17 de abril de 2010

La historia y ERBOL

Tinku Verbal - Andrés Gómez Vela

La historia y ERBOL

Estos últimos días, el poder se ocupó de Erbol y lo expuso en un escaparate. Y cuando el poder ataca públicamente a una institución es porque no tiene la llave para controlarla y las falacias que formula se desmoronan frente a su independencia. La palabra del poder no puede contra el poder de la palabra porque esta última se sustenta en la verdad y aquella, generalmente, sobrevive sobre la mentira.

En el caso de Erbol, la historia testifica el valor de sus acciones y esclarece todas las posibles dudas del solipsismo del poder. Veamos:

• Cuando Evo Morales era todavía un niño de 10 años, Erbol ya había comenzado a enseñar a los marginados a leer, a escribir, y, fundamentalmente, a promover pensamiento político para que un día haya un Presidente como él.

•Cuando la exclusión indígena era casi natural en la década del 60, Erbol ya fomentaba el uso de las lenguas originarias en la programación de sus radios para recuperar la autoestima y revalorizar las culturas indígenas originarias campesinas; por lo que los bautizaron como “indio radios”.

• Cuando hablaban y hacían política sólo los poderosos, Erbol abrió sus micrófonos al pueblo (hoy rebautizado como movimientos y organizaciones sociales) para que tome la palabra y después tome el poder, con ese fin formó líderes obreros, campesinos, indígenas, quienes han ido desbrozando el camino hacia el gobierno desde las décadas del 60 y 70.

•Cuando la derecha fascista impuso la dictadura en el país, decenas de trabajadores y sacerdotes de Erbol fueron asesinados, perseguidos, torturados, exiliados; enfrentó a la dictadura a través de las cadenas radiales mineras con las únicas armas que tenía: la palabra y la verdad; y coadyuvó en el retorno de la democracia a través del apoyo logístico y directo a la huelga de hambre de las cuatro mujeres que derrocaron a Banzer.

• Cuando el gobierno de Víctor Paz impuso el sistema neoliberal, Erbol acompañó la marcha por la vida de mineros, relocalizados, obreros empobrecidos, campesinos marginados y propugno un sistema económico más humano.

• Cuando estallaron las movilizaciones de principios del siglo XXI, la “guerra del agua”, los bloqueos campesinos en el altiplano, Erbol acompañó la resistencia del pueblo en busca de un Estado nacional.

• Cuando El Alto sufrió la masacre y comenzó la insurrección revolucionaria en Octubre 2003, Erbol se convirtió en una asamblea virtual del pueblo, sufrió atentados, amenazas y puso en riesgo la vida de sus periodistas. Por la cobertura informativa de ese hecho, el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada culpó a Erbol de su caída. Hoy algunas responsables del MAS culpan a Erbol de causar su baja votación en El Alto y su derrota en La Paz.

• Cuando el MAS ganó las elecciones por primera vez en diciembre de 2005 un grupo de políticos tradicionales increpó a Erbol: “¿Están contentos? Acaban de parir a un indio Presidente, ya verán cómo les va a ir”.

Este paseo histórico demuestra que Erbol nació al lado de los marginados del futuro, de los excluidos de la esperanza, de los más necesitados de palabra.

Las decisiones de Erbol son producto de la deliberación y de un alto razonamiento colectivo en un amplio escenario democrático: la Asamblea Anual. Esta instancia decidió apoyar el proceso de cambio que arrancó con intensidad el año 2000 y llegó a su clímax el 2003. También determinó impulsar y defender la Asamblea Constituyente y sostener el proceso de cambio frente a la derecha fascista y apátrida.

Por cumplir con sus principios, los grupos de choque de las fuerzas conservadoras casi queman las radios de Erbol: Aclo Sucre; San Miguel de Riberalta, Juan XXIII de San Ignacio de Velasco, Alternativa de Santa Cruz; Ichilo de Yapacaní. No sólo eso, por ser consecuente, puso en riesgo la vida de sus periodistas, quienes han sufrido agresiones, insultos y calumnias.

Erbol decidió en marzo de 2009 cuidar el proceso de cambio fomentando un pensamiento crítico y exigiendo consecuencia en las acciones gubernamentales porque “los principios no se negocian”, diría Fidel Castro. La Asamblea de 2010 ratificó esa posición y determinó informar para que el cambio llegue a cada uno de los hogares de los bolivianos. Pues, todo cambio revolucionario requiere pensamiento crítico para sostenerse en el tiempo, escribiría Ernesto “Che” Guevara.

Erbol fomenta la crítica constructiva, en los términos de Luis Espinal, “porque es aquella que se dirige a los amigos. Si no fuesen amigos, ¿para qué ofrecerles el servicio de una crítica constructiva? Pero como la crítica constructiva suele doler, casi siempre se interpreta como crítica destructiva y malévola. Y entonces ¿vamos a perder un medio tan importante para no repetir errores u olvidos como en la crítica y la autocrítica? (…) Pero, por favor, no nos consideren enemigos cuando hacemos alguna crítica constructiva. ¿No es esto un presupuesto para una verdadera democracia?”.

Nuestra crítica es como la de una madre a un hijo, nutre su alma, y es como un faro que ilumina mejor su inteligencia. Sólo los oportunistas no critican porque temen perder su pega y prefieren vivir bajo la sombra del poderoso de turno.

Erbol no es un simple medio, Erbol es un proyecto político de comunicación con una opción muy clara: los pobres. Muchos gobernantes no lo han entendido, entre ellos los ex presidentes Sánchez de Lozada, quien pretendió silenciarnos por informar sobre la Masacre de Octubre, y el ex presidente Carlos Mesa, quien quiso descalificarnos, en su libro Historia de Bolivia, escribiendo que “la Red Erbol tomó liderazgo en el comienzo del siglo XXI, aunque con un sesgo ideológico muy marcado”. ¿Será que el poder actual lo entiende?

Por las razones expuestas Erbol es patrimonio de Bolivia, es la Red Multilingüe que une al país. Erbol mira de frente a los actores políticos de turno porque tiene moral para hacerlo, por sus cabinas pasan todas las personas, desde aquellas que no piensan igual que nosotros hasta los que comparten nuestros sueños.

Erbol es causa del proceso, no es consecuencia. Para Erbol, el cambio está más allá de un partido o de un político porque la historia aún no ha dado su última palabra sobre lo que estamos viviendo en este momento en Bolivia.

16 de abril de 2010

Carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo

OBSERVATORIO ECLESIAL

Equipo de Reflexión y Análisis

El día de hoy (ayer en Europa) Hans Küng hizo pública en El País y otros medios una Carta abierta a los obispos católicos del mundo, sobre el tema de los abusos sexuales a menores al interior de la institución; aunque mucho se ha hablado (en todos los tonos) sobre esta situación, las reflexiones del teólogo de Tubingen nos muestran que nunca serán suficientes, toda vez que no se pone un alto a la pederastia en la Iglesia, y nos coloca un nudo central de este debate que debemos considerar: que cuando la jerarquía católica relativiza e inclusive condena los reclamos que se le hacen de justicia y solución a este problema, no está desoyendo y condenando solo al "mundo" externo, sino también y principalmente a su propia feligresía, pues es desde ella donde surgen los más intensos reclamos, dejando entrever hasta qué medida se ha deteriorado este sujeto específico (la jerarquía) de nuestra Iglesia. En la caída en cuenta de esta realidad por parte de la comunidad eclesial se encuentra la clave de superación definitiva del abuso sexual y las violaciones a la dignidad y derechos de los más desprotegidos al amparo de la institución, empezando por lo que H. Küng señala como la primera de sus propuestas y que espera sean respaldadas por millones de católicas y católicos: NO CALLAR, porque el silencio nos hace cómplices. De esta indispensable tarea hacen eco dos comunicados recientes desde diversos sectores eclesiales (y sociales) de México y AL, reclamando justicia. Que sean estos tres breves artículos detonadores de una corriente mayor de renovación eclesial en nuestra Iglesia.

CARTA ABIERTA A LOS OBISPOS CATÓLICOS DE TODO EL MUNDO*

HANS KÜNG

DOS COMUNICADOS

Hans Küng juzga el pontificado de Benedicto XVI como el de las oportunidades perdidas. En el quinto aniversario de su llegada al Vaticano, pide al clero que reaccione ante la crisis de la Iglesia, agudizada por los abusos a menores.

Estimados obispos,

Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, y yo fuimos entre 1962-1965 los dos teólogos más jóvenes del concilio. Ahora, ambos somos los más ancianos y los únicos que siguen plenamente en activo. Yo siempre he entendido también mi labor teológica como un servicio a la Iglesia. Por eso, preocupado por esta nuestra Iglesia, sumida en la crisis de confianza más profunda desde la Reforma, os dirijo una carta abierta en el quinto aniversario del acceso al pontificado de Benedicto XVI. No tengo otra posibilidad de llegar a vosotros.
Aprecié mucho que el papa Benedicto, al poco de su elección, me invitara a mí, su crítico, a una conversación de cuatro horas, que discurrió amistosamente. En aquel momento, eso me hizo concebir la esperanza de que Joseph Ratzinger, mi antiguo colega en la Universidad de Tubinga, encontrara a pesar de todo el camino hacia una mayor renovación de la Iglesia y el entendimiento ecuménico en el espíritu del Concilio Vaticano II.
Mis esperanzas, y las de tantos católicos y católicas comprometidos, desgraciadamente no se han cumplido, cosa que he hecho saber al papa Benedicto de diversas formas en nuestra correspondencia. Sin duda, ha cumplido concienzudamente sus cotidianas obligaciones papales y nos ha obsequiado con tres útiles encíclicas sobre la fe, la esperanza y el amor. Pero en lo tocante a los grandes desafíos de nuestro tiempo, su pontificado se presenta cada vez más como el de las oportunidades desperdiciadas, no como el de las ocasiones aprovechadas:

- Se ha desperdiciado la oportunidad de un entendimiento perdurable con los judíos: el Papa reintroduce la plegaria preconciliar en la que se pide por la iluminación de los judíos y readmite en la Iglesia a obispos cismáticos notoriamente antisemitas, impulsa la beatificación de Pío XII y sólo se toma en serio al judaísmo como raíz histórica del cristianismo, no como una comunidad de fe que perdura y que tiene un camino propio hacia la salvación. Los judíos de todo el mundo se han indignado con el predicador pontificio en la liturgia papal del Viernes Santo, en la que comparó las críticas al Papa con la persecución antisemita.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de un diálogo en confianza con los musulmanes; es sintomático el discurso de Benedicto en Ratisbona, en el que, mal aconsejado, caricaturizó al islam como la religión de la violencia y la inhumanidad, atrayéndose así la duradera desconfianza de los musulmanes.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de la reconciliación con los pueblos nativos colonizados de Latinoamérica: el Papa afirma con toda seriedad que estos "anhelaban" la religión de sus conquistadores europeos.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de ayudar a los pueblos africanos en la lucha contra la superpoblación, aprobando los métodos anticonceptivos, y en la lucha contra el sida, admitiendo el uso de preservativos.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de concluir la paz con las ciencias modernas: reconociendo inequívocamente la teoría de la evolución y aprobando de forma diferenciada nuevos ámbitos de investigación, como el de las células madre.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de que también el Vaticano haga, finalmente, del espíritu del Concilio Vaticano II la brújula de la Iglesia católica, impulsando sus reformas.

Este último punto, estimados obispos, es especialmente grave. Una y otra vez, este Papa relativiza los textos conciliares y los interpreta de forma retrógrada contra el espíritu de los padres del concilio. Incluso se sitúa expresamente contra el concilio ecuménico, que según el derecho canónico representa la autoridad suprema de la Iglesia católica:

- Ha readmitido sin condiciones en la Iglesia a los obispos de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, ordenados ilegalmente fuera de la Iglesia católica y que rechazan el concilio en aspectos centrales.

- Apoya con todos los medios la misa medieval tridentina y él mismo celebra ocasionalmente la eucaristía en latín y de espaldas a los fieles.

- No lleva a efecto el entendimiento con la Iglesia anglicana, firmado en documentos ecuménicos oficiales (ARCIC), sino que intenta atraer a la Iglesia católico-romana a sacerdotes anglicanos casados renunciando a aplicarles el voto de celibato.

- Ha reforzado los poderes eclesiales contrarios al concilio con el nombramiento de altos cargos anticonciliares (en la Secretaría de Estado y en la Congregación para la Liturgia, entre otros) y obispos reaccionarios en todo el mundo.

El Papa Benedicto XVI parece alejarse cada vez más de la gran mayoría del pueblo de la Iglesia, que de todas formas se ocupa cada vez menos de Roma y que, en el mejor de los casos, aún se identifica con su parroquia y sus obispos locales.

Sé que algunos de vosotros padecéis por el hecho de que el Papa se vea plenamente respaldado por la curia romana en su política anticonciliar. Esta intenta sofocar la crítica en el episcopado y en la Iglesia y desacreditar por todos los medios a los críticos. Con una renovada exhibición de pompa barroca y manifestaciones efectistas cara a los medios de comunicación, Roma trata de exhibir una Iglesia fuerte con un "representante de Cristo" absolutista, que reúne en su mano los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Sin embargo, la política de restauración de Benedicto ha fracasado. Todas sus apariciones públicas, viajes y documentos no son capaces de modificar en el sentido de la doctrina romana la postura de la mayoría de los católicos en cuestiones controvertidas, especialmente en materia de moral sexual. Ni siquiera los encuentros papales con la juventud, a los que asisten sobre todo agrupaciones conservadoras carismáticas, pueden frenar los abandonos de la Iglesia ni despertar más vocaciones sacerdotales.
Precisamente vosotros, como obispos, lo lamentaréis en lo más profundo: desde el concilio, decenas de miles de obispos han abandonado su vocación, sobre todo debido a la ley del celibato. La renovación sacerdotal, aunque también la de miembros de las órdenes, de hermanas y hermanos laicos, ha caído tanto cuantitativa como cualitativamente. La resignación y la frustración se extienden en el clero, precisamente entre los miembros más activos de la Iglesia. Muchos se sienten abandonados en sus necesidades y sufren por la Iglesia. Puede que ese sea el caso en muchas de vuestras diócesis: cada vez más iglesias, seminarios y parroquias vacíos. En algunos países, debido a la carencia de sacerdotes, se finge una reforma eclesial y las parroquias se refunden, a menudo en contra de su voluntad, constituyendo gigantescas "unidades pastorales" en las que los escasos sacerdotes están completamente desbordados.
Y ahora, a las muchas tendencias de crisis todavía se añaden escándalos que claman al cielo: sobre todo el abuso de miles de niños y jóvenes por clérigos -en Estados Unidos, Irlanda, Alemania y otros países- ligado todo ello a una crisis de liderazgo y confianza sin precedentes. No puede silenciarse que el sistema de ocultamiento puesto en vigor en todo el mundo ante los delitos sexuales de los clérigos fue dirigido por la Congregación para la Fe romana del cardenal Ratzinger (1981-2005), en la que ya bajo Juan Pablo II se recopilaron los casos bajo el más estricto secreto. Todavía el 18 de mayo de 2001, Ratzinger enviaba un escrito solemne sobre los delitos más graves (Epistula de delitos gravioribus) a todos los obispos. En ella, los casos de abusos se situaban bajo el secretum pontificium, cuya vulneración puede atraer severas penas canónicas. Con razón, pues, son muchos los que exigen al entonces prefecto y ahora Papa un mea culpa personal. Sin embargo, en Semana Santa ha perdido la ocasión de hacerlo. En vez de ello, el Domingo de Ramos movió al decano del colegio cardenalicio a levantar urbi et orbe testimonio de su inocencia.
Las consecuencias de todos estos escándalos para la reputación de la Iglesia católica son devastadoras. Esto es algo que también confirman ya dignatarios de alto rango. Innumerables curas y educadores de jóvenes sin tacha y sumamente comprometidos padecen bajo una sospecha general. Vosotros, estimados obispos, debéis plantearos la pregunta de cómo habrán de ser en el futuro las cosas en nuestra Iglesia y en vuestras diócesis. Sin embargo, no querría bosquejaros un programa de reforma; eso ya lo he hecho en repetidas ocasiones, antes y después del concilio. Sólo querría plantearos seis propuestas que, es mi convicción, serán respaldadas por millones de católicos que carecen de voz.

1. No callar: en vista de tantas y tan graves irregularidades, el silencio os hace cómplices. Allí donde consideréis que determinadas leyes, disposiciones y medidas son contraproducentes, deberíais, por el contrario, expresarlo con la mayor franqueza. ¡No enviéis a Roma declaraciones de sumisión, sino demandas de reforma!

2. Acometer reformas: en la Iglesia y en el episcopado son muchos los que se quejan de Roma, sin que ellos mismos hagan algo. Pero hoy, cuando en una diócesis o parroquia no se acude a misa, la labor pastoral es ineficaz, la apertura a las necesidades del mundo limitada, o la cooperación mínima, la culpa no puede descargarse sin más sobre Roma. Obispo, sacerdote o laico, todos y cada uno han de hacer algo para la renovación de la Iglesia en su ámbito vital, sea mayor o menor.
Muchas grandes cosas en las parroquias y en la Iglesia entera se han puesto en marcha gracias a la iniciativa de individuos o de grupos pequeños. Como obispos, debéis apoyar y alentar tales iniciativas y atender, ahora mismo, las quejas justificadas de los fieles.

3. Actuar colegiadamente: tras un vivo debate y contra la sostenida oposición de la curia, el concilio decretó la colegialidad del Papa y los obispos en el sentido de los Hechos de los Apóstoles, donde Pedro tampoco actuaba sin el colegio apostólico. Sin embargo, en la época posconciliar los papas y la curia han ignorado esta decisión central del concilio. Desde que el papa Pablo VI, ya a los dos años del concilio, publicara una encíclica para la defensa de la discutida ley del celibato, volvió a ejercerse la doctrina y la política papal al antiguo estilo, no colegiado. Incluso hasta en la liturgia se presenta el Papa como autócrata, frente al que los obispos, de los que gusta rodearse, aparecen como comparsas sin voz ni voto. Por tanto, no deberíais, estimados obispos, actuar sólo como individuos, sino en comunidad con los demás obispos, con los sacerdotes y con el pueblo de la Iglesia, hombres y mujeres.

4. La obediencia ilimitada sólo se debe a Dios: todos vosotros, en la solemne consagración episcopal, habéis prestado ante el Papa un voto de obediencia ilimitada. Pero sabéis igualmente que jamás se debe obediencia ilimitada a una autoridad humana, sólo a Dios. Por tanto, vuestro voto no os impide decir la verdad sobre la actual crisis de la Iglesia, de vuestra diócesis y de vuestros países. ¡Siguiendo en todo el ejemplo del apóstol Pablo, que se enfrentó a Pedro y tuvo que "decirle en la cara que actuaba de forma condenable" (Gal 2, 11)! Una presión sobre las autoridades romanas en el espíritu de la hermandad cristiana puede ser legítima cuando éstas no concuerden con el espíritu del Evangelio y su mensaje. La utilización del lenguaje vernáculo en la liturgia, la modificación de las disposiciones sobre los matrimonios mixtos, la afirmación de la tolerancia, la democracia, los derechos humanos, el entendimiento ecuménico y tantas otras cosas sólo se han alcanzado por la tenaz presión desde abajo.

5. Aspirar a soluciones regionales: es frecuente que el Vaticano haga oídos sordos a demandas justificadas del episcopado, de los sacerdotes y de los laicos. Con tanta mayor razón se debe aspirar a conseguir de forma inteligente soluciones regionales. Un problema especialmente espinoso, como sabéis, es la ley del celibato, proveniente de la Edad Media y que se está cuestionando con razón en todo el mundo precisamente en el contexto de los escándalos por abusos sexuales. Una modificación en contra de la voluntad de Roma parece prácticamente imposible. Sin embargo, esto no nos condena a la pasividad: un sacerdote que tras madura reflexión piense en casarse no tiene que renunciar automáticamente a su estado si el obispo y la comunidad le apoyan. Algunas conferencias episcopales podrían proceder con una solución regional, aunque sería mejor aspirar a una solución para la Iglesia en su conjunto. Por tanto:

6. Exigir un concilio: así como se requirió un concilio ecuménico para la realización de la reforma litúrgica, la libertad de religión, el ecumenismo y el diálogo interreligioso, lo mismo ocurre en cuanto a solucionar el problema de la reforma, que ha irrumpido ahora de forma dramática. El concilio reformista de Constanza en el siglo previo a la Reforma acordó la celebración de concilios cada cinco años, disposición que, sin embargo, burló la curia romana. Sin duda, esta hará ahora cuanto pueda para impedir un concilio del que debe temer una limitación de su poder. En todos vosotros está la responsabilidad de imponer un concilio o al menos un sínodo episcopal representativo.
La apelación que os dirijo en vista de esta Iglesia en crisis, estimados obispos, es que pongáis en la balanza la autoridad episcopal, revalorizada por el concilio. En esta situación de necesidad, los ojos del mundo están puestos en vosotros. Innúmeras personas han perdido la confianza en la Iglesia católica. Para recuperarla sólo valdrá abordar de forma franca y honrada los problemas y las reformas consecuentes. Os pido, con todo el respeto, que contribuyáis con lo que os corresponda, cuando sea posible en cooperación con el resto de los obispos; pero, si es necesario, también en solitario, con "valentía" apostólica (Hechos 4, 29-31). Dad a vuestros fieles signos de esperanza y aliento y a nuestra iglesia una perspectiva.

Os saluda, en la comunión de la fe cristiana,

Hans Küng.

El País, 15 abril 2010

Traducción: Jesús Alborés Rey

Hans Küng es catedrático emérito de Teología Ecuménica en la Universidad de Tubinga (Alemania) y presidente de Global Ethic.


YA BASTA AL ENCUBRIMIENTO INSTITUCIONAL QUE PRIVILEGIA LA IMAGEN DE LA IGLESIA CATOLICA Y EL PRESTIGIO DE SUS MINISTROS POR ENCIMA DEL DAÑO Y DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS VICTIMAS

Exigimos a la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en su LXXXIX Asamblea Plenaria, una resolución contundente acerca de la pederastia en la Iglesia católica

• El abuso sexual no es cualquier crimen: es un crimen que destruye vidas de niñas y niños inocentes. Cuando se comete abusando del poder simbólico que tiene la investidura sacerdotal, además de un daño irreparable a la integridad física y psíquica de los menores afectados, "es una violación del alma", una herida profunda que marca de por vida a las víctimas.
• Los actos de abuso sexual contra niñas y niños inocentes cometidos por clérigos (sacerdotes, obispos o cardenales) o consagrados, son abominables y detestables desde cualquier valoración ética pero, sobre todo, son delitos graves y una flagrante violación a sus derechos humanos, que la autoridad civil debe perseguir y sancionar con penas de cárcel.
• Nos oponemos a que los obispos envíen primero a la Santa Sede los casos de clérigos o consagrados acusados de abuso sexual de menores, para luego recibir la orden de si se procede o no civilmente. Este mecanismo de esperar dictados desde la Santa Sede, es injusto e ilegal, porque privilegia el trato a presuntos delincuentes y determina a discreción de las autoridades eclesiásticas su presunta responsabilidad. De hecho es un mandato de encubrimiento por parte de la Santa Sede a las Iglesias locales y a las Órdenes y Congregaciones religiosas.
• El encubrimiento de este delito criminal por parte de la Iglesia católica como institución es un comportamiento de orden estructural que alcanza a todos los niveles de autoridad en esta Iglesia y que debe erradicarse definitivamente de la Institución: desde la anulación de los documentos que se elaboraron al respecto para normar dichos procedimientos, hasta las prácticas nefastas que se han extendido a lo largo de todo el mundo.
• Insistimos en que la jerarquía de la Iglesia católica no puede seguir tomando a la ligera este tema. Calificar de chisme las denuncias que llevan más de 50 años tocando puertas que no se han abierto, es una muestra más de la actitud negligente y poco respetuosa de la jerarquía ante la gravedad de este tema. En el Siglo XXI son inaceptables los fueros y la impunidad. Toda institución se debe regir por las leyes civiles y en el caso del abuso sexual, es obligación de las autoridades eclesiásticas colaborar y no obstaculizar el ejercicio de las autoridades civiles para que procedan conforme a derecho.
• El caso paradigmático de Marcial Maciel reúne todos los aspectos sombríos del encubrimiento y complicidad institucionales por parte de obispos, arzobispos cardenales locales y de la Santa Sede y hasta de los mismos Papas, quienes por más de 50 años no sólo le toleraron que delinquiera impunemente, sino que lo cubrieron de un halo de santidad y de libertad de acción permitiendo que siguiera violando los derechos humanos y destruyendo las vidas de niños y jóvenes, incluso las de sus propios hijos y manipulara a un sin fin de personas y familias creyentes que le entregaron a sus hijas e hijos, dieron fuertes donativos cuyo uso hoy es cuestionable, y creyeron casi a ciegas en la imagen santificada en vida del fundador.
• Exigimos a los obispos, cardenales y arzobispos que hagan un examen de conciencia profundo sobre su responsabilidad en este drama y a la CEM que analice a fondo lo que ha sucedido y está sucediendo al respecto: que estudie y emita normas dirigidas a evitar la repetición de este crimen atroz y que se pronuncie públicamente con medidas concretas y efectivas para castigar a los responsables de abusos sexuales en la Iglesia, que no obstaculice la acción de las autoridades civiles, que colabore para la localización y entrega de los responsables, que informe a las familias afectadas sobre el derecho que tienen de emprender acciones penales contra los responsables y que repare integralmente el daño a las víctimas.
• Algunos pasos se empiezan a dar pero son insuficientes. Si bien el Papa Benedicto XVI envió su carta a la Iglesia de Irlanda, la Legión de Cristo publicó un documento reconociendo, después de tantos años los crímenes de Maciel, y el Cardenal Rivera Carrera se pronunció en el sentido de castigar y entregar a los sacerdotes pederastas a las leyes civiles, SEGUIMOS ESPERANDO mecanismos concretos y efectivos que permitan erradicar esta pandemia del interior de la Iglesia católica.
Una vez más, exigimos justicia para las víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, obispos y cardenales, el reconocimiento institucional de que las víctimas han hablado con la verdad, y la reparación integral del daño. Exigimos la erradicación del encubrimiento eclesiástico y la creación de mecanismos que garanticen el respeto a los derechos humanos al interior de la Iglesia católica y la no repetición de este crimen abominable.

FIRMANTES:

ORGANIZACIONES

A: Academia Mexicana de Derechos Humanos; Academia Morelense de Derechos Humanos; Agencia de Información NotieSe; Asociación Ecológica Santo Tomas; Asociación Queretana de Educación para las Sexualidades Humanas (AQUESEX); Asociación Sinaloense de Universitarias; C: Calacas y Palomas; Cátedra UNESCO de derechos humanos de la UNAM; Católicas por el Derechos a Decidir; Centro de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua; Centro de Derechos Humanos Victoria Diez; Centro de Estudios Ecuménicos; Centro de Estudios Sociales y Culturales Antonio de Montesinos; Centro Mujeres; Centro Mujeres Graciela Hierro; Centro Nacional de Comunicación Social; Centro Regional para la Educación y Organización, (CREO); CIMOS; CLADEM; Colectiva Ciudad y Género; Colectivo Alas; Colectivo Bolivariano; Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos; Comité de Derechos Humanos de Colima; Comunidad Ecuménica Magdala; Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad; Coordinadora de Mujeres Oaxaqueñas 1o. de Agosto; Coordinadora Regional de Mujeres del Sureste (COREMUS); CreSer Baja California Sur; Cristianos Comprometidos en la Luchas Populares; D: DDESER - Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México; E: Educación y Ciudadanía (EDUCIAC); Elige; Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia; F: Foro de Mujeres y Políticas de Población; Frente por la Cultura Laica; Fundación de la Mano con la Justicia; Fundación Don Sergio Méndez Arceo; G: Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE); H: Hermanas del Servicio Social; I: Infancia Común; Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia; Ipas México; L: Letra S, Sida, Cultura y Vida Cotidiana; M: Marcha Mundial de las Mujeres-Zona centro-; Mujeres para el Diálogo (MpD); Mujeres por México; Mujeres Unidas: Olympia de Gouges; O: Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio; Observatorio Eclesial; OMSA; P: Por Nuestros Derechos Mujeres en Red; Programa Jóvenes en Acción; Propuesta Cívica; Pros Salud Sexual y Reproductiva (Prosser); R: Red de Abogadas Feministas en Michoacán; Red de Mujeres de Guerrero; Red de profesores e investigadores de derechos humanos de México; Red Nacional Católica de Jóvenes por el Derecho a Decidir; Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos "Todos los Derechos para Todas y Todos" (conformada por 69 organizaciones civiles); Red Nacional Género y Economía (REDGE); Red por los Derechos de la Infancia; S: Salud Integral para la Mujer; Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva; SNAP México; U: UNASSE, Unidad de Atención Sicológica, Sexológica y Educativa para el Crecimiento Personal.

PERSONAS

A: Aidé García Hernández, Alberto Athié Gallo, Alejandra Lorena De Santiago Guzmán, Alma Rosa Botello Ramírez, Ana Yeli Pérez Garrido, Antonio Medina, Arelhí Galicia Santamaría C: Claudia Loeffler,Consuelo Ramírez D: Daptnhe Cuevas E: Eduardo del Castillo V, Elsa Conde F: Flavio Lazos, Flor Alegría Mar; G: Gabriela Rivera Diaz, Guadalupe Ramos H: Heddy Villaseñor I: Iraís García Olvera, Irene Ruiz Bautista, Irma Saucedo González J: Jesús Ramírez Funes, Jorge Cerpa, Jose Bonilla Sada, José Guadalupe Sánchez Suárez, José Luis Razo Ochoa, Juana Mercado Alcántara, L: Liliana Vázquez Rosa M: María Consuelo Mejía,María de la Luz Estrada Mendoza, Maria del Carmen Hernández, María Elena Mireles Cisneros, María Isabel Belausteguigoitia Rius, María Luisa Cabral Bowling, María Luisa Sánchez Fuentes; Mariana Gómez Álvarez Icaza, Martha Tagle Martínez, Minerva Santamaría Hernández, P: Patricia Arendar, Patricia Bedolla, Paz Escobar Zúñiga, Pilar Puertas Pérez, R: Raffaela Schiavon, Rocío Garcia Olmedo, Rosa Lidia González S: Sandra Fosado Alarcón,Sandra Peniche Quintal, Soila Luna Pineda V: Violeta Sánchez Luna Y: Yasmin Morales, Yuriria Rodríguez Estrada.
Responsable del comunicado: María Consuelo Mejía Piñeros

"NO HAY VERDAD OCULTA QUE NO SALGA A LA LUZ" POR UNA RENOVACIÓN DE NUESTRA INSTITUCIÓN ECLESIAL

Estos días hemos visto crecer en el escenario público internacional el agravio social y humano por los abusos sexuales a menores y a mujeres perpetrados por sacerdotes de la Iglesia católica o integrantes laicos de las órdenes y organizaciones religiosas, poniendo al descubierto que no son hechos aislados ni solamente individuales, sino que responden también a responsabilidades institucionales y estructurales. El problema sigue ganando presencia en los medios, con más y más denuncias en diversos países del mundo. En los últimos meses, se han hecho públicos clamorosos escándalos en Alemania, Holanda, Irlanda, Brasil, México… e Italia. La reacciones de la jerarquía eclesiástica han sido, por un lado la de minimizar el problema diciendo que ese tipo de casos son escasos, y por otro la de auto-victimizarse diciendo que las denuncias atienden a intereses de orden político, evadiendo así asumir su responsabilidad, por acción u omisión, en los delitos de pederastia en la Iglesia católica. Finalmente, han querido desacreditar las denuncias acusándolas de falsas y sin fundamento, o producto de "chismes" o habladurías"; nada más lejos de los hechos y evidencias que se han colocado tanto en la opinión pública como en las instancias correspondientes en El Vaticano y las Conferencias Episcopales de los países involucrados. Por eso, como Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir, nos unimos a este sentimiento de indignación mundial, e invitamos al papa y los obispos a que examinen su conciencia con sinceridad y responsabilidad; ellos han sido responsables y cómplices en estos y otros abusos perpetrados por jerarcas católicos; abusos que han sido ocultados y cuya justicia ha sido obstaculizada, como queda demostrado en hechos como:

- la protección de los sacerdotes abusadores, a quienes cuando se les descubre y denuncia, simplemente se les transfiere a otras parroquias, diócesis e incluso países, como el mecanismo que la jerarquía católica ha encontrado para "solucionar" estas situaciones; estas trasferencias contribuyen a encubrir y mantener impunes a los inculpados, a la vez que exponen a más comunidades a abusos semejantes.

- La colusión con las autoridades civiles y políticas para evitar que los sacerdotes pederastas sean sometidos a la justicia por sus actos, claramente delictivos en las legislaciones de todos los países del mundo.

- La protección desde las altas esferas de la institución católica, que involucran directamente al cardenal Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI, y cuya responsabilidad no es reciente, sino que se remonta a su gestión al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, e inclusive a su ministerio episcopal en Alemania:

* Cinco años como arzobispo de Munich, durante los cuales se dieron abusos por parte de, al menos, un sacerdote y delincuente sexual, trasladado de sede durante el obispado de Ratzinger.

* Veinticuatro años como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe dan fe de su conocimiento e involucramiento en la gran cantidad de denuncias por abuso sexual a menores llegadas a esta instancia, sobre todo a partir de 2001, cuando el entonces Prefecto Joseph Ratzinger, envió a todos los obispos del mundo un documento donde tipificaba como "secreto pontificio" todos los delitos sexuales de clérigos, y penalizaba con castigo eclesiástico el rompimiento de ese secreto.

* Tuvo asimismo a su cargo, desde el principio, la investigación de las denuncias hechas por ex-legionarios contra Marcial Maciel por abuso sexual; investigación que nunca prosperó en la Congregación presidida por Ratzinger, y terminó con una sanción canónica insignificante para el fundador de la Legión de Cristo.

- Ante estas claras muestras de la responsabilidad institucional de la jerarquía católica y personal del pontífice, la reacción de los episcopados católicos ha sido cerrar filas en torno a Benedicto XVI, como una muestra más de la complicidad existente y que se mantiene a toda costa.
Ante estos hechos consideramos necesario afirmar que no es suficiente que el Papa pida disculpas a las víctimas de abusos sexuales; demandamos:

- Una reacción seria de investigación y penalización de los culpables, tanto por parte de la Iglesia como por parte de los Estados. Porque la pederastia es un delito grave cometido por los miembros de la Iglesia a personas indefensas y para eso hay leyes civiles ante las cueles todos los ciudadanos, sean religiosos o no, deben responder.
- Una conversión en el pensamiento parcial y pernicioso de la Iglesia sobre la sexualidad, que propicia prácticas poco saludables, sobre todo en los sacerdotes y en quienes están sujetos a un celibato impuesto; siendo conscientes que, si bien no todo celibato conduce al abuso sexual, su imposición y la ausencia de una verdadera libertad, puede generar prácticas de abuso en detrimento de la dignidad de las mujeres, niñas y niños en nuestra iglesia.

- El respeto a la laicidad del Estado en nuestros países, con una sana separación entre lo político y lo religioso, el ejercicio de las leyes y la justicia sin favoritismos o actitudes obsequiosas hacia la jerarquía católica. Finalmente llamamos a una sincera y real conversión de nuestra institución católica, desde el Papa, los obispos y los sacerdotes hasta la comunidad eclesial entera, que produzca frutos verdaderos para la reparación justa del daño a las víctimas de abuso sexual en la iglesia y para asegurar la verdadera solución y la no repetición de estos hechos deplorables contra las y los más indefensos.


Silvia Juliá, Aidé García, Yury Puello
Coordinación Regional
Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir

Causas estructurales de la crisis climática y la crisis global

- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -

Elizabeth Peredo Beltrán

ALAI AMLATINA, 13/04/2010.- Hablar de la crisis climática es hablar de la crisis del sistema capitalista o más bien de la crisis del mundo a raíz del sistema capitalista y del colonialismo que durante siglos explotaron sin límites los recursos naturales, las culturas de los pueblos, sus saberes y conocimientos y las fuerzas de trabajo de miles de millones de personas, de aquellas que sostienen con su esfuerzo y sus energías la vida de las sociedades del mundo. Así, el cambio climático que a estas alturas puede considerarse como uno de los mayores crímenes cometidos contra la humanidad y contra la Madre Tierra, es el síntoma más claro y paradigmático de una crisis civilizatoria que ha tocado límites.
Un crimen que –contrariamente a las versiones ingenuas ampliamente difundidas en las que todos seríamos culpables- tiene responsables con nombre y apellido: sus siluetas se ven transitando de las gerencias de las fábricas a los bancos, de los hoteles de lujo a los tribunales de arbitraje, de los gabinetes de gobiernos vendidos a los proyectos de "mal desarrollo", de las conferencias de la OMC, Banco Mundial y FMI a las sesiones diarias de la bolsa, de los campos despojados y territorios destruidos a los ghettos de opulencia de los pocos ricos del mundo y que con sus decisiones y afán de lucro no dudaron en poner en riesgo la vida de miles de millones de seres humanos, de miles de especies vivas, de innumerables ecosistemas en el planeta.
Todo este entramado de sistemas de explotación de las riquezas en el mundo ha generado la mayor concentración de Gases de Efecto Invernadero de la historia y provocado, por tanto, un incremento de la temperatura global que ya excede la capacidad de la atmósfera y del planeta para controlarlo y regularlo, ha sobrepasado toda posibilidad natural y sólo una acción drástica de cambio de paradigmas podrá ejercer un cambio. Sus impactos no afectan a todos por igual, son los países del Sur, los países llamados en desarrollo y los grupos más pobres y vulnerables de las sociedades los que sufren sus consecuencias de manera inclemente.
El 80% de las emisiones globales son producidas por las industrias, la energía y el consumo desmedido de los países más ricos y más desarrollados que reúnen el 20% de la población mundial. América Latina es responsable apenas del 10.3% de las emisiones globales. Esta diferencia en las emisiones entre países desarrollados y países en desarrollo no ha sido controlada ni antes ni ahora, a pesar de haberse alertado sobre este peligro hace más de 15 años y de haberse firmado el Protocolo de Kyoto destinado a este fin. De los 191 países que han firmado el Protocolo, uno de los más poderosos y contaminadores (EEUU: 20.2%) se ha negado sistemáticamente a ratificarlo, junto a varios otros que en las negociaciones de la Convención no realizan compromisos verdaderos para reducir sus emisiones e incluso pretenden escapar del cumplimiento que les exige el Protocolo de Kyoto archivándolo y buscando un acuerdo frágil y antidemocrático, sin mecanismos de control como es el Entendimiento de Copenhague de diciembre de 2010. El peso vinculante de los acuerdos a favor de la humanidad y el medio ambiente es mínimo comparado con el peso vinculante de la fuerza del capital que tiene sus propios acuerdos e instituciones.
Y esta situación ha puesto al planeta y sus habitantes al borde del abismo. Las emergencias por desequilibrios climáticos se han multiplicado por 40 veces en el último tiempo y cada catástrofe es una herida por la que vemos desangrar la vida y en la que se hace evidente la desgarradora vulnerabilidad de los más pobres, de los pueblos indígenas, de las mujeres, los viejos y los niños ante las calamidades producidas por la crisis climática. Sólo en estos días hemos lamentado más de 300 muertos y desaparecidos en las favelas de Brasil por las torrenciales e inusuales lluvias que inundaron el Estado de Río de Janeiro obligando a los alcaldes cariocas a pedir que se desconecten las centrales nucleares instaladas en Angra do Reis por su enorme peligrosidad para la población.
Hace poco, en la región andina de Bolivia y Perú, se ha lamentado pérdidas de más de un centenar de vidas por las catástrofes de derrumbes e inundaciones en el Cuzco, el Oriente boliviano y otras regiones, al tiempo que se derriten nuestros glaciares, fuente de vida e identidad cultural. Mientras que en otras regiones se han vivido periodos de sequía severos que han matado miles de cabezas de animales. Europa y América del Norte no han escapado a las inundaciones y tormentas de nieve inusuales en su magnitud este último invierno. Mientras que la silenciosa desaparición de Venecia, es un efecto evidente del cambio climático del que todavía no se habla.
La deuda climática y la deuda histórica
Los gases de efecto invernadero (GEI) se han ido concentrando en la tierra desde la revolución industrial, pero las mayores concentraciones de GEIs se han dado durante los últimos 40 años coincidiendo con el despliegue del neoliberalismo. Y han sido fundamentalmente los países desarrollados, los más ricos y aquellos que iniciaron la conquista del mundo sometiendo a sus pueblos a la colonización de sus territorios, al exterminio de sus habitantes, a la negación de sus culturas, los que se han beneficiado de esa explotación de combustibles fósiles, de riquezas minerales, de la biodiversidad y del conocimiento local. Son ellos los principales responsables de la crisis climática, mientras que los países del Sur global son los que más sufren sus consecuencias. Así, los países del Norte tienen una enorme deuda ecológica y climática que pagar a las naciones pobres, debate que se ha reflejado en el proceso de la Conferencia de Cambio Climático de las NNUU, evidenciando una de las relaciones más inequitativas y desequilibradas de nuestra civilización.
Los países en desarrollo plantean que la única forma de pagarla es con reducciones de emisiones drásticas que paguen la deuda acumulada y mitiguen efectivamente los cambios producidos pero que además dejen el espacio atmosférico libre para el desarrollo equitativo de los países en desarrollo, es decir transferencia sustantivas de fondos al Sur para enfrentar los costos de adaptación, para contribuir a la mitigación del cambio climático mediante el uso de tecnologías adecuadas, por lo tanto de transferencias de tecnologías fuera de las reglas de comercio privatizadoras.
La mercantilización de todo lo que está ante nuestros ojos
El paradigma dominante de la civilización colonial-capitalista o capitalista neocolonial, es que todo tiene un precio, pero también que todo puede alterarse para ser vendido. Así, los principios fundamentales de la vida, del derecho a la vida, de los equilibrios y de la diversidad genética se vulneran; el agua, la tierra, el fuego, la energía y hasta el aire están mercantilizados y son territorios ocupados. El ejemplo más claro es la atmósfera, ahora ocupada por los gases de efecto invernadero en un 80% producido por el 20% de la población concentrada en los países más ricos y desarrollados. Ese grado de concentración de gases imposibilita el ejercicio del derecho al desarrollo de los pueblos que no han logrado alcanzar niveles básicos de acceso a los derechos de alimentación, energía, transporte, infraestructura básica. Pero además pone en peligro la propia existencia del planeta que enfrenta el mayor peligro a su estabilidad.
La base de ese sistema mercantil está concentrada en las instituciones que desarrollaron reglas de comercio y financieras que legitiman y profundizan ese paradigma dominante: la OMC, el Banco Mundial, el FMI, los acuerdos de comercio como el NAFTA o el CAFTA que establecen una serie de normas, mecanismos y condicionalidades para generar “crecimiento”.
Estas normas y reglas van de la mano con la mayor irracionalidad neoliberal en la que el despilfarro, la anulación de la biodiversidad genética, la contaminación de las fuentes de agua y vida, la mercantilización de los bienes comunes, la sobreexplotación de los recursos de la tierra, el uso desmedido de la energía en la producción y traslado de mercancías contribuyen de manera continua no sólo a una mayor emisión de GEI, sino a una huella ecológica totalmente insostenible. Según el informe del WWF de 2009, actualmente la huella ecológica de la intervención humana sobrepasa en un 30% la capacidad de la biósfera para restituirse. Según esta misma fuente, la primera vez que se ha registrado este “déficit” entre lo que se consume y lo que la tierra es capaz de reponer fue en los 80, coincidiendo con el inicio del Consenso de Washington que formuló un plan global en el que la inversión privada fue concebida como la clave del desarrollo.
Las visiones de desarrollo y la ruptura del equilibrio con la Madre Tierra
Otra de las bases estructurales del cambio climático está en la forma en que se concibe el desarrollo y el propio desarrollo sostenible cuya definición se concentra en mantener condiciones para las futuras generaciones; pero al no contar con una visión holística de interrelaciones vitales con la naturaleza no necesariamente incluye o presupone un equilibrio con la Madre Tierra: “Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades” (UN). Por lo tanto el concepto y la práctica del “desarrollo sostenible” han sido articulados con los enfoques mercantilistas y extractivistas, pues la sostenibilidad se ha definido en un estrecho enfoque androcéntrico, extractivista y predominantemente basado en el consumo de fuentes fósiles.
En el trasfondo de esto yace la ruptura de la civilización humana con la naturaleza que propició la cultura occidental capitalista en la que la tierra no es vista más que como un “recurso” y un territorio de ocupación. Informes serios afirman que la intervención humana ha superado las propias fuerzas de la naturaleza y se constituyen en un verdadero peligro para los innumerables equilibrios logrados por la evolución para la habitabilidad de las especies en siglos.
De ahí el enorme valor de todos los procesos locales y movimientos sociales que en el mundo están intentando resignificar la Naturaleza con el concepto de Madre Tierra, y reafirmando aquello que la naturaleza no es un "recurso", es “nuestro hogar”, es nuestra Madre Tierra.
Sistemas financieros y sistemas económicos
Pero también es fundamental analizar en estas causas estructurales los mecanismos y estructuras financieras que gobiernan al mundo. Estas estructuras financieras se han articulado para seguir extrayendo recursos de los países en desarrollo y de sus estados a favor de las grandes transnacionales y de los países poderosos. La deuda es una de las muestras más claras de estos mecanismos que no sólo empobrece a los pueblos sino que posibilita que las multilaterales condicionen a los países en desarrollo a aplicar políticas neoliberales que en el fondo favorecen a las multinacionales. Como se dio en las décadas de los 80 y 90 con procesos de liberalización y reducción del poder regulador de los estados, en favor del poder de las trasnacionales. Ejemplos de ello tenemos miles, como el caso de los tribunales de arbitraje que se permiten juzgar a los pueblos porque las empresas se han visto afectadas por leyes locales ambientales, laborales, de salud, etc.
La relación de estos sistemas financieros y económicos con la crisis climática es directa y causal y se expresa también en los procesos de negociación de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático -CMNUCC- en los que se debate ahora cómo se va a financiar la adaptación de los países en desarrollo, proponiéndose que sea a través de mecanismos ya viciados. Por eso es que los países en desarrollo proponen que cualquier mecanismo de financiamiento debe ser en el marco de un control multilateral, transparente, democrático y no condicionado al financiamiento para adaptación.
Pero aún más grave es la posibilidad de que algunos países desarrollados, en el afán de eludir sus responsabilidades y compromisos multilaterales, destinen sus fondos de cooperación a fondos de financiamiento para cambio climático, como se advierte en las últimas propuestas efectuadas en el parlamento de la Unión Europea. Los países desarrollados han propuesto 30.000 millones de $US para el periodo 2010-2012 y 100.000 millones hacia el 2020. (Entendimiento de Copenhague). Suma irrisoria si se considera, como sugiere el G77, que los gastos superarán el 5% del Producto Nacional Bruto de los países desarrollados (1.900.000 millones de $US.) Y si se comprara con lo que necesitaría sólo un país devastado como Haití (cuya tragedia no fue causada por el cambio climático pero que es una muestra de la vulnerabilidad de los países más pobres) que va a requerir alrededor de 11.000 millones de $US.
Pero también la discusión está en la propia estructura de los sistemas económicos que han puesto en prioridad el lucro y la rentabilidad en lugar de la eficiencia de los servicios y del cuidado de los pueblos y la naturaleza. Los índices de crecimiento económico de una sociedad se miden por medio de inversiones, valores en la bolsa, pero no existen indicadores que midan cuán beneficioso podría ser para una sociedad un uso distinto del tiempo, de los recursos humanos, de una priorización diferente de las áreas que requieren de mayor atención y destino de recursos económicos para ser más humana. En ese sentido, la economía feminista ha dado y está dando muchos elementos para encontrar alternativas.
El control de territorios, la migración obligatoria y los acuerdos de integración
Finalmente se deberá analizar, en la perspectiva de las causas estructurales, el tema del control de territorios. El cambio climático está produciendo en el mundo una reconfiguración geopolítica debido al desplazamiento y movilidad de personas a gran escala, pérdidas de territorios, procesos de deglaciación que permitirán el acceso a riquezas naturales ahora valoradas por su valor económico como el petróleo y los minerales.
Según la Organización Internacional para las Migraciones -OIM-, se estima que más de 200 millones de personas serán, en pocas décadas (2050), migrantes climáticos desplazados y buscando en el mundo un lugar donde vivir. Ya en la actualidad alrededor de 40 millones de gente ha sido desplazada de sus lugares de origen por impactos de la minería y la industria altamente contaminante. Mientras que, sin ninguna sensibilidad, las grandes potencias y los países en desarrollo endurecen sus leyes de migración y desarrollan planes perversos de reclutamiento étnico para admitir a jóvenes extranjeros en sus países.
Hace más de una década, se decía que había más de 25 millones de personas obligadas a abandonar sus territorios por motivos medioambientales como la contaminación, degradación de suelos, sequías y desastres naturales. Hoy los “refugiados medioambientales” son más que los refugiados por persecución política y por guerras. (OIM).
Pero lo curioso de todo es que en lugar de flexibilizar las reglas de inmigración, los países desarrollados se han dedicado a construir cada vez más reglas y prácticas draconianas para evitar y controlar la migración a un límite inaudito, como el muro de la vergüenza entre Estados Unidos y México y la Directiva Retorno de la Unión Europea. A esto se suman las numerosas manifestaciones xenófobas y casi fascistas que se generan a partir de estos enfoques. En Estados Unidos se han puesto en marcha programas para controlar a los inmigrantes mexicanos que involucran a la población civil estadounidense (mediante la formación de patrullas) e incluye vigilancia electrónica fronteriza (monitores de TV). En Italia se han registrado vergonzosos disturbios xenófobos contra los inmigrantes. (BBC)
Esto cuestiona profundamente los llamados acuerdos de integración que se multiplican por el mundo pero sólo para facilitar la circulación de mercancías y crear condiciones cada vez más favorables para las inversiones y fortalecer matrices energéticas “petroadictas”, extractivistas, expoliadoras de recursos naturales, pero no encaran el tema de la circulación y los derechos humanos y laborales de las personas. Pero que sobre todo no promueven una verdadera adaptación de sus contenidos a la emergencia climática, a la crisis global que no sólo provocará catástrofes que requerirán de grandes montos de dinero para atenuarlos, sino de infraestructuras y normas para encarar el tema de la migración por razones climáticas y financieras, fruto de la deuda histórica del Norte con el Sur y consecuencia de las políticas vigentes de acumulación de riquezas.
Lo bueno de todo es que la crisis global, y en particular la crisis climática, han puesto en evidencia la necesidad de cambiar el mundo, de cambiar los paradigmas, de buscar restablecer el equilibrio con la Madre Tierra y de eliminar las profundas inequidades e injusticias de un sistema que se come el mundo de a pedacitos. La fuerza de los pueblos está ahora a prueba para resignificar la vida en el planeta y fortalecer la solidaridad y la justicia.
- Elizabeth Peredo Beltrán es directora de la Fundación Solón, Bolivia.
Publicado en la revista América Latina en Movimiento Nº 454

El Mutún de la suerte adversa

Soledad Antelo

La historia que no nos es contada en las escuelas ni en colegio, porque los libros los hacen otros, afirma que el Mariscal Antonio José de Sucre, en su breve paso por la presidencia de Bolivia, paró en seco las pretensiones de Brasil por extender sus fronteras más allá de lo debido. A ese personaje y a su determinación de defender, “por encima de todos los peligros, la independencia de Bolivia”, debemos agradecer contar hoy en día con uno de los yacimientos de hierro más grandes del planeta.
Hoy se sabe, más o menos a ciencia cierta, que este cerro tiene una reserva fabulosa, estimada entre 40 mil y 42 mil millones de toneladas de hierro en diversas formas. Dicen los expertos que en su cima se encuentra la parte más rica. De su existencia se supo desde hace mucho tiempo; de hecho, la Corporación Minera de Bolivia lo reporta entre sus activos décadas atrás.
Pero, por alguna oscura razón que pocos entienden (parece que el tema es sólo para expertos), este gigante permanece ora dormido, ora dormitando, queriendo pero no pudiendo despertar. Su lejanía, que equivale a decir su falta de vinculación caminera con ciudades y puertos, desalentó durante un largo tiempo cualquier tipo de inversión con fines de explotación. Hasta ahí, pareciera cumplirse aquella maldición que afirma que Bolivia es un mendigo sentado en un sillón de oro.
Cuando el presidente Evo Morales decidió impulsar una política de recuperación de los recursos naturales estratégicos, se abrió la posibilidad de –¡al fin! – concretar el ansiado sueño de explotar para beneficio del país todo, semejante bendición de la naturaleza. Varios interesados vinieron al país y, finalmente, el gobierno optó por la empresa hindú llamada Jindal. Vinieron como todas las empresas cuando se trata de explotar petróleo o minerales, prometiendo toda suerte de posibilidades, que iban desde la explotación racional hasta la industrialización.
Evo, que más sabe por su paso por la universidad de la vida que por especializaciones en la materia, aplicó su sentido común para no poner todos los huevos en la canasta. Acabó con las polémicas del momento, entregando sólo la mitad del negocio a la prometedora empresa. Si el negocio salía muy bien, pues el Estado tenía una mitad más para incrementar sus ganancias; de lo contrario, evitaba compromisos del todo por la nada.
Han pasado ya varios años; el proyecto, por una u otra razón, no arranca. Se ha llegado a una primera fase, que podría ejecutarla cualquier empresa medianamente conocedora de la materia, consistente en la extracción de mineral prácticamente a tajo abierto. La lógica fue hacerlo para capitalizar posteriormente una industrialización a gran escala. Pero, hasta la fecha, la Jindal no ha dado mayores pasos para darle el valor agregado prometido.
La prensa reporta que hoy, cansado de tanta espera y desespera, el dueño del yacimiento ha dicho basta y ha ejecutado las boletas de garantía por incumplimiento de contrato. De aquí en más, es posible visualizar un enredo de juicios y demandas, vaya a saber uno con qué resultados.
Siempre se nos ha dicho, como pretexto para impedirnos el propio desarrollo, que no tenemos la tecnología, ni los capitales, ni la capacidad para hacernos cargo de los verdaderos y buenos negocios que las transnacionales olfatean en nuestros países del tercer mundo. Y con ese sambenito, una y otra vez, se nos condena a esperar la santa gana de las empresas que sí saben, sí pueden y sí tienen, para lograr en algún momento que nadie sabe cuándo, los beneficios de esta riqueza.
Digo yo, habida cuenta de esta nueva frustración, ¿no sería hora de que nuestro gobierno, junto a los otros que pugnan por construir una Patria Grande, haga de estos megaproyectos una propuesta de armónico desarrollo regional? ¿No podríamos, en vez de fiarnos en las dudosas posibilidades de alguna empresa, echar a andar un acuerdo multinacional que movilice recursos y talentos para beneficio de esa patria grande? ¿Es que acaso es imposible que la propia COMIBOL, en nombre del Estado boliviano, asuma las competencias y prerrogativas para armar una subempresa que, apoyada por políticas públicas, movilice a la nación entera detrás de esta propuesta?.
Los legos en la materia esperamos respuestas.

11 de abril de 2010

Para no perder el hilo de la historia

Soledad Antelo
Una periodista boliviana, de cuyo nombre no puedo acordarme, aparecía hace ocho años en diferentes medios de comunicación. De manera oficiosa, acompañaba al entonces embajador venezolano en Bolivia. Muchas horas antes del golpe de Estado en la patria del Libertador, ambos propiciaban una extraña escena que, a posteriori, tendría explicación: el embajador anunciaba y renunciaba. Anunciaba el “cansancio” de sus connacionales con la “dictadura” y presentaba renuncia al cargo, para no representar más al tirano Chávez.

Previamente, durante meses y meses, nuestras mentes y corazones habían sido debidamente predispuestos por una implacable prédica sobre el presidente electo democráticamente de aquel país. Chávez cantor que desentona; Chávez bufón; Chávez irreverente; Chávez tirano; Chávez populista; Chávez entregado a Cuba; Chávez macaco… una sarta inacabable de epítetos que salían a guisa de noticias.

La visión que teníamos del presidente venezolano se reducía al de un exótico milico, por tanto, falto de ideas; cantor cuando no debía; que hablaba de más y mal. Claro está, sus frases, siempre sacadas de contexto y presentadas de manera capciosa, lo mostraban como a uno de esos singulares personajes que sirvieron de inspiración para Yo el supremo y otras expresiones del realismo mágico de nuestra literatura.

Y aquel abril del 2002 amaneció con noticia en un titular, semejante al sugerido por el renunciante embajador: “Venezuela se cansó de Chávez”. Lo echaron. El pueblo festejó su salida. Se libraron del tirano. Adios a un dictador. La OEA se enredó en su propio discurso; cierto que era elegido por el voto popular, pero, pero y pero. Desde España, el comedido de Aznar lanzaba al mundo una declaración conjunta con Estados Unidos, reconociendo al nuevo régimen que, for export, no era un típico golpe militar. Para nada. Hasta el nuevo presidente presentaba el impecable curriculum vitae de hombre sereno y próspero, máximo dirigente de Fedecámaras, la entidad que agrupa a la empresa privada venezolana.

Un pequeño detalle no encajaba. La renuncia del presidente Hugo Chávez no aparecía por ningún lado. Nadie la había escuchado, eso enturbiaba un escenario nuevo supuestamente acordado entre partes. Es más, poco se sabía de su destino. Lo más raro estaba en los medios de comunicación locales. Generalmente estridentes a la hora de pulverizar al mandatario depuesto, esta vez sólo pasaban Tom y Jerry para distracción de los televidentes. Un centinela de prisión, admirador agradecido de Chávez, logró hacer llegar a algún medio una notita escrita en un papel cualquiera, de puño y letra del prisionero, en el que textualmente decía: “Al pueblo venezolano… (y a quien pueda interesar). Yo, Hugo Chávez Frías, venezolano, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, declaro: No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio. ¡¡Para siempre!! Hugo Chávez F.”

Fue suficiente. Ya el pueblo estaba reunido en los alrededores del Palacio de Miraflores. Llegaban en largas columnas, descolgándose de los barrios pobres y periféricos; nadie organizaba nada, pues todos los medios estaban silenciados. Simplemente, de boca en boca, la consigna pasó y caló; pronto fue una multitud que rodeaba al autoproclamado presidente Pedro Carmona. Adentro, el whisky confundía lo sentidos, y lo que eran vivas al legítimo presidente, se interpretaba como la fiesta del pueblo por la caída del “tirano”.

Muchos despertaron de la borrachera como de un mal sueño. Chávez había sido liberado, regresó triunfante a Palacio, retomó el poder y todo volvió a su cauce normal. Los grandes medios balbucearon algo así como “contragolpe de Chávez” y luego se dieron al santo silencio. Que se sepa, nunca se castigó a los culpables; al menos, a los verdaderos, a los ideólogos, empezando por los de Washington. Ni a los que, por omisión, miraron para otro lado cuando se violaba la democracia en un país latinoamericano.

La historia sirvió para unos y para otros. Para quienes, cuando con alguna variable se intentó una aventura parecida en Bolivia, asumieron férrea defensa del gobierno de Evo Morales y del proceso de cambio que, democrática y libremente, había elegido el pueblo boliviano.

Para los otros, también. Aprendieron de los errores y ensayaron el show en Honduras. Simulando indignación, Estados Unidos terminó por darle todo el oxígeno que los golpistas requerían. Y pese a la también formidable movilización popular, el presidente Zelaya fue castigado por su insolencia antiimperialista y no volvió nunca más a ejercer su cargo.

¡Caramba! Digo yo. ¡Mucho pueblo, el del Libertador Simón Bolívar!

Malas lecturas de la oposición

Soledad Antelo

La derecha opositora tiene en el periódico cruceño El Día a su vocero oficial; este medio se encarga no sólo de transmitir lo que la dirigencia “cívica” y logiera opina y siente, sino que también se dedica a bajar la línea. Una línea por lo general dura y torpe, instruida por su propietario Branko Marinkovic a su amanuense Cayetano Llobet.
Siguiendo esa línea de acción, una selecta delegación de la autodenominada “media luna” se reunió recientemente en Tarija; paradójicamente, sus conclusiones “reservadas” más sobresalientes son difundidas por el director de ese medio, presente también en tierras tarijeñas para tan innobles fines.
El diagnóstico no puede ser más errado; y es Rubén Costas el encargado de vociferarlo por medio de ese matutino:

Costas habla de “tiranía” y los cívicos se rearticulan

El gobernador electo de Santa Cruz, Rubén Costas, dijo ayer que “la tiranía del Gobierno se cae” al salir vitoreado de una audiencia que se suspendió imprevistamente… También dijo que la tiranía se ha empezado a caer a propósito de la derrota del Movimiento Al Socialismo en siete de 10 capitales, entre ellas La Paz y Oruro, y en la medialuna que sigue intacta y por eso convocó a sus seguidores a defender el voto para que no ocurra lo mismo que en Pando donde con bloqueos pretenden hacer cambiar los resultados.

Considerar al actual gobierno como una “tiranía” es, sin duda, un exceso con fines propagandísticos. Ninguna “tiranía” admitiría que la oposición difunda de manera cotidiana el infundio no sólo por el periódico de marras sino a través de toda una orquestada red de canales y medios masivos. Ninguna “tiranía” permitiría que acusados de delitos flagrantes como el terrorismo tengan a su disposición abogados, medios y recursos legales para asumir su legítima defensa. Ninguna “tiranía” aceptaría, finalmente, convocar periódicamente a elecciones para consultar al soberano sobre asuntos de su interés.
Que el gobierno de Evo Morales se cae, es sólo un buen deseo de quienes quisieran volver a un pasado más saludable para sus negocios. Es la misma lectura que empecinadamente hacía y hace la señora Susana Seleme, que suspira por una insalvable división del país entre oriente y occidente. Idéntica mirada se tuvo cuando, al calor de las arengas, decidieron caminar por la cornisa de la “independencia”, tomando instituciones y fomentando la violencia. Entonces, siete de nueve prefecturas estaban en manos de la oposición; según esa lectura, la fruta se caía de madura y no faltaba más que un pequeño empujón.
Es evidente que los resultados electorales no han sido los esperados por el gobierno; Evo mismo no ha podido ocultar su decepción (su rostro es más elocuente que los porcentajes que analiza). Pero de ahí a señalar una pronta caída, es entusiasmarse de puro comedimiento.
El espejo debe resultarle cruel a don Rubén Costas: la asamblea legislativa regional, todavía por confirmarse, es un escenario que le impedirá una gestión discrecional; esta vez, deberá no sólo rendir cuentas, sino pedir permiso. Son las reglas de la “tiranía” que quisiera que se acabe pronto, pero no le queda otra que acatarlas.
Éste y no otro es el fondo del embrollo. A manera de consuelo, ensayan la de Tuto Quiroga, quien tan pronto quedaba derrotado electoral y políticamente, se daba a la tarea de hablar en nombre del porcentaje que no había votado por Evo. El aprendiz de brujo intenta ver en la votación del MSM una formidable base social para retornar al pasado, echar un manto de olvido a los delitos cometidos por sus conmilitones y agrupar fuerzas.
Malos consejos desde Tarija. Lo prudente es seguir con el discurso conciliador, que las elecciones ya pasaron. Paradójicamente, ahora el gobernador electo saca nuevamente a relucir las garras; cree ingenuamente que su elección es sinónimo de impunidad.
La próxima batalla no se librará con ilusorios aliados en La Paz, será en la Justicia. En el banquillo de los acusados no estará solo el actual gobernador, sino todos aquellos que, en su momento, creyeron posible edificar con sangre y luto un muro de Berlín que separara oriente de occidente.
Pando y Beni, más allá de resultados electorales, son buena prueba de que, si algo no queda intacto en el país, es aquella mal llamada “media luna”, a pesar de cívicos y cayetanos.

8 de abril de 2010

Bolivia: el comandante tiene el mando xv (segunda temporada). Evo y la revancha del Che

Jueves 8 de abril de 2010

por Flavio Dalostto
Los pretendientes a gobernadores de Beni, Santa Cruz y Tarija, los golpistas Ernesto Suárez, Rubén Costas y Mario Cossio están, como decimos en Argentina "hasta las bolas". Desesperados tiran líneas conciliatorias a Evo, y mienten que quieren "armonía y convivencia". Pero el Indio no les cree nada, sabe que le mienten alevosamente. El Indio los mira y su piel parece oscurecerse aún más. Solo sus blancos ojos serios y su blancos dientes graves nos informan que todavía está allí. En la noche pura, Evo sería una sombra más. Esa oscuridad más oscurecida de la piel del Aymara nos señala que su sangre se lentifica, que los glóbulos se le engordan, que el Tiempo se han detenido en sus arterias. Esa lentitud peligrosísima en el alma del Indio, nos indica que nuevamente va a tomar aire; porque las humillaciones, los insultos y los agravios para con él y para con el Pueblo Boliviano, han llegado a su Fin. El aleteo lento de las fosas nasales de la Primera Nariz de Bolivia se apronta a chuparse todo el Oxígeno de la fantasmal Medialuna, que pierde aire por Pando y se desinfla en Beni.
Y sus enemigos sueñan todavía con un Pacto, una Tregua, una Impás con el Indio. Ilusos. No hay Pacto ni Tregua ni Sociego. Luis Nuñez, el presidente del extinto Comité Pro-Santa Cruz que hoy logró reunir apenas 200 pelados para defender al futuro preso Rubén Costas, es el único que tardíamente se dio cuenta. Ni un solo empresario cruceño asistió. Nuñez vio los ojos de Evo, los observó y se le pararon los pelos ausentes. Es que se dio cuenta que los ojos de Evo están más rasgados,más chiquitos, más aymaras, más peligrosos. Se dio cuenta también que la piel de Evo se indianizó más porque la sangre se le hace más lenta, más grave, más pesada, más decisiva, más letal. Hoy Luis Nuñes sintió miedo, y ese miedo fue más grande que su furia.
Gary Prado Hijo, detenido por la causa terrorismo, entregó a su propio padre, tratando de salvarse él. El anciano Gary Prado Padre, aquel que capturó al Che y permitió aquella foto nefasta y funeraria que le robó el mate argentino y el cigarro cubano, se encuentra a punto de ser capturado ¡gracias a su propio hijo! Tristes historias de quienes no tienen amigos ni parientes. La clase de personas que pretendieron combatir al Comandante. El Che, tomando mate en una nube cruceña se caga de risa. Ya no fuma más. La revancha tiene un dulciamargo sabor.

El Final se acerca. The End. El Indio agotó su larga cuota de paciencia. En este momento, más boligusanos cruzan las fronteras del país, reptando, saltando, trastabillando. Una tía vieja en Salta, un primo hippie en Brasil. Aquel tío olvidado de California. Se van. Se fueron. ¡Rápido! ¡ya casi no hay tiempo! El viejo de la bolsa anda por las calles cruceñas y busca chicos malos, para embolsarlos y llevarlos a La Paz, muy pacificados. ¡Apurad! El Capitán Monasterio y el Santo Esteban cantan a dúo frente al fiscal Soza y ¡cómo cantan! Se están acordando de todos sus amigos. Publican sus fotos en Facho-Book.
En tanto Evo sigue en trance, hace OM en el Palacio Quemado. Sabe que ellos ya están dentro de su Círculo de Caza y el Círculo se cierra rápido e inexorable. Ya casi no hay tiempo. Corran. El Comandante tiene el Mando, el Pando y la Bolsa. El Comandante Cazador.
http://la-opinion-argentina.blogspot.com/

6 de abril de 2010

Tras elecciones, ¡a trabajar!

Escrito por Xavier Albó (*)
Este domingo todos estamos votando, en el último evento pendiente para fijar la correlación de fuerzas y, de ahí, empeñarnos en buscar y negociar objetivos y tareas comunes hasta el 2015.
No cabe esperar muchas sorpresas en estos comicios pero sí nos mostrarán mejor las tendencias de la población a niveles más locales. Es previsible que se siga diluyendo la polarización entre el occidente andino y la Media Luna oriental, ahora menguante. Aparecerá más bien toda una gama de pugnas locales y se vislumbrarán también diversos tipos de alianzas posteriores sin la estéril polarización de hace apenas dos años.
Aclarado este escenario, lo más productivo y deseable será abocarnos a trabajar juntos hacia proyectos y propuestas compartidas. Habrá que tomar en cuenta dos principios democráticos fundamentales y complementarios: primero, la mayoría pesa más que la(s) minoría(s); segundo, hay que saber respetar y aprender de los otros distintos, sean mayoría o minoría.
El primer principio es más claro cuando hay intereses y privilegios contradictorios (por ejemplo, en el acceso a tierras en el oriente), y aun entonces, según la correlación de fuerzas, pueden ser oportunas ciertas negociaciones. El segundo principio se ampara a su vez en el principio de que ciertos márgenes de diversidad son siempre enriquecedores para todo el conjunto. La meta es, por tanto, unidad en la diversidad; no una total uniformidad monocolor ni tampoco bloques cerrados y polarizados.
Deberemos lanzarnos ahora a legislar a diversos niveles: la Asamblea Legislativa Plurinacional con sus cien leyes urgentes (de las que en tres meses ya han salido varias aunque pocas), los estatutos departamentales y de las primeras autonomías indígena originarias, las cartas orgánicas municipales. Será una oportunidad única para soñar con un relativo margen de flexibilidad dentro de los mismos criterios de respeto a la mayoría reconociendo a la vez a los diferentes.
Es de esperar que, calmadas las pasiones y exageraciones que siempre provocan las elecciones, sabremos concertar lo mucho que tenemos en común para lograr objetivos compartidos tanto a niveles locales como en la construcción del nuevo país.
Si hay cierto equilibrio de fuerzas, como puede ocurrir en muchos gobiernos locales, habrá que asegurar que se imponga entonces la negociación por encima de la polarización. Lo mismo vale para la relación entre movimientos sociales y gobiernos formales.
Cuando hay un indiscutible ganador absoluto – sea el MAS o la oposición según el lugar – el riesgo principal ¬es siempre querer avanzar como topadora hacia el poder total. El “maravilloso instrumento del poder” puede emborrachar y descontrolar. Sirva de advertencia el desliz del fiscal Peralta contra el Cardenal. Pero, manteniendo esa cautela, el avance puede ser espectacular.
(*) Xavier Albó es antropólogo, lingüista y jesuita

1 de abril de 2010

Bolivia se rasca y los gusanos huyen despavoridos

jueves 1 de abril de 2010

por Flavio Dalostto


El jueves 22 de enero de 2009, hace más de un año, a 3 días del referendo por la Nueva Constitución, y estando en la ciudad de Cochabamba, en la casa de mi hermano boliviano José Torrico Gumucio, escribía esto; no por profecía, sino porque teniendo los elementos más que visbles a mano, era previsible el Final. "BOLIVIA: ¿HABRÁ BOLIGUSANOS, DESPUÉS DEL 25 DE ENERO? ...Intento, después de estar presente en la multitudinaria concentración de Apoyo a Evo Morales, en la Ciudad de Cochabamba, y de palpar personalmente la Aplastante Victoria del SI a la Nueva Constitución, el próximo domingo 25 de enero; me pongo a pensar ¿Qué harán los últimos líderes del cruceñismo neo-nazi y sus satélites residuales, después que el Pueblo Boliviano consagre la Nueva Carta Magna por el 72,24% de los votos? Éstos líderes integrados fundamentalmente por los 4 Terroprefectos que quedan en pie: Ernesto Suarez, Rubén Costas, Mario Cossio y Malinche Cuellar; y el Terrocívico Branko Ratonkovich; ya no tienen margen de maniobra en la Nueva Bolivia. El Pueblo les ha dado la espalda. Por otra parte, todos ellos estarían siendo investigados por casos que van desde Enriquecimiento Ilícito, Malversación de Fondos, Sedición, Asociación Ilícita, Agresión Física, Destrucción de Propiedad Estatal, Participación en Banda Armada y Terrorismo. Incluso Ratonkovich, anda escondido de cueva en cueva y asoma los bigotes de vez en cuando, para desaparecer rápidamente de una posible acción judicial.
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Creo, que si Yo, fuera uno de esos líderes Opositores Terroristas, y, además de ser delincuente, tuviera algo de astucia; el mismo domingo 25 de Enero, estaría saliendo del País, habiendo ya, por supuesto, transferido mis cuentas al exterior. Una vez, precautelado en alguna ciudad de Estados Unidos, si yo fuera alguno de esos nefastos Terrolíderes, abriría una oficinita en Miami o en Nueva York, y formaría junto a algunos boligusanos, un "Gobierno en el Exilio". Hasta podría pensar un nombre, que podría ser "Gobierno Democrático Boliviano en el Exilio" (No les cobro nada por el nombre, se los regalo). Luego que fugen, otros los acompañarían; y esto sería un beneficio para Bolivia, ya que al igual que pasó con Cuba, el país sudamericano se liberaría de la Población Gusana, y Estados Unidos se perjudicaría al asilar a quienes luego formarán allá verdaderas redes mafiosas, como la Mafia Cubana enquistada en el tejido social estadounidense.
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No tendrían tanta suerte, toda la gama de "pirinchos", involucrada por los terrocabezones en actos ilícitos, y que podrían afrontar procesos penales. Aquellos no tendrían tanta suerte como Suarez, Cossio, Costas y Ratonkovich, bien forrados de dinero. Los pirinchos deberán afrontar procesos y posible encarcelamiento, sin muchas esperanzas; ya que en la actualidad los 13 terrocívicos presos en La Paz (a excepción del Carnicero Fernández), reclaman que sus antiguos patrones no los ayudan ni económica ni legalmente. La misma Sabina Malinche Cuellar, usada igual que un preservativo por los otros Terroprefectos, tampoco tendría suerte. Cabe recordar que el pasado 11 de Enero, la Perfecta (perdón, Prefecta) Impensante de Sucre, fue retenida por un grupo de furiosos campesinos de Mojocoya, que la querían hacer arrodillar, y que pida perdón sin sus enaguas; a lo que, la mujer logró resistirse con ayuda de la Policía. ¿En qué parte del Planeta podría refugiarse Sabina. No tiene plata para huir al exterior, no puede salir de la ciudad de Sucre. Debería quedarse en Bolivia, y podría enfrentar, junto a sus cómplices del Comité Inter-Institucional, procesos penales con destino en La Paz."



Hoy, otra vez a tres días de las elecciones regionales y municipales que sepultará el poder golpista y oligárquico en Regiones y Municipios, para SIEMPRE, en Bolivia; puedo observar como aquella intuición personal y que compartíamos con José, se ha cumplido a rajatabla y se ha superado con creces. Los boligusanos reptan a saltos, por fuera de la frontera del país que fue suyo, y al que no volverán más, a menos que sea cargados de cadenas. Huyen, buscando una sombra amiga; porque el Nuevo Sol de Bolivia, emanado de la Conciencia del Pueblo y dirigido por el Comandante, los derrite igual que a los vampiros en la película de Blade. Porque, eso son, Gusanos y Vampiros. Como Vampiros le han chupado la sangre a Bolivia hasta la agonía, y como Gusanos huyen al ver que su víctima se sacude los colmillos y se levanta para aplastarlos. Gusanos. Boligusanos. Inmundos. El Pueblo al que fastidiaron, los corre a palos. El fantasma del mártir Marcelo Quiroga Santa Cruz los persigue desde una Ley que lleva su nombre, y les preguntará como consiguieron hasta el último de los centavos malhabidos, y el espectro del Che acorrala al general asesino Gary Prado y a su hijo, vinculados a la célula terrorista de Rozsas, desbaratada entre el Hotel y el Altar. El Hombre Nuevo vive, dijo el Che, y no se equivocó. Nació en Bolivia y tiene 10 millones de rostros. Bolivia es una mujer maltratada por siglos, que estira su mano hacia el Cielo, para atrapar su estrella. Los esqueletos se revuelven en sus tumbas, dice el Himno Argentino "...cuando ve renovando en sus hijos; de la Patria el antiguo esplendor".


Lo que maravilla del proceso Boliviano es su origen endógeno, su autonomía ideológica, su levantarse desde su propia raíz, su indianidad mestizada, la bolivianización del Mundo; su no vuelta atrás, si no es para inspirarse en las Luchas y los Sueños de sus mayores: Mirar atrás para curar y no para vengar; para no convertirse en lo que odiamos. Dificilmente el Odio se derrote con Odio. La Justicia Sí; para que se seque la sangre popular derramada a chorros, para que descansen los fantasmas de los mártires y los héroes; para que se vuelvan a unir los pedazos de los Tupac, el Amaru y el Katari, y florezcan en Patujús; para que Juana Azurduy recupere a todos sus hijos muertos en la guerra por la independencia, para que el Che recupere la sonrisa arrebatada por la foto funesta y cambie para siempre el cigarro por el mate; para que marinero Ramiro Tañini encuentre el Mar que le robaron en la Amazonia; para que los mártires del Porvenir salgan del río, se trepen al Puente de Sangre y lo crucen entero, en un Puente de Luz; para que los asesinados en la guerra del Agua puedan beber agua fresca, gratis y cristalina para siempre, para que todos los injusticiados tengan justicia y una sonrisa de agua pura. En su Cielo que es Nuestro Cielo, brillan sus nombres sin tiempo. Su Luz nos inspira cada mañana y nos desafía a volvernos mas buenos, a curar ese perro, a ayudar al amigo, a cuidar esos hijos, simplemente, más buenos.


Por todo eso, para que el gusanaje no vuelva a embichar la carne de Bolivia, y para que Bolivia se encamine definitivamente al Buen Vivir, simplemente, hermanos y hermanas, este 4 de Abril, contundente, contra lluvia, contra frío, contra desgano, a puño cerrado contra el criminal, a mano abierta con el confundido, revienten las urnas de votos por el Cambio, y la bandera multicolor del Ande se vea desde la Luna Entera, Gorda y Brillante.


Bolivianos, a Vencer, porque Ya Vencimos.
http://la-opinion-argentina.blogspot.com/

“Hay que tomar en cuenta la crítica pública, conviene y ayudaría al proceso”

RESPUESTAS RÁPIDAS. Las ensaya a cada momento y sabe que pueden generar más de una polémica.

EDWIN HERRERA SALINAS

- ¿Cuál es la característica de la izquierda latinoamericana hoy?
- Hace 20 años, cuando cayó el muro de Berlín, no se veía la revolución en el horizonte cercano. Pero, no pasó mucho tiempo cuando empezó a producirse un proceso en América Latina con (Hugo) Chávez. Hemos ido conquistando los gobiernos con programas antineoliberales, aunque no todos los gobiernos hacen una práctica económica antineoliberal.
Ha ganado una nueva izquierda. La mayoría de los triunfos no se debe a partidos políticos, salvo el caso del Brasil con el Partido de los Trabajadores. En general, han sido o figuras carismáticas que reflejan el sentir popular de rechazo al sistema o en muchos casos movimientos que han surgido de la resistencia al neoliberalismo y que han sido la base de apoyo de estos nuevos gobiernos.
Los gobiernos que dan más garantías de que habrá un proceso real de cambio hacia una sociedad alternativa son los que se apoyan en sus pueblos organizados, porque la correlación de fuerzas no es idílica. Tenemos un enemigo muy importante que no está muerto. Está preocupado por la guerra en Irak, pero el poder del imperio es muy fuerte y está tratando de frenar este proceso que parece incontenible.
- ¿Y qué pasa con el pensamiento político?
- Se trata de una renovación del pensamiento de izquierda. Las concepciones de las revoluciones que nosotros defendíamos en los 70 y 80, en la práctica, no han ocurrido. Entonces, el pensamiento de izquierda ha tenido que abrirse a las nuevas realidades y buscar nuevas interpretaciones. Ha tenido que haber más flexibilidad para entender que los procesos revolucionarios, por ejemplo, pueden empezar con simplemente llegar al gobierno.
Las transiciones que estamos realizando no son las clásicas, donde se tomaba el poder del Estado y desde allí se podía hacer y deshacer. Hoy en día estamos conquistando el gobierno y desde allí estamos avanzando.
- ¿Diría usted que estamos montados sobre una ola revolucionaria?
- Yo creo que sí, estamos en un proceso de este tipo. Que tendrá altos y bajos, también es verdad. Es interesante pensar la situación en Chile. Ahí se perdió, pero fue uno de los procesos menos avanzados. Chile siempre privilegió su relación con Estados Unidos, la izquierda socialista no fue capaz de entender la articulación necesaria que debemos tener (en la región) y jugó a tratados bilaterales.
Durante la época de (Augusto) Pinochet se desmanteló la industria nacional y la izquierda no supo trabajar con la gente. Era muy de cúpula, muy de espacios políticos, muy de clase política, mientras la derecha hacía el trabajo en las poblaciones.
- ¿Qué rol le asigna a Bolivia en este contexto?
- Yo estuve (en Bolivia) hace un año y medio. La situación era completamente diferente: estaban en pugna y había luchas regionales. Ahora siento que ustedes han dado un avance enorme, en cuanto a conquistar del gobierno espacios de poder.
La correlación de fuerzas en la Asamblea (Legislativa Plurinacional), los esfuerzos de separatismo que fueron vencidos y el éxito de la política económica moderada e inteligente han demostrado al pueblo cómo con la nacionalización de los recursos básicos se pueden hacer programas sociales y ayudar a los sectores más desvalidos.
Hay también algo cultural, moral. Este pueblo tiene algo que muchas veces las estadísticas no cuentan, la dignificación de un pueblo. Así como en Cuba muchos periodistas esperaban que cayera el socialismo cubano por el efecto dominó, no ocurrió porque en ese pueblo más que el estómago cuenta la dignidad.
Escuché de mejoras (en Bolivia), pero todavía subsisten grandes bolsones de pobreza. Sin embargo, aun el más pobre de los ciudadanos se siente dignificado por el tipo de gestión gubernamental que se ha tenido, por el estilo de Evo Morales, que entiende que su fuerza está en el pueblo organizado.
Para mí, es como un símbolo de lo que tienen que ser nuestros gobernantes ante las dificultades. en lugar de transar y entregar el proceso a decisiones cupulares, se apoyan en un poder organizado que le da la fuerza para seguir adelante. Tenemos que entender que necesitamos la presión popular para ir transformando los Estados, es decir, no asustarse por la presión popular, no asustarse porque hacen huelgas a veces contra las desviaciones burocráticas del Estado.
Lenin, antes de morir, decía que eran tales las desviaciones burocráticas del Estado que el movimiento popular tenía derecho a hacer huelgas en su contra y que era para perfeccionar el Estado proletario. Este tipo de presiones son distintas a las huelgas para destruir. Los movimientos sociales tienen que entender su papel constructivo y, si hacen algún gesto de presión, es para construir, no para destruir.
- ¿Cree usted que los bolivianos podemos capturar el poder y no sólo el gobierno?
- Creo que se dará conforme se vayan ganando espacios y, bueno, el poder también está en el pueblo organizado. El socialismo que queremos, que puede llamarse socialismo, comunitarismo, plenitud humana, lo que sea, está buscando una sociedad plenamente democrática, donde la persona pueda desarrollarse, donde se respeten las diferencias, donde, a través de la práctica de la lucha, de la transformación, vaya cambiando la cultura ideada.
Uno de los grandes problemas es que estamos tratando de construir una sociedad alternativa con una cultura heredada, individualista, clientelar.... Aun nuestros mejores cuadros están influenciados por esta cultura. Entonces, es un proceso de transformación cultural. Los hombres se transforman en la práctica, no por decreto.
Se tienen que crear espacios o reconocer espacios de participación que ya existen, porque el gran problema del socialismo que cayó es que la gente no se sentía constructora de la nueva sociedad. Recibía del Estado becas, educación, salud, pero no se sentía constructora de esa sociedad.
- ¿Qué debilidades ve usted en el proceso boliviano?
- Uno de los problemas se refleja en la dirección de los cuadros, acostumbrados a entender que cuando llegamos a un cargo, como que nos transformamos. Somos muy democráticos cuando trabajamos en un movimiento, pero cuando llegamos a un cargo somos autoritarios. No entendemos que en la sociedad que queremos construir, el Estado tiene que fomentar el protagonismo de la gente, no suplantar las decisiones. Ocurre que en algunos gobiernos conquistados por la izquierda, los gobernantes han creído que les toca resolver los problemas de la gente y no entender que los problemas se resuelven con la gente.
Si nuestros gobernantes son sabios, tienen que ser impulsores de las iniciativas populares para que el pueblo se sienta conquistado. El paternalismo de Estado, en la construcción del socialismo, puede servir al comienzo, pero tenemos que crear el protagonismo popular.
- ¿Esta debilidad puede derivar en no tener cuadros?
- Por supuesto que puede. En el último libro se ha desarrollado el capítulo final que se llama El instrumento político que necesitamos para el siglo XXI. El concepto de las palabras “instrumento político” siempre me ha parecido interesante. Yo insistía en el 99 en que usáramos instrumento político, porque partido, en algunos casos, era un término desgastado. Interesaba que creásemos una instancia de acuerdo a las necesidades de la nueva sociedad y no copiáramos esquemas de partidos ya obsoletos.
Partido, clásicamente, ha sido un grupo de cuadros que, en el fondo, buscaba prepararse para asumir cargos de gobierno, para conquistar elecciones, con métodos de trabajo que copiábamos del partido bolchevique, que eran democráticos, no eran clandestinos. Trasladábamos mecánicamente esa estructura.
La renovación de lo que eran nuestros partidos, más los movimientos sociales que participan en esta conducción política, son instrumentos que parten de los movimientos sociales como el MAS o el Pachakuti en Ecuador, son instrumentos que se crearon a partir de los propios movimientos.
El instrumento conductor no es un partido, son varios, es un frente nacional popular. No hay que olvidar que venimos de procesos en que la izquierda era oposición, no gobierno, y una de las cosas que aprendemos, cada vez que ganamos un gobierno local o nacional, es cuán distinto es ser izquierda de oposición que ser izquierda de gobierno.
Por eso, consideramos que los instrumentos políticos, frentes o lo que fueran, tienen que ser la conciencia crítica del proceso. Lo que ocurre muchas veces, o casi siempre, es que hay una fusión de los cuadros del Estado con los cuadros del partido. Y eso, por escasez de cuadros. Nosotros, como grupo, estamos abogando en Venezuela por la necesidad de la crítica pública que es como una alerta. Si hay desviaciones, tiene que haber posibilidad de que se critique.
- ¿En qué consiste, según usted, la crítica pública?
- Hasta hace poco la izquierda, yo misma lo entendía así, tenía que lavar los trapos sucios en familia. En Cuba, por ejemplo, siempre se hacía eso y cuando hablábamos a la prensa, se decía: “Oye, ten cuidado, no vayas a decir algo que le sirva al enemigo”. Lo que pasaba en realidad es que hay grandes peligros de formación, hasta en Cuba los hubo. Es decir, el Estado, el poder corrompe si no se tiene un control.
Por eso, creo mucho en las comunidades controlando, de lo contrario viene el dinero fácil y por distintos justificativos los miembros del Estado empiezan a tener una vida distinta, ya sea porque reciben mayor salario, cosa que no ocurre muchas veces, o porque reciben muchos regalos.
En la entrevista que le hizo (Ignacio) Ramonet a Fidel, Cien horas con Fidel Castro, descubrimos que (el ex presidente cubano) decía: “En nuestro país se ha practicado la crítica y la autocrítica en pequeños grupos, pero eso ya están desgastadas. Necesitamos que se haga en aulas de clases, en plazas públicas… el enemigo lo aprovechará, pero más lo hará la revolución”.
Estoy convencida de que nuestros gobernantes deben tomar la crítica pública como algo sano, claro, con determinadas normas, como por ejemplo grandes sanciones para las críticas no fundamentadas, porque en Venezuela se usa la acusación de corrupción en contra de cualquier enemigo político (y) entonces se destruye a gente sin ningún fundamento.
Se necesita una crítica fundamentada, una crítica que ofrezca propuesta. Es muy fácil criticar, pero qué propones tú. Cada persona que critique debería tener una propuesta, sino que no critique. También hay que tratar de agotar los espacios internos. Si el gobierno está abierto a recibir la crítica y reacciona a tiempo, pues no hay necesidad de hacerla pública.
Debe haber como una clara conciencia (en nuestros países) de que si tú no actúas bien, hay alguien que revelará tu mala actuación. Es como una presión moral. La historia muestra que no por ser de izquierda somos santos. Todos tenemos debilidades, tenemos posibilidades de desviarnos.
El pueblo debe estar alerta y la intelectualidad crítica es muy importante. Los intelectuales no son capaces de medir la correlación de fuerzas, tienen sus esquemas y a veces son utópicos para el momento; sin embargo, reflejan cosas posibles y muchas veces la historia les da la razón.
Estamos en un mundo de la información, no hay cómo ocultar las cosas. Si nosotros las sabemos, el enemigo (también) las sabe. Sería mejor que nosotros seamos los primeros en levantarlas (solucionarlas), porque así le quitamos un arma al enemigo. Me parece que nos conviene la crítica pública y si nuestros gobernantes lo entendieran, porque a veces no lo entienden, ayudaría mucho al proceso, ayudaría mucho a luchar contra la corrupción y el burocratismo.
Quién mejor para vigilar que algo está bien o mal realizado que el usuario del servicio. Por ejemplo, en una panadería, quién mejor que aquel que come el pan y sabe cómo funciona la panadería. Es decir, que tenga voz y posibilidades de tomar decisiones locales.
- ¿Tuvo oportunidad de transmitir esto de la crítica pública a nuestros gobernantes?
- No he podido hablar con Evo, se lo voy a transmitir apenas pueda. En todo caso, está escrito en el último libro. En Venezuela somos un grupo de gente que hicimos este esfuerzo. No fuimos bien comprendidos por muchos, entendemos que el Presidente lo ha entendido.
Estamos de acuerdo con la crítica pública, aunque hubo un momento en que parecía que nos iban a cortar la cabeza. Ahora parece que nos han entendido y nos están dando posibilidades de otro tipo y creo que eso es muy importante, realmente. El socialismo del siglo XXI que queremos construir es una sociedad inmensamente democrática que no teme a la critica.
La crítica pública parte del dolor, no del odio ni la destrucción, parte de que queremos una sociedad en la que triunfe el proceso revolucionario, y cuando vemos deficiencias nos duele, porque queremos construir algo mejor. No es la crítica de la derecha que se basa en nuestras debilidades para destruirnos. No. Nuestra crítica es para construir, para solucionar.
La cosa más maravillosa que nos pasó, cuando hicimos las críticas (en Venezuela), fue que el pueblo se sentía completamente identificado con este grupo de gente porque era lo que sentía y no tenía cómo expresarlo.
- ¿Quién se beneficia con la crítica pública?
- Cuando fui Directora de la revista política Chile Hoy, hicimos una forma de crítica pública. A veces, la crítica de los intelectuales o de los periodistas cae mal, porque a veces somos un poco prepotentes. Pero en Chile Hoy, le poníamos el micrófono al pueblo organizado y decía lo que veía mal del proceso. Nuestra revista tenía información del gobierno, pero la característica que más me apasionaba eran las opiniones de los cordones industriales, de los mineros del cobre.
Por eso, me gustó mucho cuando Evo dijo, en la entrevista con Wálter Martínez (de Telesur), que hay que aprender a escuchar, porque a veces los gobernantes no escuchan o escuchan a los que los rodean. Entonces viene una visión del gobernante del país que no es la real.
No sé si en este país pasa, pero en Venezuela, cuando Chávez anuncia que va a ir a un lugar, pintan las calles y las casas por donde pasará el Presidente o ponen el aire acondicionado en la escuela que visitará y después, al día siguiente, vienen a sacarlo. Esas cosas sólo pueden ser paradas por una población organizada y una sociedad abierta a la crítica.
- ¿La crítica pública es aceptada?
- Me gustaría polemizar sobre este tema, me gustaría que si hay compañeros que piensan que esto es errado, me lo digan, pero yo he visto experiencias históricas. Tú sabes que el presidente Mao Tse Tung, durante toda su vida estuvo preocupado por las desviaciones burocráticas y la corrupción. Hizo como seis o siete campañas que no dieron resultados porque la gente que las dirigía era del aparato del partido. Eran los burócratas que buscaban cómo hacer las cosas para no salir criticados.
Entonces, la revolución cultural fue una apertura a la crítica pública, aunque el libro de un chino que vivió la revolución cultural, se fue a Estados Unidos a estudiar y luego volvió, analizó cómo sectores del partido radicalizaron las palabras del jefe, ridiculizaron su pensamiento e hicieron que sea rechazado. Hicieron barbaridades, como cortar el pelo a la gente. Eran los que querían destruir el proceso.
Por eso hay que poner normas claras, no podemos hacer una crítica anárquica, que destruya. Aprendí de un grupo venezolano comunitario que me invitó a una reunión en la que me dijeron: “Nadie tiene derecho a hablar o proponer si no asume la propuesta”. Eso acaba con los parlanchines que les encanta hablar en las reuniones y nunca hacen nada.
La gran virtud del Che, más que la lucha guerrillera y la valentía frente al imperialismo, fue la consecuencia entre el pensamiento y la acción. Y eso es, por ejemplo, lo que atrae a la juventud europea. Me asombré cuando fui a Europa en un recordatorio de la muerte del Che, en el 87, al ver cómo convocaba a la juventud. El misterio no era que querían ser guerrilleros, sino la consecuencia del Che entre el pensamiento y la acción.
Perfil
Nombre: Martha Harnecker Cerdá
Nació:en Chile
Profesión: Socióloga y educadora popular
Pensadora de la nueva izquierda
Es pensadora marxista-leninista. Fue alumna de Louis Althusser. Publicó más de 80 obras. Los ejes de su trabajo actual se refieren al socialismo del siglo XXI y las ideas de la nueva izquierda que incluyen en el poder al pueblo organizado. Fue asesora del Gobierno socialista de Cuba. Su libro más leído y de gran importancia para la formación marxista se denomina: Los conceptos elementales del materialismo histórico. En el 2008 escribió un libro sobre el MAS-IPSP, instrumento político liderado por Evo Morales que surge de los movimientos sociales. Desde los años 60 colabora con movimientos políticos y sociales de América Latina. Es asesora del Gobierno de Venezuela.