solicitud de refugio se mediatice tanto.

(UH).- ¿El tema se politizó?

(NS).- Sí. Cuando una persona solicita un refugio, se debe proteger inclusive su nombre; pero el hecho de que se haya mediatizado tanto, es una muestra clara de que se intenta politizar un hecho jurídico.

(UH).- ¿La figura del refugio es para la persona perseguida políticamente?

(NS).- Sí, claro; pero eso no es el caso de Cossío, que tiene que responder judicialmente no por un caso, sino por 14 casos.

(UH).- Políticos opositores, que visitaron nuestra redacción, afirman que en Bolivia ya hay dictadura...

(NS).- (Risas). Seguramente les quedan las nostalgias de lo que ellos han implementado a través de sus partidos. Ellos vienen del MNR, del ADN y MIR, que se han unido para someternos a una dictadura en la época del general Hugo Banzer. En Bolivia hay democracia, como en toda Latinoamérica. Una democracia participativa.

(UH).- ¿Es cierto que hay gobernadores que, como Cossío, podían ser suspendidos?

(NS).- Tenemos denuncias contra varias autoridades.

(UH).- ¿Son opositores?

(NS).- No necesariamente. Tenemos a tres ministros, de nuestro gobierno, denunciados por corrupción, y están siendo procesados.

(UH).- ¿Quiénes son los tres?

(NS).- La ex ministra de Salud, la ex ministra de Defensa Legal del Estado y el ex ministro de Desarrollo Rural.

(UH).- ¿Un gobernador está en la cárcel ahora?

(NS).- -Sí. Es del departamento de Pando. Está preso por asesinato, por delito de lesa humanidad; y también tiene denuncias sobre corrupción.

(UH).- ¿Qué hay de la denuncia sobre la piscina olímpica departamental contra Cossío?

(NS).- Las obras empezaron en el 2006, cuando el señor Cossío era prefecto. Se firmó un contrato por más de 5 millones de dólares para la piscina. No se cumplió con la Ley y eso llevó a un incremento de 1 millón de dólares más. La obra debería ser entregada hace más de dos años y, en este momento, está paralizada y se ha desembolsado el 80 por ciento del monto. Es un daño económico bastante fuerte.

(UH).- ¿Él pagó por eso?

(NS).- Sí. Este es uno de los hechos por los cuales el señor Cossío tiene una acusación.

(UH).- ¿Cuál es el perjuicio total al Estado boliviano?

(NS).- Hay un daño económico al Estado de 49.836.255 dólares americanos. Además, quiero mostrarles algo. Existe un mandamiento de aprehensión contra Cossío, firmado por las autoridades del Ministerio Público (muestra el documento), que señala claramente que él tiene que rendir cuentas al Estado boliviano. El 29 de diciembre de 2010, la Fiscalía ha hecho un listado de los casos que afectan a Cossío. Uno de los denunciantes es Fernando Barrientos por el caso conocido como IMBOLSUR (construcción de caminos). Este fue funcionario de Cossío y diputado por su partido, e hizo dos denuncias en su contra. También otro diputado del mismo partido de Cossío, el señor William Ramón Cardozo, hizo dos denuncias. Entonces, hay que dejar a la Comisión Nacional de Refugio (CONARE) que tome su decisión.

Suxo manifestó que los imputados podían hacer lo que querían con los recursos del Estado, una vez que había impunidad, lo que no va ocurrir más en Bolivia.

Negó que haya presionado -tal como expresó la senadora liberal Zulma Gómez- para que la CONARE rechace el refugio solicitado por Mario Cossío.

"Nosotros respetaremos lo que una diputada, una senadora u otro miembro de la comisión decida. Respetaremos la decisión de la CONARE. Solo vine a mostrar los documentos de la Fiscalía boliviana contra el señor Cossío", afirmó.

Explicó que cuando habló con la senadora Gómez, ya la encontró con una posición tomada contra el refugio. "Ella manifestó que ya tenía su posición. Es más, hizo referencias a que esta posición la mantenía y marcaba su línea política", agregó.

4 de enero de 2011

La fiesta secreta del “gasolinazo”

Opinión

Escrito por Juan Carlos Zambrana Marchetti (Periodista)


La noche en que se promulgó el decreto que subía el precio de los carburantes en Bolivia, tuvo lugar una reunión secreta de miembros de la oposición al presidente. “Atentado contra el pueblo,” propuso uno de los participantes. Estaban buscando apodar el decreto que tenían planeado transformar en una crisis de gobierno. “Evo traiciona al pueblo”, “Hay que joder a Evo”, propuso otro aún más optimista. “Tranquilos; hay que aparentar objetividad. Yo propongo que sea desde el punto de vista económico”, dijo un industrial. “Entonces, gasolinazo”, propuso el representante de los medios de comunicación, y luego explicó que el pueblo tenía esa palabra registrada como causa válida para expulsar al Presidente. “No nos olvidemos que cuando Carlos Mesa hizo lo mismo, Evo pidió que renunciara. Por ahí está el vídeo, sólo tenemos que exponerlo. Tampoco olvidemos que el impuestazo de Goni fue el principio de su fin”.

“Ok: ‘gasolinazo’ entonces”, dijo uno de los políticos desgranados del oficialismo que engrosaban las filas de opositores del presidente Evo Morales. “Hay que manejar la reacción desde el principio, ustedes se encargan de hacerlo en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando”, le dijo a un grupo de derechistas; “el fulanito lo hará en Oruro, y el menganito en Potosí”, dijo refiriéndose a otros de los desgranados. “Ustedes difundan esto ampliamente, nosotros nos encargamos de desatar las protestas en la Paz, El Alto y Sucre para que éste cabrón vea que ni sus bases están contentas.”

Era una mezcla de elementos incompatibles: enemigos naturales como la hiena y el cervatillo herido, unidos a la fuerza por el oportunismo para atacar al Presidente. El plan era exacerbar los ánimos del pueblo, haciéndolo arribar a conclusiones equivocadas, con la vieja patraña de hacerlo partir de la pregunta equivocada.

Cuestionarían la “forma” en que se promulgó el decreto conectándolo con los métodos neoliberales, y ante la obvia similitud, el pueblo lo condenaría sin mirar siquiera el fondo del problema.

Una vez con Evo en el blanco, se le atacaría por todos lados, diciendo que el pueblo lo había apoyado creyendo que iba a ser diferente, pero que el Presidente había resultado ser la misma cosa que los neoliberales; que la inmoralidad continúa, al igual que el abuso y la concentración de poder. Se organizarían mas protestas, y después se pediría la renuncia del Presidente. Quizá en ese momento, Evo decidiría soltar al Ejército para defenderse, y ahí se produciría algún muertito que sirva de detonante para llegar al clímax del conflicto. Luego la Iglesia propondría un desenlace pacífico, las instituciones “representativas,” apoyarían el pedido y se forzaría la renuncia de Evo.

El plan quedó definido y los participantes se abrazaron al despedirse; la hiena tuvo que cerrar el hocico al besar al cervatillo para no sucumbir a la tentación de comérselo. El cervatillo ni se dio cuenta, porque, obviamente, para fingir tanto amor había tenido que cerrar los ojos. Se disolvió la reunión y todos partieron a trabajar frenéticamente para exacerbar la situación y producir la escalada de violencia. Estaban felices en su retorcida concepción de la felicidad. Por difícil que resulte creerlo, el plan les resultó, por lo menos en la manipulación de la opinión pública, aunque no desembocó en la renuncia del Presidente ni en la desestabilización de su gobierno, ya que a último momento Evo decidió acceder a la voluntad del pueblo, aunque esa voluntad haya sido manipulada con errónea información.

Los cambas tenemos un dicho popular muy curioso. “Estás orinando fuera del tacho,” decimos para ilustrar desubicaciones como ésta. Gran parte del pueblo boliviano, en realidad, fue influenciado por las preguntas sesgadas con las que la oposición inició y controló la crítica, hasta forzarlo a orinar fuera del tacho. Ni siquiera en los métodos se parece el decreto de Evo al de los presidentes neoliberales, porque recordemos que en 1985 Víctor Paz engañó al pueblo diciendo que se estudiaba una solución estructuralista para la inflación, mientras que en el Palacio, a puertas cerradas, se diseñaba el decreto 21060, siguiendo la fórmula monetarista de los neoliberales. Recordemos además que para impedir la reacción del pueblo, arrestaron con antelación a todos los dirigentes sindicales, incluido el actual Presidente.

Que lo hicieron además a la usanza de las dictaduras, sacándolos de sus casas, pasada la media noche, para evitar que la prensa lo registrara al día siguiente. Que luego los confinaron a lugares inhóspitos de la Amazonía, y que ahí los mantuvieron incomunicados hasta que reprimieron todo intento de reacción y los confinados se comprometieron a no reaccionar. Comparar a Evo con los presidentes neoliberales, es totalmente desubicado.

En cuanto al fondo, más allá de la forma, hay que recordar que, por ejemplo, el impuestazo de Sánchez de Lozada, fue promulgado por razones totalmente opuestas a las de Evo. Los neoliberales le habían entregado los hidrocarburos a las transnacionales petroleras que se llevaban el 83% de los ingresos. Eso había desvalijado al Tesoro Nacional, y sumido al país en un enorme déficit fiscal.

El Banco Mundial y el FMI le habían exigido al país amortizar su deuda externa en dólares, pero sin afectar a las transnacionales, y fue en esas circunstancias que el gobierno títere de Sánchez de Lozada decidió subirle los impuestos a un pueblo que ganaba un promedio de 100 dólares al mes. El gasolinazo de Carlos Mesa cae en la misma categoría, ya que él había sido el vicepresidente de Sánchez de Lozada. Por lo tanto, no es el gasolinazo ni el impuestazo el problema sino las causas por la que se toma la medida. Las palabras utilizadas son las mismas, pero las historias son diferentes.

Repetir como loro el rumor de que Evo es la misma cosa que los neoliberales, es obviamente orinar fuera del tacho por creerse las mentiras de la oposición. Una cosa es entregar todos los ingresos del país y luego exprimir al pueblo para cubrir el déficit fiscal, y otra cosa muy distinta es rescatar esos recursos, reconstruir el país, y subvencionar los carburantes para el pueblo, hasta que los especuladores de siempre se lo saquen de contrabando para venderlo en los países vecinos. La solución queda pendiente, y pasará quizá por la militarización de las fronteras para cortar el contrabando, pero entre tanto, no debemos dejarnos engañar tan fácilmente. Las palabras utilizadas en sus intrigas pueden ser las mismas o similares, pero la diferencia está en los objetivos. Tenemos que dejar de confundir la gimnasia con la magnesia, a Chaplin con Chapulín y, por supuesto, a la izquierda que defiende al país, con la derecha que finge defender al país.


Crónicas de una reunión secreta de elementos incompatibles: enemigos naturales unidos a la fuerza por el oportunismo para atacar al presidente Evo Morales Ayma.

A propósito del decreto 748

Max Murillo Mendoza

Las contradicciones internas en el MAS son más que evidentes, son a todas luces cotidianas. Todavía más: hay sectores en los mandos medios y grupos palaciegos que no tienen idea de este proceso de cambio. No hace falta ser analista político ni mucho menos para saber que estos grupos (ex miristas, movimientistas, adenistas y eneferistas, etc) son los que mayormente están en esferas ministeriales y prefecturales. Y que se arrimaron al proceso bajo la tutela del mismo Evo, en su típico triunfalismo electoral y político clásico. Pero las consecuencias empiezan a sentirse en el mediano plazo de esa aventura triunfalista clásica de la política criolla boliviana. Esta vez encarnada en el propio Evo Morales.

Son estos grupos los que empujaron al decreto 748. Se consideraron demasiado fuertes para esta aventura, demasiado seguros desde sus ambiciones ministeriales y prefecturales. El manejo de información de sus asesores deja mucho que desear, pues ya están alejados de lo que sucede en la sociedad civil. Las cúpulas siempre traicionan a las bases. En todas las revoluciones o “cambios pacíficos” las cúpulas se han corrompido por el poder. Y en nuestro caso asistimos al mismo fenómeno humano de la debilidad por el poder. O la confirmación del asedio de estos grupos palaciegos (sean izquierdistas o derechistas que es igual), acostumbrados a su manera de medrar en las altas esferas estatales.

La derecha y la ultraderecha antiboliviana saben ahora que pueden doblarle el codo a Evo Morales. Este decreto les ha dado suficiente oxígeno para rearticularse en contra del MAS. Saben que las organizaciones sociales empiezan a sentir escepticismo del “proceso de cambio”. Que las dudas empiezan a flotar en los ambientes sindicales, de ayllus y tentas rurales. Saben que el MAS no logró articular un partido político y que sigue el folklor de distintos grupos políticos palaciegos, sin mando alguno y sin rumbo alguno. Saben que el resentimiento social de las clases medias pobres en las ciudades ha crecido exponencialmente, ante las ausencias de políticas de estado para el acceso al crédito, a la vivienda y a un trabajo digno y permanente. Son insumos suficientes para empezar a pensar en el fracaso del MAS y Evo Morales.

Es urgente la rearticulación de los grupos de base. Este proceso de Cambio debe ser defendido a pesar del MAS y Evo Morales, que empiezan a convertirse en los políticos clásicos de la política criolla boliviana, sin fundamentos éticos y morales para conducir este proceso. Sus límites son ahora verificables y claros. No son los revolucionarios necesarios para este cambio. Las organizaciones sociales deben ser más fortalecidas que nunca, porque las oligarquías saben mejor que antes que Evo Morales es un político clásico más, y no el paradigma del cambio.

La única garantía de este proceso son las organizaciones sociales. Por lo que es urgente su articulación y trabajo de análisis de este proceso, con la consigna: salvemos el proceso a pesar de Evo Morales y el MAS. Sólo la fortaleza de las bases y las organizaciones sociales será la garantía para salvar este proceso, y la honra a tantos mártires que han dado su propia vida por el mismo. Ante el peligroso descontento de la sociedad en general, las organizaciones sociales debemos entrar en un proceso de vigilancia activa, exigiendo la profundización de las medidas a favor de los sectores desfavorecidos, y de los sectores estratégicos de nuestras economías. En esta línea no nos interesa que la banca y nuestros recursos engorden, si estás no favorecen en nada a la población. Debemos exigir que ese ahorro sea efectivo y realmente llegue al bolsillo de la población, en medidas de micro y créditos de fomento a la vivienda y los pequeños negocios. No nos interesan las estadísticas macro de la economía, que está bien for export, sino lo micro, aquello por lo que la población empieza a sentir que está siendo engañada por el discurso del “cambio”, cuando nada recibe de los beneficios del engorde bancario y de nuestros ahorros internacionales. En el área rural la situación es todavía peor: la escuela es la misma, ya que cobertura total no es igual a calidad educativa y esta sigue siendo un desastre nacional. Y el sector productivo está en lo mismo, sin créditos ni apoyo logístico por lo que la migración campo ciudad no ha sido frenada.
No tenemos otra salida después del decreto 748 y su derogación: salvar el proceso de Cambio a pesar de Evo Morales y el MAS।

Cochabamba, 2 de enero de 2011.

2 de enero de 2011

Poderosa televisión

Ubaldo Padilla Pérez
Acababa de llegar a un hotel sin estrellas en Santa Cruz de la Sierra, cuando en la recepción, el dueño y recepcionista a la vez, asistía a uno de los tantos programas de TV que hacen ver a la gente, lo que no es.
En directo, desde Madrid España; un empresario denunciaba al gobierno de Evo Morales por “perseguirlo políticamente” y por quitarle su colección de autitos que guardaba en su garaje de la calle 24 de septiembre, desde donde otro contacto en directo mostraba “al pueblo” en vigilia apoyando al empresario y en contra del gobierno.
En ese momento me animé a interrumpirlo para pedirle mi llave. Con la mirada desorbitada me atendió diciendo “¿vio al pobre hombre como le están quitando sus cosas?, este gobierno pronto nos va a quitar a todos, todo; están haciendo igual que en Cuba”. Ante una sonrisa mía se irritó y me dijo “¿a usted le gustaría que le quiten lo que le costó ganar en toda su vida?”. Entonces aproveché que el hombre hizo una pausa para respirar, le corté la palabra y le dije: a ver amigo, vamos por parte:
PRIMERO: “ese pobre hombre” como usted lo llama, tiene un patrimonio de 50 millones; según El Deber más de 500 inmuebles y otros tantos a nombre de sus hijos y otros familiares.
SEGUNDO: nadie le quitó nada; en todo proceso o juicio, la LEY aquí y en China, Hoy y en los siglos pasados prevé la aplicación de medidas cautelares de orden personal (detención preventiva), de carácter real (anotación preventiva de bienes) o incautación en caso de flagrancia; son medidas de precaución nada más, no son definitivas; por lo menos hasta que un JUEZ en sentencia diga si es inocente o culpable de lo que se le acusa.
TERCERO: acabo de pasar por la calle 24 de septiembre donde está ubicado el garaje con los autitos de colección y no había la gente en vigilia que ahora muestra la televisión; si usted quiere vamos en este momento y encontraremos en el lugar a 2 policías, unas 20 personas y al equipo de la televisión levantando sus cables.
CUARTO: ¿Cómo en Cuba?; es cierto allá hay muchas carencias, especialmente las colecciones de autos, ropa fina, y artículos de lujo; pero ningún niño anda pidiendo comida por las calles, todos están en sus escuelas; cada familia tiene techo seguro; todos los hospitales están bien equipados y son gratuitos para el pueblo; trabajo tienen todos; la esperanza de vida al nacer es superior en 10 años a la nuestra; la delincuencia no se campea como aquí, no porque no haya que robar sino porque su sistema no produce delincuentes; los precios de los alimentos no suben cada día (mas bien bajan) y aunque racionado hay lo necesario PARA TODOS y los cubanos a pesar de su pobreza, ayudan con miles de médicos a otros pueblos supuestamente más ricos y se dan el lujo de recibir a miles de estudiantes de todo el mundo y los devuelven luego con profesión y sin cobrar un solo centavo.
Ahora respiré yo y esperé que el hombre dijera algo. En ese mismo momento se le había hecho trizas la imagen de dios que él tenía de la televisión; no tenía argumentos y apenas atinó a decir “es que yo no sabía esas cosas”; entonces cobra valor la propuesta del padre Gregorio Iriarte que plantea incorporar en el currículo de la escuela la materia de análisis crítico de los medios , que equivaldría a vacunar al pueblo contra la impostura; claro que de manera conjunta habría que tomar otras medidas legislativas para regular por ejemplo la propiedad de los medios masivos de comunicación.

Gobernar obedeciendo

Betty Tejada Soruco*

Estamos ante una sociedad que siente pavor ante la sola idea de retornar a un pasado inmediato donde la factura de medidas neoliberales de ´´ajuste estructural´´ la pagaron siempre los pobres. Los pobres ya no quieren pagar costos empobrecedores ni asumir medidas que nunca les resolvieron sus problemas y un buen gobierno es el que no se desconecta del sentimiento de su pueblo que no ha curado aún heridas y miedos. Por esto el ´´proceso de cambios´´ permite rectificaciones como las que ha anunciado el presidente en año nuevo.

La noche de la víspera del año nuevo, al promediar las 10 de la noche, los mensajes sms, msm, correos electrónicos, llamadas telefónicas saturaron las líneas con cuatro palabras ´´Evo anula el decreto!´´. y la gente nos preguntaba alarmada por las mismas vías ´´¿Evo anula el decreto?´´ El presidente acababa de anunciar esta medida sorpresiva e impactante aduciendo que en el año 2006 el había prometido ´´gobernar escuchando al pueblo.´´ y que por lo tanto, pese a ser una medida absolutamente necesaria, derogaba el decreto 748 y todas las medidas relacionadas al mismo.

A su retorno de Venezuela Evo Morales ratificó la necesidad del incremento al costo de la gasolina y el diesel porque el país no podía seguir fomentando un contrabando que nos costaba 150 millones de dólares anuales además de que esta subvención demandaba 380 millones dólares año al TGN, pero a la vez reconoció que era una ´´medida dura´´ pues atravesaba la economía cotidiana del pueblo, su pasaje, su pan, el poder adquisitivo de su modesto sueldo y por esto dejó las puertas abiertas para escuchar.

Por eso propuso medidas compensatorias complementarias. Y la oposición irresponsable, que no tiene ni tendrá nunca una pizca de amor a su patria, especuló un corralito financiero a sabiendas de que la salud de la banca privada y pública, como nunca en la historia del país, es óptima. Cientos de ciudadanas y ciudadanos fueron a retirar sus ahorros.

Las políticas para paliar el impacto del decreto fueron anunciadas escalonadamente y a medida que se lograban acuerdos se hacía evidente el crecimiento de una espiral imparable de demandas alentadas por una oposición al país, no al gobierno: Horario continuo, congelamiento de tarifas de servicios básicos, congelamiento de precios del gas para hogares y gnv para movilidades, compra de motores a gas además de arancel ´´0´´ para el servicio de autotransporte además de arancel cero, elevación de salarios en un 20% a 4 sectores y luego a empleados del sector privado, además de 2 aguinaldos para los funcionarios por debajo del rango de vice-ministros; seguro social agropecuario; compra por parte del Estado de productos agropecuarios a precios internacionales; incremento de recursos a las gobernaciones de más de 100 millones de dólares y las universidades en el orden de 20 millones. 500 mil dólares para cada uno de los 330 municipios para sistemas de riego, la creación de más de 55.000 fuentes de trabajo en Santa Cruz y La Paz, la siembra de transgénicos y otras. Las demandas continuaban y la oposición batía palmas, hasta el anuncio del presidente de dejar sin efecto el decreto 748 y todas las medidas anunciadas
.
Evo Morales Ayma ratificó su promesa del 2006 ´´gobernar obedeciendo al pueblo´´ y a diferencia de anteriores gobiernos cuyas medidas traían consigo duras e inflexibles imposiciones internacionales; este gobierno, retiró sin mas trámite una medida considerada absolutamente necesaria pero inoportuna. ¿perdiéron o ganaron los sectores que demandaban más de lo racional, lógico y éticamente aceptable? ¿perdió o ganó el pueblo empobrecido por la ausencia de un Estado que actue precautelando los bienes de todas y todos?

´´Gobernar obedeciendo al pueblo´´ demanda así mismo una contraparte fundamental: Que el pueblo sindicalizado, corporativizado, gremializado, las organizaciones sociales que son parte del gobierno, asuman la co-responsabilidad de buscar soluciones para no seguir desangrando ni regalando nuestro patrimonio y al mismo tiempo para evitar que el costo de cualquier medida toque el estomago y el bolsillo de los pobres que no tienen trabajo, ni tierra porque este es el gobierno que obedece pero también espera que cada organización y sector sepa que el Estado de Bolivia subvencionaba 100 millones de dólares por concepto diesel y gasolina en el año 1997 y ahora subvenciona casi 400 millones de dólares. Pero además el contrabando nos roba a todas y a todos la mitad de esta subvención.

Esta realidad social, política y económica plantea en el futuro inmediato 1) Mas socialización de los planes de gobierno. Todas las organizaciones sociales aliadas al gobierno no pueden desconectarse del pueblo y deben trasmitir los programas y políticas sociales del gobierno de manera oportuna. ¿Quién sabe cuánto a colocado en créditos al pequeño y mediano productor el Banco de desarrollo productivo?, ¿quién del alcantarillado en el Plan 3.000? ¿Quién de las 20.000 viviendas? ¿Quién de los proyectos Evo cumple? ¿Quién de la ubicación en sus distritos de los almacenes EMAPA? ¿Quién lo que significa triplicar o cuadruplicar las inversiones? Sólo las cúpulas de las organizaciones del IPSP o ni ellas? 2) Se deben tomar duras, contudentes y eficaces medidas contra el contrabando de combustible y un control real de las fronteras con moderna tecnología y resultados 3) Asumir políticas reales, no virtuales de conversión del autotransporte a gas (energía limpia) y arrancar con la implementación de servicios de transporte alternativos más baratos y masivos, (trenes urbanos) porque el transporte hoy en día es uno de los servicios básicos fundamentales que no puede estar librado al libre mercado y esta coyuntura lo ha demostrado.

Las alcaldías básicamente de las capitales del eje troncal, están conminadas a gastar e invertir inteligentemente, a redistribuir los centros de expendio a cada distrito y así evitar la aglomeración diaria de amas de casa que toman transporte para ir a mercados centrales lejanos y gastan tiempo y recursos. Inclusive así se evita el tráfico caótico. Así mismo es necesario un relevamiento de los centros escolares. ¿Cuántos hay en cada distrito municipal y por qué los padres tendrían que pagar tramos largos a otros distritos? ¿Para qué invierte el Estado en infraestructura sino hay un plan integral que contemple también los servicios integrales completos en cada distrito? En la China y su milagro, por ejemplo, los centros de salud de un distrito no atienden al paciente de otro porque en cada uno de ellos hay exactamente los mismo servicios y cada distrito tributa por ellos. Allá llegan a más. Cuando un provinciano llega a la ciudad capital y encuentra un trabajo, este no puede usar los servicios ´´ajenos´´ es decir los que paga el ciudadano de la capital para sí mismo y su familia. Este extremo individualista no es ni debe ser aplicable en ninguna sociedad; pero sí el ordenamiento de las ciudades es cada vez mas imprescindible, porque el desangramiento-despilfarro económico es el pan de cada día para complacencia de empresas constructoras, de trnasporte, gremialistas, etc y flojera de funcionarios (as) públicos. Y no vamos a mencionar el 10% de rigor que aún funciona como reloj en determinadas instituciones.

La debilidad del contro social es notable. Por muchas COB, COD, Juntas vecinales y otros, el desorden impera porque las organizaciones se atienden a sí mismas, no a la sociedad que dicen representar. Debemos tener claro que el transporte público es una empresa que ve sus intereses. Esto es legítimo. Por esto es que los gobiernos en todos sus niveles tienen la obligación de velar por los del ciudadano ´´de a pié´´. el que paga un servicio. Debemos tener claro también que todas y todos subvencionamos combustible al sector agropecuario por lo tanto está obligado a producir al precio justo para el consumo interno.

Esto es reciprocidad.

El presidente ha dado un giro de 180 grados en una decisión que siendo absolutamente necesaria demanda no obstante un diseño responsable de políticas integrales previas que eviten impactar en la economía del pueblo. Sugiero activar el concejo nacional de autonomías. Es necesario debatir el orden del desorden, ahora que vivimos un momento económico extraordinario que no podemos desaprovechar y que no podemos despilfarrar.

Respecto a la oposición, se quedó otra vez con los crespos hechos. No puede decirle al pueblo que Evo Morales no escucha y menos que no rectifica.

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